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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-06-2019

En el origen de la solidaridad internacional

John Riddell
Alterquebec / Viento Sur


La Liga antimperialista se fund en Bruselas en 1926 como medio para unir a los pueblos coloniales con los trabajadores de las metrpolis. En esta presentacin tratar de esbozar los orgenes de esta iniciativa y sus resultados.

La primera ola de revueltas antimperialistas en Asia desde comienzos del siglo XX no suscit importantes manifestaciones de solidaridad en Europa. Sin embargo, esta indiferencia desapareci despus de la revolucin rusa de 1917 y el apoyo declarado del gobierno sovitico a la liberacin de las colonias. Esa revolucin inclua una revuelta anticolonial de los pueblos asiticos oprimidos por el zarismo.

La proclamacin por parte sovitica del derecho de los pueblos a la autodeterminacin en 1917 suscit un apoyo global masivo a esta concepcin. Expresaba asimismo un principio de la Internacional Comunista la Comintern, fundada en 1919. El ao siguiente, la Comintern convoc el primer encuentro internacional de pueblos colonizados, el Congreso de los Pueblos de Oriente, en Bak, que reuni a casi dos mil delegados de pases de Asia, sobre todo de Asia Central y de Oriente Medio. Dicho congreso adopt resoluciones para orientar la lucha anticolonial. En 1922, una conferencia anloga reuni delegaciones de Extremo Oriente.[1]

En 1925, el auge del movimiento revolucionario en China se tradujo en huelgas de masas y en la movilizacin masiva de los estudiantes. La primera accin unida de estas dos fuerzas fue objeto de un ataque en Shanghai por el ejrcito britnico, que mat a 52 personas chinas. El Socorro Rojo Internacional, una filial semiautnoma de la Comintern, organiz una respuesta potente. Esa iniciativa contaba con un dirigente genial, Willi Mnzenberg, un comunista alemn que reclamaba un esfuerzo de educacin eficaz entre las masas no politizadas y no comunistas. Pero acaso las masas en Alemania, que haban sufrido tanto a raz del Tratado de Versalles, podan interesarse por los problemas de los pobres despreciados de China?

En efecto, el Socorro Rojo apoy la fundacin de la Liga contra el Colonialismo, con sede en Berln, para organizar la ayuda al pueblo chino. La Liga reuni donaciones, explicando que el precio de seis cigarrillos permita cubrir las necesidades de un obrero chino durante un da. Una conferencia en Berln reuni a ms de mil personas para exigir la retirada de las tropas coloniales de China. Queremos una santa alianza de los pueblos de todos los colores, una alianza de todos los oprimidos, exclam Mnzenberg, para liberar a todas las personas que sufren.[2] Socialistas chinos tomaron la palabra en reuniones de obreros en Alemania, y en un mitin celebrado en Pekn con cien mil asistentes intervino un orador socialista europeo con un entusiasmo desbordante. Gracias a la red del Socorro Rojo, trabajadores europeos y del tercer mundo se unieron por primera para oponerse al colonialismo.

Al mismo tiempo, el Socorro Rojo hizo campaa para ayudar a los rebeldes rabes en Siria y Marruecos, que estaban en guerra contra las respectivas potencias coloniales, Francia y Espaa. Una vasta campaa denunci las masacres cometidas por Francia en Siria, donde murieron diez mil rabes a raz del bombardeo de Damasco. Se form un comit independiente y amplio para organizar la solidaridad con Siria.[3]

La solidaridad no solo se manifest en el plano de las ideas, sino de forma prctica. Los partidos comunistas de Francia y Espaa apoyaron la independencia de las colonias y animaron a los soldados coloniales a confraternizar con los rebeldes, cosa que sucedi. Un desertor de la legin extranjera francesa, por ejemplo, lleg a ser oficial y estratega del ejrcito rebelde marroqu. En la marina francesa hubo revueltas, y 1.500 marineros tuvieron que comparecer ante sendos consejos de guerra, mientras que 165 militantes comunistas fueron encarcelados. En aquella poca, la Segunda Internacional, la de los socialistas reformistas, rechaz siempre la solidaridad anticolonial. Entonces, las iniciativas del Socorro Rojo en este terreno se convirtieron en una verdadera fuerza en la poltica de las potencias coloniales.[4]

