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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-08-2019

Francia
Deliveroo: movilizacin contra los recorridos a 2

Rouguyata Sall
Viento Sur


[En una muy importante sentencia, el Juzgado de lo Social nmero 19 de Madrid, estimando una demanda de la tesorera de la Seguridad Social, ha declarado que los riders o distribuidores de Deliveroo mantienen con la empresa una relacin laboral y no de trabajo autnomo. Para ello se basa en que los repartidores ejecutan su trabajo en las condiciones fijadas y dirigidas por la empresa y bajo su control. Esta sentencia afecta a los 537 trabajadorxs que han trabajado para Deliveroo ente octubre de 2015 y junio de 2017. La empresa ha anunciado que presentar recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. La creciente importancia del trabajo que se realiza en las llamadas plataformas est siendo objeto de seguimiento en esta web, por ejemplo en https://www.vientosur.info/spip.php?article11695 , https://vientosur.info/spip.php?article14597 , https://www.vientosur.info/spip.php?article14894 y https://www.vientosur.info/spip.php?article12754

En el artculo que se reproduce a continuacin se analiza la lucha en curso de los distribuidores de Pars y, al final del mismo, se hace mencin a la voluntad de constituir un sindicato transnacional de lxs distribuidores citando expresamente a la conquista todava provisional- de la relacin salarial en el Estado espaol de los distribuidores de Deliveroo, ndr]

Los repartidores de Deliveroo se estn movilizando este verano contra la nueva lista de tarifas a la baja- presentada por la plataforma de entrega de comidas. En particular protestan contra el fin de la remuneracin mnima de 4,50 euros por recorrido. Informe de la tarde del 7 de agosto, junto con los repartidores, durante una accin en las calles de Pars.

Reunirse, luego dispersarse para bloquear ciertos restaurantes: ese es el objetivo establecido durante la noche por los cien repartidores de Deliveroo y sus seguidores, que se citaron el mircoles 7 de agosto en la Plaza de la Repblica de Pars. Reiteraban as la operacin del sbado anterior, que debera repetirse el sbado 10 de agosto.

La reunin est dirigida por el Colectivo de repartidores autnomos parisinos (Clap), la asociacin que desde 2017 denuncia las condiciones de trabajo y los recortes salariales. Ondean algunas banderas -rojas- de polticos y sindicalistas. Pero es el Deliveroo verde claro el que domina la plaza, especialmente en los atuendos y las enormes mochilas rectangulares de los repartidores en bicicleta.

Unas horas antes, el Clap convoc a los clientes, en las redes sociales, para que los apoyaran boicoteando a Deliveroo. Tambin se alent a los conductores de reparto a desconectarse desde las 12.00 hasta las 15.00 horas, pero solo a aquellos cuyas estadsticas no se vieran afectadas, "para no precarizar ms. "Estamos tratando de mostrar a las plataformas el impacto que podemos tener en ellas -explica Jean-Daniel Zamor presidente del Clap-, para presionarlas a darse cuenta de que deben escuchar a sus trabajadores.

Con la nueva lista de tarifas anunciada el 29 de julio, Deliveroo dijo que prefiere los recorridos largos -poco apreciadas porque son menos rentables-. Se pagan ms pero, a cambio, los precios de los recorridos ms cortos caen. En su comunicado de prensa, la plataforma britnica asegura que "esta es una buena noticia para los repartidores, que estarn mejor pagados en la gran mayora de los casos".

Pero los repartidores denuncian que los recorridos pequeos pasan a dos o tres euros. "No han aumentado mucho los recorridos largos, todava estamos por debajo del precio de hace un ao. Y han disminuido enormemente los recorridos pequeos", ha declarado Jean-Daniel Zamor.

Los repartidores de Deliveroo dispone cada uno de un intervalo de 3 a 4 horas durante el que pueden trabajar cada da, pero eso no garantiza una serie de recorridos ni mucho menos un ingreso mnimo.

