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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-01-2020

Socialismo chino y los caminos de la revolucin

Marcelo Colussi
Rebelin


Hoy da hablar de socialismo no es lo ms comn. El discurso dominante -absolutamente pro libre mercado- lo tacha de rmora del pasado, experimento ya fenecido, objeto condenado al museo. Pero ah est la Repblica Popular China que, con un muy particular modelo de socialismo propio, ha conseguido logros espectaculares.

Ese particular modelo (socialismo de mercado, o socialismo con caractersticas chinas) abre preguntas. Para el capitalismo, seguramente; y no solo preguntas, sino preocupaciones, porque un pas -de hecho, el ms poblado del mundo- gobernado frreamente por un Partido Comunista, est pasando a ser una superpotencia que desafa la supremaca de la hoy principal potencia del libre mercado: Estados Unidos. Lo que lleva a recordar que para la ideologa capitalista -la dominante en todo el orbe hoy por hoy- esas reformas introducidas en China con la apertura hacia mecanismos de empresa privada alientan la esperanza que el gigante asitico termine dejando la senda socialista para volverse un pas capitalista ms. Cosa que, evidentemente, no sucede (las esperanzas de un retorno al camino del libre mercado no se cumplen).

Y para quienes no creen que el socialismo sea un artefacto de museo, la experiencia china inaugura un necesario y profundo debate: cmo se construyen las alternativas al capitalismo?

Es mejor ser pobres bajo el socialismo que ricos bajo el capitalismo, haba sentenciado Mao Tse Tung durante la Revolucin Cultural. Sin dudas, la revolucin triunfante de 1949, si bien haba comenzado a obtener logros en el campo social, no pudo modificar la situacin econmica estructural de base. Para 1976, ao de la muerte de Mao, China era an un pas muy pobre, atrasado tecnolgicamente, con una economa bsicamente agraria, y con el 80% de su poblacin bajo la lnea de pobreza, sobreviviendo con una precaria economa de mantenimiento (arroz y papa).

En el ao 1978 asume la direccin nacional Deng Xia Ping quien, sin renunciar a los principios del socialismo, comenz a introducir importantes reformas en el mbito econmico: aparicin de mecanismos de libre mercado, aparicin de empresas privadas extranjeras y acumulacin capitalista, con la aparicin posterior de una clase empresarial nacional con innumerables multimillonarios. Ser rico es glorioso, pudo decir Deng aos ms tarde. Era proverbial su pragmatismo: No importa si el gato es blanco o negro; lo importante es que cace ratones. Aos despus, con el mantenimiento de ese enorme programa de transformaciones econmicas, la China cambi profundamente.

Las reformas se han mantenido y profundizado, pero el espritu socialista no vari. El Partido Comunista sigue conduciendo el pas con, aparentemente, un norte bien claro. De hecho, ya hay trazados planes para el siglo XXII, cosa que, seguramente, solo una cultura milenaria como la china -5,000 aos- puede hacer, donde el tiempo se mide en ciclos inconmensurables (Qu opina de la Revolucin Francesa de 1789?, dicen que le preguntaron a Lin Piao, dirigente maosta. Es muy prematuro para opinar todava).

Segn datos del Banco Mundial, para nada sospechoso de posiciones socialistas, entre 1980 y 2010 la tasa de pobreza (ajustada a inflacin y poder de compra) se redujo del 80% al 10%, una cada sin precedentes en la historia. Esto significa que 500 millones de personas salieron de la pobreza histrica. Entre 1990 y 2014 el PIB per cpita creci un 730%, mientras el PIB mundial aumentaba solo un 63%. Esto redujo notablemente las diferencias entre China y el resto de pases del globo. En 1990, el PIB chino era un 83% ms bajo que el PIB mundial (con un ingreso per capita promedio de 1,500 dlares anuales frente a 8,800 dlares), pero en 2014 este diferencial negativo se haba reducido al 13% (12,600 dlares frente a 14,400 dlares). La economa china hoy da est vigorosa como ninguna, y sigue creciendo, no al ritmo vertiginoso de aos atrs (10% anual), pero s igualmente en forma muy abultada (6% interanual). De hecho, hoy los cuatro bancos ms grandes del mundo son chinos: Industrial and Commercial Bank of China, China Construction Bank, Agricultural Bank of China y Bank of China, tres de ellos de propiedad estatal.

