Portada :: Ecologa social
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-04-2019

Qu dirs a tus nietos?

Jeremy Lent
Counterpunch

Traducido por Eva Calleja


Ante el desastre climtico que nos acecha, algunos defienden la adaptacin profunda, que debemos prepararnos para un colapso inevitable. Sin embargo, esta manera de pensar tiene unos defectos muy peligrosos. Amenaza con ser la profeca que acaba cumplindose al diluir nuestros esfuerzos para realizar un cambio positivo. Lo que realmente necesitamos ahora es una transformacin profunda. Todava tenemos tiempo de actuar: debemos aceptar este imperativo moral.

De vez en cuando, la historia tiene su manera de forzar a la gente ordinaria a enfrentarse a un encuentro moral con el destino, que nunca haban esperado. All en los aos 30, cuando Adolf Hitler se alz con el poder, aquellos que volvieron la cabeza cuando vean que se golpeaba a judos en la calle no esperaban que, dcadas ms tarde, sus nietos les miraran con repugnancia diciendo Por qu no hiciste nada cuando tuviste la oportunidad de detener el horror?

Ahora, casi un siglo despus, aqu estamos de nuevo. La suerte de las futuras generaciones est en juego, y cada uno de nosotros necesitamos estar preparados para, algn da, enfrentarnos a la posteridad en cualquiera de las formas que esta pueda tener- y responder a la pregunta: Qu hiciste cuando supiste que nuestro futuro estaba en peligro?

A no ser que hayas estado escondido bajo una piedra estos ltimos meses, o hayas estado ponindote al da exclusivamente con las noticias de Fox News, probablemente sabrs que nuestro planeta se est enfrentando a una emergencia climtica extrema que cada vez est ms fuera de control. El Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climtico (IPCC) ha alertado a la humanidad de que solamente tenemos doce aos para revertir la situacin antes de pasar al punto de no retorno. Los gobiernos continan dando rodeos e ignorando las estridentes sirenas. Las promesas que hicieron bajo el acuerdo de Paris 2015 nos llevarn a un calentamiento de 3 grados, lo que amenazara los cimientos de nuestra civilizacin. Y ni siquiera estn cumpliendo con esos compromisos. Incluso la advertencia urgente del IPCC es, en muchos sentidos, demasiado conservadora, ya que no tiene en cuenta los puntos de inflexin del sistema terrestre que potencian efectos de retroalimentacin que podran llevar las temperaturas mucho ms all de las peores predicciones del IPCC.

La gente est comenzando a asustarse viendo el desastre que nos acecha. Libros como el de David Wallace-Wells, La tierra inhabitable (Uninhabitable Earth) dibujan un escenario tan escalofriante que algunos ya sienten que todo est perdido. Est surgiendo un fenmeno nuevo extrao: mientras que los medios de masas ignoran la catstrofe inminente, cada vez ms personas conectan con aquellos que dicen que ahora es demasiado tarde para salvar la civilizacin. El concepto de adaptacin profunda est empezando a ganar aceptacin, con su defensor Jem Bendell argumentando que nos enfrentamos a un colapso social inevitable a corto plazo y por eso debemos prepararnos para la agitacin social, la criminalidad y un colapso de la vida normal.

Hay mucha verdad en el diagnstico de la adaptacin profunda sobre nuestra situacin, pero su enfoque est peligrosamente mal sustentado. Al dirigir la atencin de la gente a que se prepare para la fatalidad, en lugar de concentrarse en un cambio de las estructuras polticas y sociales, la adaptacin profunda amenaza con convertirse en la profeca que acaba cumplindose, aumentando el riesgo de colapso al diluir nuestros esfuerzos para realizar una transformacin social.