Desde su lanzamiento en Francia, las remuneraciones de los repartidores de Deliveroo estn disminuyendo. En 2015 cobraban 7,50 euros por hora, ms 2 a 4 euros por recorrido. Luego, la empresa britnica introdujo una tarifa nica de 5,75 euros por recorrido en Pars (5 euros en la regin), para establecer ms tarde una tarifa basada en la distancia pero con un mnimo garantizado de alrededor de 4,50 euros por recorrido. La nueva lista de tarifas, presentada en julio, elimina el mnimo garantizado por recorrido.

El mircoles 7 de agosto, en la Plaza de la Repblica, la mayora eran repartidores con scooters. Una ventaja para ser escuchados por los claxon, pero sobre todo una consecuencia de los precios ms bajos. "Desde que cambiamos a los precios por recorrido, ha habido una explosin en el nmero de scooters -declar el presidente de Clap-. Cuanto ms largas son las distancias, ms personas entregan en scooters. Y cuanto ms se pida ir ms rpido bajando los precios, ms personas distribuirn en scooter. Todas las polticas implementadas por las plataformas durante los ltimos tres aos han alentado la emergencia de los scooters".

Karim*, cuyo nombre ha sido cambiado, como el de todos los repartidores entrevistados, alterna entre scooter y bicicleta. Para este ex recepcionista de 39 aos, repartidor desde hace casi dos aos, "el scooter es ms rpido, pero tambin ms peligroso". Karim generalmente trabaja de 11 a 15 horas y despus de 19 a 23 horas.

"Si lo haces bien y no tienes vida, puedes llegar hasta 4.000 euros de facturacin por mes", o sea, una vez descontadas las cotizaciones sociales, ms que su salario de recepcionista de 1.800 euros. En junio su facturacin ascendi a 3.500 euros, "despus hay que pagar la Urssaf [Uniones de Recaudacin de las cotizaciones de seguridad social y de los subsidios familiares, que recauda las cotizaciones de los empleadores, ndt], el seguro mutuo, la gasolina, el mantenimiento del scooter y la bicicleta".

Generalmente los repartidores trabajan bajo el estatus de autoempresarios. Amadou, un repartidor desde hace dos aos, tambin recuerda el peso de las cotizaciones sociales, que representan el 22% de la facturacin. Tambin menciona los costos de mantenimiento de su bicicleta, como "neumticos pinchados, pastillas de freno para cambiar". Por lo general, trabaja seis horas al da, con una facturacin de 1.600 a 1.700 euros por mes. Tambin lamenta que no se pague el tiempo de espera de los pedidos. Sin embargo, est muy feliz de no ser ya un hombre de limpieza.

Lassana y Moussa son repartidores desde hace tres aos. Esa es su nica actividad profesional, a diferencia de los muchos estudiantes que, en 2015, trabajaban para Deliveroo al mismo tiempo que estudiaban. Estos dos amigos, de 27 aos, estn muy en contra de Deliveroo. "Estamos aqu para que Deliveroo nos respete", dice Lassana. "Han bajado las tarifas, pero no han reducido las cargas", dice. Antes eventual en la construccin, cree que "el reparto es mejor, es ms fcil" y agrega que permite que los jvenes no permanezcan desempleados, "pero aqu no nos ayudan".

Por el momento, Lassana trabaja de 11 a 15 horas y de 18 a 22 horas. Dice facturar 700 euros al mes. "Antes poda hacer hasta 100 euros al da, pero ahora no supero los 40 euros". Por su parte, Moussa critica severamente su condicin de empresario autnomo: "No facturamos tanto como antes. Tenemos que trabajar todos los das, los fines de semana. No tenemos eleccin. Cuando eres un emprendedor, se supone que tienes libertad. Pero aqu no somos libres, nos explotan".