Ese descomunal crecimiento econmico de la Repblica Popular China plantea profundos interrogantes al ideario socialista. Contrario a lo dicho por Mao y su casi entronizacin de la pobreza, Deng dijo que la pobreza no es socialismo. Lo cual lleva a preguntarnos: es la empresa privada el motor del crecimiento econmico?

Xulio Ros, un agudo analista de todo el proceso chino, nos informa que el sector privado desempea actualmente un importante rol en la segunda economa del mundo. Segn fuentes oficiales, responde por ms del 50% de los ingresos tributarios, el 60% del PIB, el 70% de la innovacin tecnolgica, el 80% del empleo urbano y el 90% de los nuevos trabajos y nuevas empresas. Todo ello con el 40% de los recursos. Desde 1980, la tasa de crecimiento anual del sector privado ha oscilado entre el 20 y el 30%, mucho ms elevada que el 5-10% de las empresas de propiedad estatal.

Por qu este apoyo a la empresa privada entonces que realiza el Partido Comunista de China? Rechazo del socialismo? Segn los idelogos y autoridades que dirigen el pas, no. Por el contrario, es el camino correcto que traer desarrollo y prosperidad para toda la poblacin china, y con su proyecto de Nueva Ruta de la Seda, podr contribuir a un desarrollo global. Es as?

El gigante asitico hace ya largos aos que produjo cambios sustanciales en el ideario socialista con que llev a cabo su revolucin en 1949, con Mao Tse Tung a la cabeza. Desde las reformas introducidas a fines de los 70 del siglo pasado se comenz a construir un engendro que para la izquierda tradicional de Occidente nunca se termin de entender: socialismo de mercado. Lo cierto es que, apelando a la introduccin de todo un sector de propiedad privada, el pas ha venido produciendo un avance econmico fabuloso, sin precedentes en ningn Estado capitalista. Atrayendo inversin externa, permitiendo la propiedad privada de los medios de produccin, siempre bajo la atenta mirada del Partido Comunista, que es quien fija frreamente las polticas, China pas a ser una gran economa, disputndole el cetro global a Estados Unidos, y con un supervit comercial impresionante que le permite ser principal acreedor del pas norteamericano.

Hay realmente un milagro econmico en China? Segn como se lo quiera ver: s y no. No hay dudas que con la incorporacin de capitales externos, y tomando tecnologas provenientes del desarrollo capitalista, el pas asitico mantuvo -y mantiene todava- un vertiginoso ritmo de crecimiento econmico que nunca se vio en Occidente (ni durante la revolucin industrial en la Inglaterra dieciochesca ni en Estados Unidos entre fines del Siglo XIX y durante el XX). Ello permiti levantar increblemente el nivel de acceso a la riqueza de grandes masas, sacando de la pobreza rural ancestral a millones de chinos. La direccin comunista impidi que China fuera solo una gran maquila, como suele presentrsela (quiz maliciosamente), dejando de ser ensambladora de mercaderas de mala calidad, de juguetitos de segunda, para ir convirtindose en un pas altamente industrializado, con tecnologas de punta propias que ya comienzan a sorprender.

El Partido Comunista dirige efectivamente los destinos del pas, reservndose las decisiones bsicas en el manejo de la economa, exigiendo la real y constatable transferencia tecnolgica a los capitales externos que se invierten, y teniendo planes concretos de desarrollo nacional a muy largo plazo (en China hablar de 50 o 100 aos no es nada, obviamente, despus de 5,000 aos de historia. Sintate al lado del ro a ver pasar el cadver de tu enemigo, enseaba Sun Tzu La paciencia china es proverbial).

El desarrollo econmico es real, y ello permiti un avance cientfico-tcnico portentoso, ubicndose ya hoy como lder en muchos campos del quehacer humano, habiendo superado a las potencias capitalistas (informtica, inteligencia artificial, investigacin aeroespacial, biotecnologas, transportes). De hecho, su acumulacin de reservas monetarias es tan grande que, junto con Japn, es quien sostiene al Tesoro de Estados Unidos. Hoy da China es vital para el mantenimiento del equilibrio econmico del planeta.