Nuestro salto de cabeza al desastre

Estoy de acuerdo con el urgente balance de nuestras circunstancias. De hecho, las cosas se ven incluso peor si extendemos la mirada ms all de la emergencia climtica. El colapso climtico, en s mismo, no es ms que un sntoma de una crisis an mayor: la catstrofe ecolgica que se est extendiendo a cada esfera del mundo natural. Los bosques tropicales se estn diezmando para dejar paso a enormes monocultivos de trigo, soja y plantaciones de aceite de palma. Los ocanos se estn convirtiendo en un vertedero, con estimaciones de que para 2050 tendrn ms plstico que peces. Las poblaciones de animales se estn siendo aniquilandas. Los insectos que conforman los cimientos de nuestro ecosistema global estn desapareciendo: abejas, mariposas e incontables especies ms estn en rpido declive. La vida de nuestro planeta est siendo devastada sin piedad por el insaciable consumo humano, y ya no queda mucho.

Los defensores de la adaptacin profunda van igualmente en la misma lnea razonando que las soluciones incrementales son totalmente insuficientes. Incluso si se estableciese un precio mundial al carbn, y si nuestros gobiernos invirtiesen en renovables en lugar de subvencionar a la industria de los combustibles fsiles, todava nos quedaramos desafortunadamente cortos. La dura realidad es que, en lugar de dirigirnos hacia un cero neto, las emisiones globales alcanzaron nmeros record el ao pasado; Exxon, la mayor compaa privada de petrleo, recientemente anunci con orgullo que va a doblar la extraccin de combustibles fsiles; y por cualquier lado que mires, viajes areos, transportes martimos, consumo de carne, el gigante que nos est llevando a la catstrofe climtica continua creciendo. Para acabar, con la destruccin ecolgica y las emisiones mundiales ya insostenibles, la economa mundial espera triplicarse para 2060.

La razn principal de este salto de cabeza hacia el desastre es que nuestro sistema econmico est basado en un crecimiento perpetuo en la necesidad de consumir el planeta a un ritmo cada vez mayor. Nuestro mundo est dominado por las corporaciones trasnacionales, que ahora son sesenta y nueve de las cien mayores economas mundiales. El valor de estas corporaciones est basado en la esperanza de sus inversores en que continen creciendo, lo que estn resueltos a conseguir a cualquier precio, incluido el bienestar futuro de la humanidad y del mundo natural. Es un esquema Ponzi gigantesco que casi nunca se menciona porque las corporaciones tambin poseen los medios de comunicacin dominantes, adems de a la mayora de los gobiernos. Las discusiones reales que necesitamos hacer sobre el futuro de la humanidad ni siquiera llegan a la mesa. Incluso unos objetivos polticos tan ambiciosos como el Green New Deal rechazado por la mayora de los comentaristas de los medios dominantes como totalmente impracticable seran insuficientes para cambiar las cosas, porque no reconocen la necesidad de realizar una transicin econmica para no depender de un crecimiento infinito.

Adaptacin profunda o transformacin profunda?

En vista de esta realidad, entiendo porque los seguidores de la adaptacin profunda se echan las manos a la cabeza desesperados y se preparan para el colapso. Pero creo que es un error y una irresponsabilidad declarar que es definitivamente demasiado tarde que el colapso es inevitable. Es demasiado tarde, quiz, para las mariposas monarca, que han descendido en un 97% y se dirigen a la extincin. Demasiado tarde, probablemente para los arrecifes de coral que se calcula no sobrevivirn ms all de mitad de siglo. Demasiado tarde, claramente, para los refugiados del clima que ya estn huyendo desesperadamente de sus hogares, solo para encontrarse rechazados, explotados y devueltos por aquellos que ven sus comodidades amenazadas. Hay mucho por lo que apenarse en esta catstrofe que est teniendo lugar es una parte valida y esencial de nuestra respuesta al luto por las prdidas que ya estamos viviendo. Pero mientras estamos de luto, debemos actuar, no rendirnos a la falsa creencia en lo inevitable.

El derrotismo frente a unas mnimas posibilidades es algo a lo que yo, quiz, le tengo una aversin especial despus de haber crecido en la Gran Bretaa de la postguerra. En los oscuros das de 1940 la derrota pareca inevitable para los britnicos, viendo como los nazis se extendan por Europa amenazando con una invasin inminente. Para muchos, el nico curso de accin prudente era negociar con Hitler y convertir a Gran Bretaa en un estado vasallo, una estrategia que casi se impuso en una funesta reunin del Gabinete de Guerra en mayo de 1940. Cuando se publicaron los detalles sobre este gabinete, durante mi adolescencia, recuerdo que un escalofro me recorri el cuerpo. Nacido de una familia juda, me di cuenta de que probablemente deba mi misma existencia a aquellos que con valenta eligieron sobreponerse a la desesperacin y pelear en lo que pareca una lucha imposible.

Una leccin que debemos aprender de esto y de otros incontables episodios histricos- es que la historia raramente progresa mucho tiempo en lnea recta. Hace virajes imprevistos que solo tienen sentido cuando se analizan despus. Durante diez aos, Tarana Burke us la frase me too para llamar la atencin sobre el abuso sexual, sin saber que un da ayudara a hacer caer a Harvey Weinstein, y a potenciar un movimiento para la transformacin de las normas culturales abusivas. Los obstculos de la historia estn a nuestro alrededor. Nadie puede predecir con precisin cuando sufriremos la prxima crisis del mercado financiero, y mucho menos cuando se desmoronar la civilizacin misma.

Hay una segunda leccin, igualmente importante, que aprender de las transformaciones no lineales que hemos visto a lo largo de la historia, como el sufragio universal femenino o la legalizacin del matrimonito entre personas del mismo sexo. No suceden por si solas son el resultado de las tenaces acciones de una masa crtica de ciudadanos implicados, que ven que algo est mal y que, sin importarles los aparentemente insuperables obstculos, siguen empujando movidos por su sentido de urgencia moral. Como parte del sistema, todos nosotros participamos colectivamente en cmo evoluciona ese sistema, seamos conscientes de ello o no, queramos o no.

Paradjicamente, la misma precariedad de nuestro sistema actual, tambalendose entre extremos de desigualdad brutal y devastacin ecolgica, aumenta el potencial para un cambio estructural profundo. Las investigaciones sobre sistemas complejos revelan que, cuando un sistema es estable y seguro, es muy reacio al cambio. Pero cuando los eslabones dentro del sistema comienzan a soltarse es mucho ms probable poder realizar la clase de reestructuracin profunda que nuestro mundo necesita.

La adaptacin profunda no es lo que necesitamos ahora mismo necesitamos una transformacin profunda. El dilema urgente en el que nos encontramos actualmente lanza un mensaje alto y claro para cualquiera que est escuchando: Si queremos mantener un planeta medianamente sano para finales de este siglo, tenemos que cambiar los cimientos de nuestra civilizacin. Necesitamos cambiar de un sistema que est basado en la riqueza a uno que est basado en la vida una nueva forma de sociedad construida sobre principios que afirmen la vida, a menudo descrita como una Civilizacin Ecolgica. Necesitamos un sistema mundial que devuelva el poder a las personas; que controle los excesos de las corporaciones globales y de la corrupcin poltica; que sustituya la locura de un crecimiento econmico infinito por una transicin justa hacia una economa estable, igualitaria, que optimice el florecimiento humano y natural.

Nuestro encuentro moral con el destino

Te parece poco probable? Seguro, me parece poco probable a m tambin, pero la posibilidad y la inevitabilidad estn muy alejadas la una de la otra. Como apunta Rebecca Solnit en Esperanza en la Oscuridad (Hope in the Dark), la esperanza no es una prediccin. Adoptar una postura optimista o pesimista sobre el futuro puede justificar el lavarse las manos. Un optimista dice, Todo saldr bien as que no necesito hacer nada. Un pesimista replica, Nada de lo que haga va a cambiar algo as que no me hagas perder el tiempo. La esperanza, por el contrario, no tiene en cuenta las posibilidades. La esperanza es un estado activo de la mente, un reconocimiento de que el cambio no es lineal, es impredecible, y surge de la implicacin consciente.

