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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-09-2019

La dicotoma entre ciencia (genetistas) y humanidades (historiadores) es falsa y solo busca el conflicto
Historiadores contra genetistas?

lvaro G. Molinero
Blog la paradoja de Jevons


"Danza morisca". Dibujo de Christoph Weiditz (1529)

El zorro es un animal que, con su aguda inteligencia, es capaz de optar por varias estrategias de supervivencia, adaptndolas siempre a lo que sucede: no es especialista en nada, y sabe de todo; por otro lado, el erizo es un animal que, ante la adversidad, solo tiene un camino: enrollarse sobre s mismo y confiar en la proteccin que le ofrecen sus pas. Es experto en proteccin, pero no sabe hacer nada ms. Stephen Jay Gould expresaba con esta metfora en su rase una vez el zorro y el erizo las diferencias entre humanidades y la ciencia, respectivamente. Recientemente Javier Sampedro, el veterano divulgador cientfico del diario El Pas, public un artculo titulado Historiadores contra genetistas.

LA CONTROVERSIA

La tesis principal del artculo podra resumirse en la siguiente afirmacin: cuando los datos genticos y los historiogrficos son contradictorios, mandan los datos genticos. Argumentos a favor de dicha afirmacin? Ninguno, solamente un leve aroma a falacia de autoridad. Pero lo ms grave no es la falta de argumento, sino el desconocimiento absoluto sobre lo que dice la historiografa. La finalidad ltima del autor, como en otros tantos momentos de la historia, y como excelentemente explica Gould en su libro, parece ser la de crear un enemigo donde no lo hay. Crear un hombre de paja al que golpear ms fcil. Dividir y vencer.

Vayamos por partes. La polmica ha surgido a raz de un reciente artculo realizado por Mara Saiz, del laboratorio de identificacin gentica de la Universidad de Granada, y publicado en Nature, en el cual se analizan 146 muestras de ADN de personas oriundas de Almera, Mlaga y Granada y donde se muestra la escasa relacin entre este material gentico y los de las poblaciones del norte de frica. De hecho, y esto es lo que le parece realmente llamativo a los autores del trabajo y al propio Javier Sampedro, el genoma de los habitantes del sur de la pennsula ibrica parecen tener una menor influencia africana que los del norte (este dato, concretamente, es citado por los autores y fue obtenido por D. Rey-Gonzlez y sus compaeros de la Universidad de Santiago de Compostela en un estudio que sali a la luz en 2017).

En otro estudio realizado por Clare Bycroft y sus colegas de la Universidad de Oxford descubrieron que, adems de esa diferencia entre norte y sur en cuanto a su relacin gentica con el norte de frica, existe un gradiente mucho ms acusado Oeste-Este, donde las poblaciones del Oeste peninsular tienen una mayor similitud con las norteafricanas que las del Este. Hasta aqu lo que nos dice la gentica. Podemos concluir, como hace Javier Sampedro (y de forma mucho ms cautelosa los autores de los artculos anteriormente citados), que la pennsula ibrica no ha recibido influencia gentica norteafricana y/o arbiga?

La respuesta necesita conocer los factores histricos. Es ineludible. La gentica puede informarnos, con datos, sobre la mixtura entre poblaciones, pero no puede informarnos sobre deportaciones, repoblaciones, aislamiento reproductivo entre poblaciones o cambios culturales. En este terreno, solo puede elaborar hiptesis que expliquen los resultados. Y necesitar de historiadores que los corroboren.

Sigamos con este tema. Los resultados genticos, como hemos visto, indican que los habitantes de la pennsula del Sur y del Este son los menos emparentados con los norteafricanos. Por qu? Cual es la razn ltima de esta aparente contradiccin que tanto ha sorprendido a algunos? Aqu es donde entran los historiadores.

HABLA LA HISTORIOGRAFA

Por ejemplo, en el libro del historiador Mkel de Epalza titulado Los moriscos antes y despus de la expulsin podemos leer la endogamia era la consecuencia de la vida familiar de los moriscos, para mantener su identidad islmica, aunque razones diversas podan recomendar muchas veces el matrimonio -especialmente de los hombres- con mujeres cristianas. La endogamia de los musulmanes viene favorecida por la costumbre islmica del primer matrimonio entre primos carnales, en la adolescencia temprana. El famoso historiador francs Bernard Vincent dijo exactamente lo mismo hace ms de 40 aos.