Estos dos repartidores trabajan principalmente en bicicleta. Pero esta tarde llegaron en scooter, como la mayora de los repartidores presentes en el lugar. Esperan moverse rpido entre los diferentes restaurantes que planean bloquear.

A las 20 horas, un repartidor llama a los PCN, que incluye a los repartidores del sector Pars Centro Norte: "Direccin calle Montorgueil". Salen ruidosamente de la Plaza de la Repblica, en un concierto de clxones de dos ruedas. "Esta noche, somos ms numerosos que el sbado pasado y eso nos gusta. Defenderemos el recorrido como se debe", grita al megfono, y agrega que la prioridad del da es bloquear los restaurantes en el norte y centro de la capital. "La prxima semana, haremos la ribera izquierda", advierte.

Despus de una primera parada en el camino a la calle Montorgueil, el grupo de repartidores decidi bloquear el restaurante hawaiano Pokawa."Hay que apagar la tableta", les dicen a las dos personas que estn detrs del mostrador. "Ya se hizo el sbado pasado", dice la empresaria, sin enojarse.

"Si un repartidor viene a recoger un pedido, lo impediremos. Los clientes se van a poner nerviosos", agrega el repartidor en huelga. A lo que la propietaria del restaurante responde: "Lo har una vez, dos veces, pero si sigue pierdo la mitad de mis pedidos", en un tono ms molesto. Luego, el repartidor explica sus razones: "Tenemos mucho que pagar, tenemos familias que alimentar, como usted".

La empresaria decide apagar la tableta que se usa para administrar las entregas. Un rpido "Gracias y buenas noches" y el repartidor se une a sus camaradas afuera. "Si vuelve a sonar, volvemos, eso es todo",dice uno de ellos. Mientras se manifestan, los repartidores vigilan la aplicacin, para ver si suena y verificar as si el restaurante contina haciendo solicitudes de entrega.

Tambin aceptan pedidos de los restaurantes que intentan bloquear, permanecen conectados durante unos minutos y luego cancelan. Su objetivo? Paralizar a Deliveroo el tiempo de una noche, para hacerle perder un mximo de dinero, incluso si, para eso, es necesario molestar a algunos restauradores y clientes que esperan durante mucho tiempo su pedido.

"No somos esclavos"

Cinco repartidores permanecen en el sitio para vigilar que las solicitudes de entrega no se reanuden o, de lo contrario, evitar que los repartidores reciban pedidos para entregar. Otros se dirigen al restaurante Little Italy Caff, a unas pocas docenas de metros de distancia.

Uno de los miembros del personal se niega a apagar su tableta. Un repartidor le recuerda brevemente sus reivindicaciones, frente a una terraza llena de clientes con una mirada atnita: "Estamos hartos, nos pagan 2,50 euros por recorrido", antes de agregar que es mejor apagar la tableta, de lo contrario la solicitud "permanecer aqu hasta las 11 de la noche".

Los repartidores estn determinados y no ceden. Aquellos que permanecen en el lugar vigilan las noticias y transmiten informacin a travs de sus grupos de discusin. Otros continan hacia el restaurante Okinawa, calle Rougemont. La misma operacin, excepto que tambin se dirigen a un repartidor que acaba de salir del restaurante.

Algunos repartidores se quedan all. Los cuatro ltimos se dirigen a los Grands Boulevards y se estacionan frente al restaurante Eat Salad. Dos repartidores de Uber Eats esperan en un banco. No estn en huelga y no se sienten afectados por este movimiento. Sin embargo, otros proveedores de Uber Eats estn presentes para esta accin.

Frente al restaurante, el ballet de los repartidores comienza ya que, aqu tambin, se niegan a apagar la tableta. El desafo es interpelar a todos los repartidores. Algunos continan su misin, otros deciden cancelar el recorrido que haban aceptado, en apoyo a los repartidores. Explican sus demandas a cada uno y algunas veces logran embarcarles en la movilizacin. "Nuestro objetivo es, como el tuyo, seguir trabajando, pero estamos movilizados por nuestra dignidad, no somos esclavos". Se lanza la palabra, pero no impedir que el repartidor se vaya con su pedido.