Pero cmo unificar estas campaas puntuales en un esfuerzo comn y continuo? Esta fue precisamente la finalidad del Congreso contra la Opresin Colonial y el Imperialismo, que se reuni, despus de prolongadas vacilaciones por parte del rgimen belga y del ejecutivo de la Comintern, del 10 al 15 de febrero de 1927. Los 174 delegados representaban a 134 organizaciones de 34 pases. El presidente de honor del Congreso, el famoso fsico Albert Einstein, se dirigi a las delegaciones con estas palabras: A travs de vuestro congreso, los esfuerzos de los oprimidos por ganar la independencia han adquirido una forma slida. Uno de los asistentes, Jawaharlal Nehru, dirigente del Congreso Nacional Indio en la inmensa colonia britnica del sur de Asia, dese desde el fondo de mi corazn el pleno xito de vuestros debates.[5]

Entre los delegados figuraban toda una serie de conocidos dirigentes de la Segunda Internacional y de partidos burgueses influyentes en las colonias, como el Congreso Indio, el Guomindang de China, el Sarekat Islam de las Indias Neerlandesas hoy Indonesia y la APRA de Ral Haya de la Torre en Per.[6] Durante seis jornadas de debates se presentaron 16 informes sobre las diversas regiones geogrficas y estratgicas de la lucha antimperialista. En la sesin de clausura se propuso fundar la Liga contra el Imperialismo y la Opresin Nacional, con filiales autnomas en diversos pases de todo el mundo. Un historiador alemn, Kasper Braskn, resume el mensaje de este Congreso del modo siguiente: En cualquier lugar del planeta en que hay proletarios en la miseria, habr solidaridad en nombre de una comunidad internacional de trabajadores a escala mundial.[7]

La creacin de la Liga suscit entre los fundadores, de manera totalmente inesperada, un espritu de euforia. Un historiador estadounidense trat de explicar este espritu como un sentimiento de alivio, de alegra colectiva, de verse por fin recompensados por la paciencia y el sufrimiento de generaciones humanas.[8] Y la Liga hizo muchas cosas, sobre todo en el terreno de la unidad por la liberacin panafricana.

Qu sorpresa, entonces, que esas esperanzas de los fundadores no se hubieran realizado. Al cabo de tres aos, la Liga haba perdido su dinamismo y no agrupaba ms que a las corrientes comunistas y sus simpatizantes. Se disolvi en 1935. En vez de describir este fin doloroso, esbozar las causas de este fracaso. Para m hay tres factores primordiales.

La Liga no era un frente nico del tipo que preconizaba la Comintern desde 1921. Se presentaba como una entidad autnoma e independiente. El comunista indio M. N. Roy quera que fuera una intermediaria neutral entre los movimientos anticoloniales y la Comintern.[9] Sin embargo, en realidad la Liga la administraba el aparato de la Comintern, que actuaba entre bastidores. La Comintern no estaba dispuesta a compartir la direccin. Los dirigentes de la Segunda Internacional se percataron de esta contradiccin y la aprovecharon para obligar a todos sus miembros a abandonar la Liga.

Le frente nico preconizado por la Comintern en la poca de Lenin consista en una alianza con fuerzas nacionales revolucionarias. Para tomar un ejemplo ms reciente, pensemos en los insurgentes cubanos dirigidos por Fidel Castro. No obstante, los movimientos asociados a la Liga que acabo de mencionar el Guomindang, el Congreso Indio y el Sarekat Islam eran todos partidos reformistas burgueses. Sus representantes se retiraron muy pronto de la Liga, y el Guomindang lanz una contrarrevolucin sangrienta contra los obreros chinos. Era admisible formar un bloque puntual con estas fuerzas burguesas, pero su inclusin en un organismo de combate como era la Liga era muy discutible.

Un ao despus de la fundacin de la Liga, la poltica de la Comintern cambi de orientacin para entrar en el llamado tercer periodo. A pesar de lo que reflejaba la realidad, el sexto congreso de la Internacional Comunista declar en 1928 que el mundo haba entrado en una poca de revueltas y cambios revolucionarios en la que alianzas del tipo del frente nico eran nefastas y contrarrevolucionarias. Incluso estigmatiz a los socialdemcratas diciendo que eran la nueva cara del fascismo. El historiador francs Pierre Brou comenta que esta poltica era una garanta certificada de crueles derrotas, haciendo referencia al triunfo de Hitler en Alemania. Mnzenberg se opuso a este viraje izquierdista, pero no pudo bloquearlo. Entonces, nos dice Brou, la poltica de la Liga antimperialista ya pareca condenada, pero todo su acervo fue saqueado por la brutalidad de la ruptura y el abuso de los ultimtums. Todos los grupos no comunistas importantes abandonaron la Liga o fueron expulsados.[10]

Tras la disolucin de la Liga en 1935, la Internacional Comunista se orient hacia una alianza con fuerzas burguesas progresistas en los pases imperialistas los llamados Frentes Populares, cosa que fren los esfuerzos de la Comintern en pro de la liberacin colonial. La Comintern misma se disolvi en 1943. Fin de la historia? De ningn modo. Durante la segunda guerra mundial y despus, numerosos pases asiticos se liberaron del yugo colonial. Esto se produjo de dos maneras: en muchos casos, como los de India e Indonesia, la direccin y la dinmica fueron burguesas; los nuevos Estados creados eran capitalistas. En China, Vietnam y Corea, en cambio, hubo revoluciones anticapitalistas dirigidas por partidos comunistas surgidos de la Comintern.

Los avances de esta lucha se pusieron de manifiesto en una conferencia celebrada en Bandung, Indonesia, en la que participaron delegaciones de 29 pases descolonizados de Asia y frica que abarcaban a la mayora de la poblacin humana. Las resoluciones adoptadas en Bandung favorecan la neutralidad en la guerra fra y la liquidacin rpida de todas las colonias todava existentes. En su discurso de clausura, el presidente indonesio, Sukarno, rindi homenaje al congreso de fundacin de la Liga antimperialista, 29 aos antes. Con referencia al congreso de Bruselas, dijo que fueron la inspiracin y los sacrificios de aquella alianza lo que hizo posible el hecho de que ahora seamos libres, soberanos e independientes. Dijo que no estaban obligados a reunirse en congreso en otro continente, es decir, en Bruselas, en el corazn mismo del colonialismo.[11]

La Conferencia de Bandung dio nacimiento a un agrupamiento diplomtico de pases del tercer mundo, el Movimiento de los No Alineados, que desempe un papel modesto, pero positivo, en diferentes contextos y que existe todava actualmente. Para hallar una continuacin ms autntica del espritu de la Liga Antimperialista, a mi modo de ver, debemos referirnos a las iniciativas de la Cuba revolucionaria, como sus combates junto a las fuerzas contra el apartheid en frica y su alianza ms reciente con Venezuela, Bolivia y los pases de la ALBA, es decir, la Alianza Bolivariana para el pueblo de nuestra Amrica.

Casi cien aos despus de la fundacin de la Liga antimperialista, su espritu liberador sigue manifestndose en nuevos contextos y con nuevas formas.

Notas

[1] John Riddell, ed., To See the Dawn, Baku, 1920: First Congress of the Peoples of the East, Nueva York: Pathfinder, 1993; The First Congress of the Toilers of the Far East, Londres: Hammersmith, 1970 (1922).

[2] Babette Gross, Willi Mnzenberg: A Political Biography, Lansing, Mi: Michigan State University Press, 1974, pp. 182-183. Kasper Braskn, The International Workers Relief, Communism, and Transnational Solidarity: Willi Mnzenberg in Weimar Germany, Basingstoke: Palgrave Macmillan 2015, pp. 151-161.

[3] Pierre Brou, Histoire de lInternationale Communiste, Paris: Fayard, 1997, pp. 390-391.

Frederick Petersson, We Are Neither Visionaries nor Utopian Dreamers: Willi Mnzenberg, the League Against Imperialism, and the Comintern 1925-33, tesis doctoral, bo Akademi University, p. 71.

[4] Gross, p. 202; Petersson, pp. 91-98.

[5] Petersson, pp. 103-114.

[6] Gross, p. 157, Brou, pp. 447-448.

[7] Braskn, p. 161.

[8] Petersson, p. 112.

[9] Peterssen, p. 11.

[10] Brou, pp. 492-493, 509-510.

[11] Petersson, p. 864.

Fuente: http://alter.quebec/a-lorigine-de-la-solidarite-internationale/

Transcripcin de la presentacin en el panel La aurora de nuestra liberacin en el marco de la conferencia La gran tradicin, celebrada en Montreal del 17 al 20 de mayo de 2018.

Traduccin: viento sur



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