Por su parte, el historiador Henri Lapeyre en 1959 estudi la documentacin oficial de la expulsin de los moriscos de la corona de Aragn y de Castilla. En su Geografa de la Espaa morisca podemos leer las cifras de expulsados: en total casi 300.000 personas fueron expulsadas, 135.000 en el Reino de Valencia, 61.000 en el Reino de Aragn y 30.000 en el Sur. Respectivamente esto supuso ⅓ de la poblacin del Reino de Valencia, 1/6 de la poblacin del Reino de Aragn y aproximadamente el 10% de la poblacin del territorio correspondiente a la actual Andaluca. En total, con respecto a todo el territorio actual del Estado espaol, se expuls al 4% de la poblacin. Reconozcmoslo: este tipo de conocimiento jams podr ser otorgado por los genetistas.

La historiografa est hablando. No hay que olvidar que estos trabajos son muy anteriores al estudio de Mara Saiz y sus colegas de la Universidad de Granada. Los moriscos eran bastante endogmicos (en tasas no inferiores al 90% segn el historiador de la Universidad de Sevilla Eduardo Corona Prez). Adems, fueron expulsados hace 400 aos. Los historiadores tienen claro que la mixtura poblacional fue escasa. Ojo, no solo entre peninsulares y moriscos de origen norteafricano, sino que los judos peninsulares tambin eran endogmicos, cuestin que hace posible seguir hoy en da el linaje sefard tras ms de 500 aos de su expulsin de la pennsula. Esto, tambin demostrado por la historiografa y, confirmado despus, por la gentica.
Pero este no es el final de la historia. En la cabeza de algunos lectores seguro que ya ha aparecido la sombra de la duda.Un gradiente este que, adems, es contraintuitivo con respecto a la historia de la evolucin de los distintos reinos y territorios de la pennsula ibrica. La hiptesis es la siguiente: el estudio de Mara Saiz y colaboradores estara demostrando, de hecho, que la presencia arbiga y norteafricana en la pennsula ibrica dej huella. En Portugal no se llev a cabo expulsin de moriscos. En ambas castillas, la expulsin fue, en relacin a su poblacin, poco importante. Adems, tanto en Castilla como en Galicia y el norte peninsular (menos en Euskal Herria) los moriscos fueron mucho menos endogmicos y, en muchas localidades si hubo una completa mixtura de poblaciones, hecho que hizo imposible su expulsin. Por contra, como hemos visto, el grueso de expulsados ocurri en el Este y sur peninsular, justo aquellos lugares con una menor relacin gentica con el norte de frica.

La gentica puede sospechar que hubo una invasin poblacional de Europa por parte de pueblos con origen en las estepas rusas hace 4500 aos, como de hecho parecen mostrar los trabajos capitaneados por David Reich, genetista de la Universidad de Harvard, pero no hay que olvidar que las relaciones genticas que se obtienen en este tipo de anlisis no son ms que hiptesis. Las hiptesis necesitan ser corroboradas. En este caso, el hallazgo de la Tumba del Bonete en Ciudad Real con dos individuos, una mujer con genoma similar a otros analizados en la pennsula ibrica hace 3800 aos y un hombre con un genoma similar a los encontrados en la misma poca, pero en las estepas rusas, es una evidencia en favor de la hiptesis (no definitiva porque, segn parece la pareja era de las lites del poblado, por la forma del enterramiento y el estudio dirigido por Reich solamente se realiz sobre 271 cuerpos, 176 de los cuales tienen 4000 aos de antigedad o menos. Sigue pudiendo ser un evento limitado a las lites a falta de nuevos anlisis o hallazgos arqueolgicos).

Javier Sampedro termina su artculo afirmando que Hay un problema entre genetistas e historiadores y se pregunta Dnde pondras tu dinero?. Desde luego no en aquellos proyectos que se planteen el conocimiento como una cuestin de suma cero: todo lo que yo descubra, deja de ser vlido en tu campo de conocimiento. No en aquellos que se planteen de forma autoritaria. S que lo pondra, desde luego, a proyectos que busquen la cooperacin entre diferentes disciplinas y formas racionales de conocer el mundo. Es evidente, como deca Gould, que el zorro y el erizo nunca sern la misma especie, pero no es menos cierto, podramos decir, que tanto los insumos como los productos de ambos van y vienen del mismo sitio, la naturaleza. Es decir, la sociedad. Busquemos el bien comn.

lvaro G. Molinero, bilogo especialista en evolucin y en la biologa de los hidrozoos antrticos. @KIMERAGUPTA

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/paradoja-jevons-ciencia-poder/historiadores-contra-genetistas



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