Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-07-2019

El acuerdo de desarme nuclear ms crucial para Europa y los europeos se va al garete entre la ablica indiferencia de nuestras sociedades
El discreto entierro del INF

Rafael Poch de Feliu
Ctxt


Entre diciembre de 1987 y julio de 1991, la URSS y Estados Unidos firmaron acuerdos de desarme sin precedentes que cambiaron radicalmente la situacin internacional. En diciembre de 1987 Gorbachov y Reagan firmaron en Washington el acuerdo INF, sobre fuerzas nucleares intermedias, de alcance entre 500 y 5.500 kilmetros. Aquel acuerdo supuso la eliminacin de los euromisiles: 826 de alcance medio y 926 de corto alcance por parte de la URSS, y 689 y 170, respectivamente, por parte de Estados Unidos.

Aunque slo representaba el 5% de los arsenales nucleares conjuntos, el acuerdo libr a los europeos de una pesadilla y era un inicio para algo ms. Atrs quedaba el impresionante movimiento por la paz, que, particularmente en Alemania, moviliz a la sociedades europeas con un vigor y una energa inusitados. Sobre aquella estela de sentido comn, en julio de 1991 Bush y Gorbachov firmaron en Mosc el primer acuerdo START para una reduccin del 40% de los respectivos arsenales estratgicos, es decir de largo alcance.

Adems, en noviembre de 1990 se haba firmado en Pars el acuerdo sobre reduccin de fuerzas convencionales en Europa (CFE), y la URSS inici enseguida la retirada de tropas de Hungra, Checoslovaquia, Repblica Democrtica Alemana y Mongolia. La importancia de todo esto no precisa ser resaltada: se alter el clima en una Europa dos veces asolada por la guerra mundial en el siglo XX y se desmilitarizaron y normalizaron las relaciones de Mosc con Estados Unidos y China.

Todo esto se va ahora al garete a iniciativa de Estados Unidos, de la mano de dementes criminales como John Bolton. El 1 de febrero Washington anunci su abandono del acuerdo INF. El pretexto es la acusacin de que Rusia haba vulnerado dicho tratado, argumento que nuestra prensa ha divulgado profusamente. La simple realidad es que Estados Unidos viol el INF desde el mismo momento en que, hace ya aos, despleg junto a las fronteras rusas el famoso escudo antimisiles. Tras reiteradas protestas de Mosc, siempre ignoradas, Rusia tom medidas de respuesta que ahora son las mencionadas para justificar el abandono de Estados Unidos.

El procedimiento de denuncia del acuerdo tiene un calendario de seis meses que termina en tres semanas, el 1 de agosto. Para los europeos es muy mala noticia, porque volveremos a tener euromisiles nucleares. Los polticos europeos reaccionaron a este asunto enseguida.

En julio de 2018 la canciller Angela Merkel haba declarado en una reunin de jefes de estado y de gobierno de la OTAN que el INF era un acuerdo decisivo para la seguridad euroatlntica. Siete meses despus, en la Conferencia de Seguridad de Munich, la misma canciller calificaba el abandono del acuerdo como inevitable. El denostado Putin propuso, ya en febrero, dedicar los seis meses de plazo de salida del acuerdo para renegociar el asunto conjuntamente con Estados Unidos y China, y el Secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg, anunci que hara todo lo posible por salvar el INF. En realidad nadie hizo nada.

Todo esto es dramtico, pero an lo es ms si se atiende a lo que el comentarista alemn Leo Ensel, define como un desastroso frente popular de la ignorancia, la indolencia y la conveniencia. La pasividad social ante este peligroso desastre, al que probablemente seguir la denuncia del acuerdo START cuando expire su vigencia en 2021, es inaudita. En los primeros aos ochenta toda Alemania estaba revolucionada por los euromisiles. Hasta en Alemania del Este haba un movimiento por la paz que protestaba contra el despliegue de los SS-20 soviticos y no solo contra los Pershing americanos. La Iglesia Evanglica se volcaba, en las dos Alemanias, en la campaa por el desarme. Los verdes, que entonces eran un partido de izquierdas que acababa de llegar a las instituciones, sin nada que ver con el actual partido belicista actual de burgueses neoliberales, tenan una posicin principal. En Inglaterra estaba en marcha la Campaa por el Desarme Nuclear (CDN), el movimiento entonces liderado por el historiador E.P. Thompson que haba fundado en los cincuenta el magnfico Bertrand Russell Dnde estn los equivalentes de hoy, esos intelectuales, esas iniciativas civiles? Quiz viendo series tontorronas en la televisin a la carta. Y los jvenes?, enfrascados en su telfono mvil. Ni siquiera la estupenda iniciativa Fridays for Future ha sido capaz de relacionar este peligro nuclear concreto con la protesta contra el cambio climtico. En tres semanas se da una tremenda involucin y aqu nadie se entera.

P.S. Ms sobre Assange: Se acuerdan de la jueza Emma Arbuthnot? Fue la que declar a Julian Assange extraditable a Estados Unidos tras una vista de 15 minutos en la que caracteriz al disidente occidental encarcelado nmero 1 como un narcisista incapaz de ver nada ms all de su propio inters. Pues bien, la prensa britnica ha destapado un pequeo asunto que ilustra el ambiente que rodea a esta magistrada. Su marido, Lord Arbuthnot, es un reputado reaccionario que fue ministro de defensa, acrrimo atlantista, con excelentes conexiones en el Pentgono, que es quien manda en la persecucin y calvario de Assange, y, por supuesto, antiguo presidente del grupo de amistad Reino Unido-Israel en el parlamento de su pas. Lord Arbuthnot fue entusiasta corfero de Tony Blair en la venta de las mentiras de la guerra de Irak y se le conocen sonadas tomas de posicin contra Edward Snowden, el disidente occidental exiliado nmero 1 y el hombre que demostr la existencia de Big Brother y su encarnacin en la NSA. Pues bien, este seor resulta ser socio de una empresa de inteligencia econmica que tuvo como cliente a la empresa neoexplotadora americanoide Uber. Resulta que el alcalde de Londres, Sadiq Khan, logr echar a Uber de su ciudad, pero la empresa recurri y gan el pleito, por lo que su actividad vuelve a ser legal en Londres, gracias a un fallo de la jueza Emma Arbuthnot. La independencia de esta jueza experta en diagnosticar narcisistas en quince minutos, ha quedado, as pues, en entredicho por la actividad de su marido a favor de Uber, pero y sobre Assange? Tienen algo que ver los contactos y servidumbres de su marido con su luz verde a la extradicin? Despus de todo, los ministros de defensa de Gran Bretaa son, por definicin, aventajados vasallos del Pentgono. La pregunta es retrica y la realidad, como suele ocurrir, seguramente supera con creces todas nuestras ingenuas sospechas, aunque de eso nos enteremos treinta aos despus

(Publicado en Ctxt)

Fuente: https://rafaelpoch.com/2019/07/10/el-discreto-entierro-del-inf/#more-311



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter