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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-01-2019

La tragedia de los bienes compartidos

Mario Bunge
Sin permiso


Nota edicin sp: Mario Bunge, uno de los filsofos vivos ms reconocidos mundialmente, est a punto de cumplir 100 aos. Y permanece intelectualmente activo, cosa que no es muy habitual a una edad tan respetable. Envi hace pocos das un artculo para la revista Revista Iberoamericana de Autogestin y Accin Comunal de cuyo Consejo de Redaccin es miembro. Al hacer el envo de este artculo pidi que fuera tambin publicado en Sin Permiso , como nos comunic Antonio Colomer, director de la mencionada revista. Mario Bunge es un viejo amigo de Sin Permiso donde hemos publicado ms de 30 artculos. A continuacin publicamos el mencionado texto de Mario Bunge. S P

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Estos das celebramos el medio centenario de una publicacin que mostr que la comunidad de bienes puede llevar a conflictos suicidas (Hardin, 1968). En efecto, supongamos que dos familias o individuos compartan un predio y pongan sus rebaos de ovejas o cabras a pastar en l. En rgimen de mercado libre, al cabo de un tiempo ambas familias se habrn beneficiado por igual, o una de ellas, la ms emprendedora, habr desplazado a la otra con slo poner ms animales que la otra para explotar el mismo recurso. O sea, la libertad de empresa puede causar desigualdad. Cmo evitar este resultado?

Evidentemente, la prdica de la solidaridad no ser eficaz, la intervencin del Estado podr ser negativa, y alguien o algo debiera impedir que los bienes comunes en cuestin sean apropiados por una de las partes. La mejor solucin es el autogobierno, o sea, la formacin de un tribunal imparcial que resuelva racionalmente los conflictos de intereses entre las partes. Esta es la solucin que propuso Elinor Ostrom (1990) y que le vali el Premio Nobel de economa de 2009.

Semejante autogobierno de recursos compartidos no es utpica, sino que viene siendo practicada desde el ao 960 en la provincia de Valencia (Giner Boira 1969). Este tribunal es una empresa de gestin colectiva que se ha reunido semanalmente sin interferencias polticas. Al constituirse y renovarse, el Tribunal de las Aguas de Valencia antepone la igualdad a la libertad, lo que corrobora el principio La igualdad precede a la libertad y a la solidaridad. (Bunge, 2009).

El que este principio sea rechazado tanto por los autodenominados libertarios de izquierda o anarquistas como por los de derecha o republicanos, slo sugiere que estas ideologas no respetan los hallazgos de la ciencia social. Tampoco los respetan los marxistas, quienes jams han imaginado experimentos para poner a prueba sus hiptesis, pese a lo cual se han apoderado de la expresin socialismo cientfico.

Lo que hemos dicho sobre libertad sin igualdad tambin vale para igualdad sin libertad y para solidaridad sin igualdad ni libertad. Ello se confirma pensando experimentos en los que un grupo de agentes sociales se sujeta a dos de los mandamientos de la triada Libertad, igualdad, solidaridad. No es casual el que esta triada sea ms prestigiosa y practicable que cualquiera de sus componentes individuales.

Hace un rato nos ocupamos de la precariedad de la libertad sin igualdad ni fraternidad. Veamos ahora qu pasa con la igualdad a secas. Tampoco es ste tema de utopa, ya que la practic en Camboya el rgimen de los jmeres rojos encabezados por Pol Pot, con el apoyo estratgico del gobierno norteamericano de Nixon y Kissinger. El objetivo de este rgimen era imponer la igualdad por la fuerza, mediante la ejecucin de todas las personas que sobrepasasen los bajos promedios caractersticos de una sociedad rural. Es sabido que este intento fracas, y que se lo recuerda como un atroz genocidio guiado por una ideologa primitiva y cruel. En resumen, la igualdad a palos es insostenible tanto terica como polticamente.

Qu sucede con el comunitarismo, o el ideal de la solidaridad o responsabilidad social del individuo? No parece practicable, ya que la prctica de la fraternidad involucra sentimientos de hermandad y generosidad, que no son fciles de despertar ni de controlar. No es casual el que el comunitarismo fuese propugnado por unos pocos filsofos idealistas como Hegel, quien tambin fue estatista. (Recurdese su tesis El Estado es la sombra de Dios sobre la Tierra.)

Dejaremos para otra ocasin el tema de la administracin del Estado, que algunos consideran un bien comn y otros un mal comn. Baste recordar que los bienes mostrencos pueden ser arrebatados por bandidos, que todo grupo social tiene que ser administrado, y que la promesa del marchitamiento gradual y automtico del Estado no tiene ms fundamento que la promesa de vida eterna.


Bibliografia

Bunge, Mario. 2009. Filosofa poltica . Barcelona, Buenos Aires: Gedisa.

Giner Boira, Vicente. 1969. El Tribunal de las Aguas de Valencia: 960-1960 . Valencia: Javier Boronat.

Hardin, Garrett. 1968. The tragedy of the commons. Science 152: 1234-1248.

Ostrom, Elinor. 1990. Governing the Commons . Cambridge: Cambridge University Press.

Mario Bunge se doctor en Ciencias Fisicomatemticas por la Universidad de La Plata en 1952. Fue homenajeado con el Premio Prncipe de Asturias, 14 ttulos de doctor honoris causa y cuatro de profesor honorario. Actualmente es profesor de Filosofa en la McGill University de Montreal (Canad). Los temas principales de su amplia bibliografa (76 libros y ms de 500 artculos) son la fsica, la filosofa de las ciencias naturales y sociales, la semntica, la ontologa y la tica.

 

Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/la-tragedia-de-los-bienes-compartidos

 



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