El costo de este fenomenal salto no es poco: retorn la explotacin capitalista ms inmisericorde, con condiciones que ya no existen en muchos pases. La fabulosa acumulacin originaria -que en Europa se hizo masacrando indgenas americanos y poblacin negra africana, mientras se robaban con avidez los recursos naturales- en la China capi-socialista se llev a cabo a partir de la gran explotacin de sectores campesinos que se reubicaron en los grandes centros industriales de las urbes ms desarrolladas, con salarios de hambre y con extenuantes jornadas laborales. Condiciones que, sin dudas, rayan la semi-esclavitud.

Eso no tiene secretos: la riqueza la producen siempre los trabajadores con su esfuerzo personal (urbanos-rurales-manuales-intelectuales), no importando el modelo econmico en el que se desenvuelvan. La cuestin es cmo se distribuye esa riqueza socialmente producida. En China, a partir de la existencia de un sector de su economa basada en el modelo capitalista -aunque sea dirigido por directivas que polticamente fija el Partido Comunista-, la explotacin est presente. Que esa riqueza no sea apropiada enteramente por los inversionistas privados y que el Estado (socialista) se encargue de devolverlo a la poblacin a travs de polticas sociales, es otra cosa. Pero la explotacin est. Por otro lado, contrariando los principios marxistas clsicos, este nuevo modelo de desarrollo (socialismo a la china) estimula la aparicin de propietarios privados, premiando el xito econmico de quienes se transforman en millonarios. El lujo ostentoso est presente en el pas al igual que en los ms encumbrados centros capitalistas de Occidente. Todo lo cual abre esa pregunta a la construccin socialista: cmo?, socialismo con clases sociales diferenciadas? En todo caso, lo que en el milenario pas asitico se ve podra hacer pensar en un capitalismo socialdemcrata, con un Estado keynesiano benefactor.

Desde fuera de China, y con planteos marxistas clsicos, cuesta entender el proceso. Es capitalismo o es socialismo? Un paso atrs para tomar impulso y seguir avanzando? Lo cierto es que el proyecto chino actual, que se comporta como cualquier planteo capitalista, se est extendiendo por el mundo. Y donde llega, su impronta es capitalista. Invierte capitales y explota mano de obra. Claro que -fundamental es aclararlo- de momento no se ha mostrado como potencia imperialista invasora apelando a la violencia militar. Sin disparar un tiro, est haciendo algo que el rapaz capitalismo estadounidense, o el europeo en su momento, hicieron a base de sanguinaria entrada blica. El ambicioso proyecto de la Nueva Ruta de la Seda es una iniciativa que posicionar a China como principal potencia mundial, con presencia en ms de 100 pases. Para algunos es una forma sutil de imperialismo, colocando sus propias mercaderas en los cinco continentes; para otros, los chinos fundamentalmente, una forma de llevar prosperidad a los sectores ms deprimidos del globo. Planteo socialista? El debate est abierto.

Se podra pensar que el aliciente de la empresa privada les ha servido. Qu tiene la empresa privada que fomenta ese crecimiento, y que el Estado socialista, con economa planificada, no consigue? Habr que quedarse con la idea que el ojo del amo engorda el ganado? Es inexorable esa verdad? Por eso decamos que el fenmeno de la China debe llevarnos a plantear estas cuestiones bsicas de todo el andamiaje conceptual socialista.

La idea de productores libres asociados, como dijera Marx, estandarte de esa fase superior de desarrollo que sera el comunismo donde regira la frmula De cada quien, segn su capacidad; a cada quien, segn su necesidad, dista an mucho de la realidad actual. Lo que prima dentro de las relaciones capitalistas no es, precisamente, la solidaridad, la fraternidad. El slvese quien pueda individualista es la matriz dominante.

La experiencia china muestra que el incentivo personal cuenta, y cuenta mucho para la generacin de riqueza (no era eso lo que buscaba la Perestroika sovitica?). Puede ese elemento ser la gua para la construccin de una sociedad nueva? A estar con lo que nos lega la actual Repblica Popular China, estaramos tentados de responder que s. Pero, solo el ltigo del amo permite elevar la productividad? Lo cual lleva a plantearnos: es posible construir el socialismo en pases industrialmente no desarrollados? Lo curioso es que las primeras experiencias socialistas vinieron de las zonas menos industrializadas, con situaciones agrarias quasi feudales (Rusia, China, Cuba, Vietnam, Nicaragua).