"Es una pena, no entendi el movimiento, ni siquiera la solidaridad", lamenta Sami, de 27 aos. Repartidor desde hace cinco meses, Sami est "a las 17 horas desde hace siete semanas", es decir que solo puede trabajar a partir de las 17 horas, intervalo reservado a los principiantes y a aquellos que son degradados, debido a un retraso de 17 minutos en lugar de los 15 permitidos en el caso de Sami.

Con este sistema, sucede que no se trabaja la jornada si no hay un nicho disponible, porque todos son cogidos por los dems repartidores, incluidos aquellos que comenzaron en los turnos de 11 horas o 15 horas. "A las 17 horas ya no queda nada, lamenta Moussa, no hay nicho. A veces, ni siquiera tenemos acceso a la aplicacin y, si funciona, no hay recorrido".

Sami lleg al reparto recientemente. l "siempre est buscando trabajo". Entonces trabaja de tres a cuatro horas al da, pero ha trabajado hasta hace diez horas, con una facturacin de 1.200 a 1.400 euros. Mucho menos que Karim y otros repartidores, debido a errores de principiante: coga largos recorridos, no miraba el kilometraje, "atrado por un promedio de 70 euros por da". Hasta que entendi las buenas tcnicas.

Sami se uni a la movilizacin muy pronto: "Espero, sobre todo, que estemos unidos, que todos los repartidores se sientan afectados". Agrega: "Es necesario que Deliveroo nos respete, que revisen sus tarifas y restablezcan al menos el precio mnimo de 4,70 euros por recorrido".

Sami, quien dejar la entrega tan pronto como encuentre un trabajo en la animacin sociocultural, recuerda sus condiciones de trabajo: "Asumimos riesgos para trabajar, por tener una rotacin correcta, para poder pagar las cargas, el mantenimiento de nuestra herramienta". Pero tambin su mutua, de unos 56 euros al mes: "Debemos estar en buen estado de salud si queremos seguir trabajando".

Tambin lamenta la actitud de algunos propietarios de restaurantes: "Se me ha pedido que valide el pedido que tengo delante, para asegurarme que no lo he comido. Eso me ha humillado ms de una vez". Sami tambin dice que algunos restauradores no les permiten poner un pie adentro, "mientras se supone que somos colaboradores".

En Eat Salad, los repartidores estn autorizados a ingresar en el restaurante. Los repartidores en huelga les interpelan a su llegada. "Tratamos de demostrar que somos solidarios, no evitaremos que entres, pero te pedimos que no cojas ese pedido".Agregan una recomendacin para no penalizarlos: "Vayan a los pequeos restaurantes de al lado, no los bloqueamos".

Algunos, solidarios, rechazan el recorrido despus de intercambiar algunas palabras. Otros validan su recorrido y se van alentndolos, llegando incluso a prometer unirse a la movilizacin. Quizs vendrn a aumentar las filas el sbado 10 de agosto.

Tambin se planean reuniones en la regin ese da. Tambin se hacen puentes con otras ciudades europeas."Estamos inspirados por los londinenses que han hecho huelgas bastante impresionantes", dice el presidente del colectivo de parisino. Tambin miran hacia Madrid, donde los repartidores incluso han obtenido la recalificacin de su contrato de trabajador autnomo en asalariado.

El Clap tambin forma parte de la Federacin transnacional de los distribuidores, nacida en octubre de 2018 en Bruselas. "El objetivo es atacar a las multinacionales siendo nosotros mismos una especie de multinacional sindical", advierte Jean-Daniel Zamor.

Artculo original en francs: https://alencontre.org/europe/france/france-les-livreurs-deliveroo-se-mobilisent-contre-les-courses-a-deux-balles.HTML

Fuente: https://vientosur.info/spip.php?article15040

 



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