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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-02-2019

Apocalipsis Tomorrow
El miedo est incrustado en la mdula espinal de EEUU

Javier Cortines
Rebelin


El gran escarabajo de culpa que arrastra Estados Unidos, lo que intenta disimular poniendo la sonrisa del jocker sobre El grito de Munch, se debe a que el Imperio se levant sobre la osamenta del genocidio, la esclavitud de millones de negros y la sangre de millones de civiles que fueron asesinados por imperativo de la ley del ms fuerte.

No hay necesidad de acudir a Freud -uno de los grandes maestros de la sospecha- para desarrollar esa hiptesis, ya que disponemos de datos suficientes para afirmar que el ciudadano estadounidense est dominado por un profundo miedo, ya que su subconsciente sabe que todos los crmenes que cometieron sus guerreros, tras recibir el lavado de cerebro correspondiente, tendrn pronto o tarde un efecto boomerang y cabalgarn sobre EEUU todos los caballos amarillos del apocalipsis.

El atentado (que marc el inicio de una nueva Era) contra las Torres Gemelas del 11 de septiembre del 2001 (tambin eran objetivos la Casa Blanca y el Pentgono), fue slo, an reconociendo el horror de la tragedia, una picadura de mosquito en comparacin con el dolor, llanto y destruccin, sin precedentes, que la superpotencia caus, con una frialdad escalofriante, en civilizaciones, ciudades y aldeas de medio mundo.

Es intil que el Gobierno de Washington y los grandes medios de comunicacin traten de justificar los bombardeos atmicos sobre Hiroshima y Nagasaki; el infierno de Vietnam; el apoyo a las sangrientas dictaduras militares en Amrica Latina; las masacres en el mundo rabe para instalar Estados fallidos que dieron lugar al ISIS; el derrocamiento del gobierno laico de Afganistn (respaldado por la URSS); la destruccin de la patria palestina; los xodos bblicos, el bloqueo criminal a Cuba, etc.

Todo lo anterior y mucho ms, es una verdad carnvora, omnipresente, que est preada de cenizas, fuego, cuerpos en llamas y fantasmas. Los muertos claman justicia. La Estatua de la Libertad ha hecho mudanza y tiene altar, junto a los becerros de oro, en Wall Street.

Al Imperio le pisa los talones una sombra que personifica todos los crmenes cometidos por el Capitn Amrica, y por mucho que EEUU quiera emprender la huida en el laureado carro del triunfo, no lograr despegarse de ella porque -como deca el filsofo- nadie escapa a la persecucin de s mismo.

Esa sombra, esa mancha roja que empapa el subconsciente colectivo de todo el pueblo estadounidense, algn da mutar en tsunami de Erinias enloquecidas, esas diosas griegas que vinieron de la sangre para vengarse de las injusticias, los crmenes, la muerte de los inocentes, etc. Su lado femenino las hace ms terribles porque, aunque las guerras son masculinas, las mayores torturas y vejaciones las padecen las mujeres, las muchachas, las nias, y esas divinidades se identifican con ellas.

Las Erinias, conocidas tambin como las Furias, llegarn, quizs este siglo, quizs en el siglo XXII, quizs el XXV, pero acabarn aterrizando en los balcones donde hoy ondean orgullosas las flamantes banderas de las barras y estrellas pues, como todos sabemos, el destino nos obliga a saldar cuentas con nuestras decisiones, acciones, mentiras, etc., para que se mantenga el equilibrio en la Galaxia. Los sabios de India y Extremo Oriente pueden dar fe de ese lenguaje hermenutico que est escrito en las estrellas.

Y, como preparndose para el mazazo de la Parca, tornan la inquietud en espectculo, y el cine se encarga de introducir a los monstruos que podran amenazar su existencia: King Kong, un meteorito, los extraterrestres, misiles rusos, un virus mutante, un bicho que produce locura colectiva, etc. Luego, tras sufrir en la ficcin, llegan sus superhroes y salvan al Imperio y, de paso, al mundo. Y as, los ciegos suean que ven y los asesinos se convierten en santos que ocupan las hornacinas de la Catedral de Hielo.

Si algn da el Imperio recuperase la cordura, debera empezar por pedir perdn a los pueblos que baaron en sangre, y luego gastar parte de sus infinitas riquezas en reparar el dao causado a sus semejantes. Eso contribuira a sacar de la Tierra mucha energa negativa, pero jams borrara las huellas que dejaron las guilas bicfalas, es decir, esos cuervos y aves de rapia que se ceban con los ms dbiles.

No voy a caer en el error de identificar a los pueblos con sus gobernantes, sera algo imperdonable. Estoy seguro de que una gran parte de los estadounidenses es buena gente pero, el dinero y el poder pudren tanto las conciencias que, esa lepra cae en cascada, y por mltiples canales, sobre todo y sobre todos, borrando, como si estuvieran escritas en la arena de la orilla mar, las nueve letras de la palabra humanidad.

Nota: No deberamos descartar que Estados Unidos plane la cada de regmenes estables del norte de frica (como Libia) y Oriente Medio (como Irak), para provocar un giro a la derecha en Europa y su divisin, a fin de afianzarse, tras engaar a sus aliados, como la nica superpotencia que puede sustituir a Dios.


Blog del autor: http://www.nilo-homerico.es/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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