Valga una vez ms la cita de Deng Xia Ping: la pobreza no es socialismo. Se necesita inexorablemente una gran acumulacin de riqueza para construir el socialismo? Si es as, pareciera imprescindible elevar la productividad para ello. Sin el ltigo patronal no se puede lograr?

La promocin de incentivos individuales para aumentar la produccin no es nada nuevo: en la Unin Sovitica, durante la dcada de 1930 tuvo lugar el movimiento stajanovista (impulsado por el minero Aleksi Stajnov), consistente en el pago de bonos extras por el aumento de la productividad. Eso mismo retom Mijal Gorbachov con su intento de reestructuracin en la dcada de los 80, para lo que se introdujeron mecanismos capitalistas. Bajo el capitalismo, esto es una tortura, o un engao, dijo Lenin refirindose a los premios que otorgaba a sus trabajadores la industria estadounidense. Hay elementos de "tortura y engao" en los rcords soviticos tambin, agreg Len Sedov (hijo mayor de Trotsky), analizando el stajanovismo, que no es sino una frmula capitalista de fomento del individualismo, del premio al voluntarismo personal.

Sigue siendo una agenda pendiente para el socialismo cmo lograr un aumento de la riqueza a partir de economas planificadas. Eso remite a la pregunta de si es posible establecer una moral socialista que funcione autnomamente (hay que trabajar con excelencia porque esa es la tica humana, podra decirse), o se necesita siempre del ltigo para hacernos mover. Disyuntiva que, sin dudas, no est resuelta. La empresa privada, que no se detiene a filosofar sobre estos puntos, se limita a presentar el ltigo. Para los trabajadores, la amenaza de la desocupacin es un tirano que asusta tanto o ms que la cmara de tortura. Y con eso acumula riqueza; lo dems le sale sobrando. Pragmatismo puro, podra decirse. Deng Xia Ping y sus reformas son un claro ejemplo de ello.

El modelo chino, ese raro y complejo socialismo de mercado, permiti generar una acumulacin de riqueza espectacular en poco tiempo. El costo es que est basado en la explotacin de los trabajadores. Fue necesario eso como un paso atrs para tomar impulso? Todo indicara que el Partido Comunista tiene puesto ahora sus ojos en la promocin de enormes planes de beneficio social para las inconmensurables masas de poblacin del pas. La riqueza acumulada probablemente lo permita.

Otros pases socialistas como Cuba, Corea del Norte, o Vietnam, que sufri tambin un proceso de involucin capitalista, estn preguntndose ahora sobre el modelo chino (direccin poltica de izquierda con introduccin de mecanismos capitalistas).

Se abre la pregunta entonces sobre si no hay otra forma de incentivar la produccin que no sea a travs del premio material, el premio al propio esfuerzo, la incentivacin de la ganancia (Ser rico es glorioso). Las empresas privadas en China sirvieron para aumentar la productividad a un gran superlativo. Y ello, pareciera, es lo que sirvi para generar un nivel de confort para toda su poblacin que una economa rural de subsistencia no poda lograr.

Cul es la clave para fomentar la productividad entonces, si entendemos que ese es el camino para el aumento de la riqueza? En la extinta Unin Sovitica los mecanismos de mercado sirvieron para la explosin del pas (se ha dicho que Gorbachov trabajaba para la CIA. Ms all de eso -posible teora paranoico-conspirativa-, es evidente que la introduccin de elementos capitalistas sirvieron para destruir al primer Estado obrero-campesino de la historia). En China, que siempre estudi muy meticulosamente el experimento sovitico, los resultados son otros. Qu pasar en Cuba, por ejemplo, si se permiten abiertamente los mecanismos capitalistas?

Todo esto no pretende tomar una posicin definitiva sobre la experiencia china sino aprender de ella, estudiarla y ampliar el debate, til en los pases que no somos la China. Lo que nos lleva a pensar: qu es entonces el socialismo? No era socializacin de los medios de produccin y poder popular, democracia de base?


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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