Bendell responde a esta versin de la esperanza haciendo una comparacin con un paciente de cncer terminal. Sera cruel, sugiere, decirles que mantuviesen la esperanza, empujarles a pasar el resto de sus das luchando y negando, en lugar de descubrir lo que puede ser importante despus de la aceptacin. Esta es una equivalencia falsa. Una condicin de cncer terminal tiene una historia estadstica, derivada de los resultados de muchos miles de situaciones similares. Nuestra situacin actual es nica. No hay historia disponible sobre miles de civilizaciones que globalmente estn llevando a su ecosistema planetario a un punto de no retorno. Esta es la nica que conocemos, y sera negligente rendirse basndonos en una serie de proyecciones. Si un mdico le dijese a tu madre, Este cncer es nico y no tenemos ninguna experiencia de su pronstico. Hay cosas que podemos probar pero puede que no funcionen, le aconsejaras que se rindiese y se preparase para la muerte? No voy a perder la esperanza con la madre naturaleza tan fcilmente.

En realidad, el colapso ya est sucediendo en distintas partes del mundo. No es un interruptor binario de encendido y apagado. Es la cruel realidad que est afectando a los ms vulnerables de entre nosotros. La desesperacin que estn experimentando ahora mismo hace incluso ms imperativo implicarse que declarar el juego terminado. Los millones que han quedado desamparados en frica por el cicln Idai, las comunidades asoladas en Puerto Rico, los viejos rboles baobab de dos mil aos muriendo de repente en masa, y la cantidad incontable de personas y especies que sern devastadas por el ecocidio global, todos necesitan que aquellos de nosotros que estamos en una posicin de poder y privilegio relativo nos pongamos en marcha, no que nos echemos las manos a la cabeza en desesperacin. Ahora se est discutiendo mucho sobre la abrumadora diferencia entre un calentamiento global de 1,5 y 3. Mientras haya gente en peligro, mientras haya especies luchando por sobrevivir, no es demasiado tarde para evitar un desastre mayor.

Esto es algo que muchos de nuestros jvenes parecen entender intuitivamente, dejando a sus mayores en vergenza. Como declar la adolescente Greta Thunberg en su discurso ante la ONU en Polonia el pasado noviembre, nunca eres demasiado pequeo para cambiar las cosas imagina todo lo que podramos hacer juntos, si realmente quisiramos. Thunberg se imagin a s misma en 2078, con sus propios nietos. Me preguntaran dijo, por qu no hicimos nada mientras haba tiempo de actuar.

Ese es el encuentro moral con el destino al que cada uno de nosotros se enfrenta hoy. S, todava hay tiempo de actuar. El mes pasado, inspirados por el ejemplo de Thunberg, ms de un milln de escolares en ms de cien pases salieron a la calle demandando accin por el clima. Incluso Jem Bendel abandon algunos de sus propios argumentos sobre la adaptacin profunda para apoyar las protestas. Extinction Rebellion (XR) lanz una campaa masiva de desobediencia civil el ao pasado en Inglaterra, bloqueando puentes en Londres y demandando una respuesta adecuada a nuestra emergencia climtica. Se ha extendido a otros 27 pases.

Hay estudios que han mostrado que una vez que el 3,5% de la poblacin se compromete sosteniblemente a movimientos en masa no violentos para alcanzar cambios polticos, estos siempre tienen xito. Eso se traducira en 11,5 millones de americanos en las calles, o 26 millones de europeos. Nos queda un largo camino hasta alcanzarlo, pero es realmente imposible? No estoy preparado, todava, para apostar contra la habilidad humana de transformarse a s misma o contra el poder de regeneracin de la naturaleza. XR est planeando una semana de accin directa a nivel mundial, que empezar el lunes, 15 de abril, como un primer paso hacia una rebelin de base coordinada a nivel mundial contra el sistema que est destruyendo la esperanza en un futuro prspero. Puede que sea solo el comienzo de otro de los giros de 180 de la historia Quieres mirar a tus nietos a los ojos? S, yo tambin. All nos vemos.

Fuente: https://www.counterpunch.org/2019/04/08/what-will-you-say-to-your-grandchildren/?fbclid=IwAR01JR_fq5CDKxslyiLqhiOqpZUxRpoDtQe9KHxaKbrvezh2pjbEjEXm6Ps

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin.org como fuente de la traducin.




Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter