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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-06-2019

Violencia de gnero & Violencia domstica
Violencia domstica machista

Miguel Lorente Acosta
https://miguelorenteautopsia.wordpress.com

Reflexin del autor sobre la maniquea intencin en el cambio de concepto de violencia de gnero por violencia domstica en la ley de violencia de gnero de Andaluca realizado por la derecha y extrema derecha.


La violencia no tiene gnero, pero s tiene casa, ese parece ser el mensaje repetitivo del machismo para llevar la violencia que ejercen los hombres sobre las mujeres al lugar de donde nunca debera haber salido, segn ellos: el hogar, lo domstico, la familia, para as poder ocultarla entre todos los muebles, adornos y personas que lo forman.

La situacin es objetiva, hablar de violencia de gnero significa sacar la violencia del domus u hogar y situar el protagonismo en el hombre que la ejerce a partir de las referencias que ha establecido una cultura androcntrica, de manera que el argumento de lo domstico y lo familiar no acte como parapeto para detener el impacto de los golpes y ocultar de puertas para dentro a las personas que los sufren y los dan.

Por eso quienes viven del machismo nunca se han preocupado de la violencia sufrida por los menores, ancianos, mujeres, hombres pero en cuanto se vio la necesidad de abordar las violencias con especificidad y atendiendo a sus circunstancias, y se promulg la Ley Integral contra la Violencia de Gnero para romper con la normalidad que la envuelve y con la culpabilizacin de la vctima, entonces a esas mismas posiciones pasivas y distantes con la violencia les entr la prisa para que toda violencia volviera al redil de lo domstico y familiar. Es la forma de ocultar la construccin cultural que normaliza, minimiza y justifica la violencia que ejercen los hombres sobre las mujeres, hasta el punto de que la crtica se establece sobre la intensidad de la violencia ejercida, no sobre su uso en s, tal y como revela la Macroencuesta de 2015 cuando el 44% de las mujeres que sufren violencia y no denuncia dicen no hacerlo porque la violencia sufrida no es lo suficientemente grave.

Por eso lanzan la idea de que lo importante es la violencia domstica y de que violencia es violencia, y que por tanto no hay que hacer diferencias entre ellas. Pero su objetivo no es slo confundir con el significado de las diferentes violencias, sino que tambin buscan crear la imagen de que las mujeres son tan violentas como los hombres, y que ellas son las mximas responsables de la violencia que se vive en el ambiente domstico.

El informe presentado por el INE el 28-5-19, sobre la violencia incluida en el Registro Central para la Proteccin de las Vctimas de la Violencia Domstica y de Gnero, aporta datos muy significativos sobre la realidad de estas violencias.

Centrndonos en la violencia domstica, se observa que los hombres son el 726% de las personas que llevan a cabo estas agresiones y las mujeres el 274%, mientras que entre las vctimas los hombres son el 378% y las mujeres el 622%. Es decir, dentro de la violencia domstica los hombres tambin son los ms violentos, y lo son fundamentalmente contra las mujeres con las que conviven: madres, hermanas, hijas, nietas, abuelas aunque tampoco se escapan de sus golpes otros hombres del contexto familiar.

El ambiente domstico reproduce la construccin machista de la sociedad impuesta por una cultura que entiende que los hombres pueden recurrir, si as lo deciden, a la violencia contra las mujeres para mantener el orden decidido por ellos, y a partir de ah ampliar las agresiones a otras personas.

El modelo machista lo impregna todo, por eso la violencia domstica es machista, como lo es la violencia de gnero, aunque en cada uno de los espacios haya margen de sobra para que se introduzcan otras formas de violencia, que no por compartir el mismo escenario tienen el mismo significado. Es lo que muestra el informe del INE respecto a la violencia domstica al presentarla como una violencia fundamentalmente de hombres contra mujeres.

Pero tambin se observa otro hecho relevante en el informe, en este caso relacionado con la estrategia reactiva del machismo para intentar defender sus privilegios y detener el avance de la Igualdad. Me refiero a la instrumentalizacin de las denuncias en un doble sentido:

  1. Por un lado est el argumento de las denuncias falsas realizadas por las mujeres bajo la idea de que lo hacen para quedarse con los nios, la paga y la casa, y de ese modo reducir la credibilidad de las mujeres potenciando los mitos sobre su perversidad y maldad. Una falacia que demuestran los datos de la FGE al situar las denuncias falsas en cifras alrededor del 00075%
  2. Por otro, aumentar el nmero de denuncias contra las mujeres para concluir que son tan violentas como los hombres. Aunque en este sentido, del informe del INE se deduce que las denuncias interpuestas contra las mujeres son ms infundadas, puesto que las mujeres son condenadas en el 808% de los casos, mientras que los hombres lo son en el 827%, en cambio las mujeres son absueltas en el 192% y los hombres en el 173%.

La violencia domstica es machista en un doble sentido, por la conducta de hombres que agreden a mujeres para imponer el orden que ellos deciden, y por el intento de utilizar lo domstico como cajn donde mezclarlo todo hasta esconder el origen de esta construccin violenta, que es lo que en verdad pretende el machismo, trasladar el debate social sobre el origen cultural de la violencia contra las mujeres al escenario particular e individual de cada uno de los hogares donde se produce la violencia. Pero ya no engaan a nadie.



Fuente: https://miguelorenteautopsia.wordpress.com/2019/06/01/violencia-domestica-machista/amp/?__twitter_impression=true




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