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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-11-2018

La paradoja: la supuesta izquierda no es ms antisistema y s se presenta como tal el fascismo

Sirio Lpez Velasco
Rebelin


La reciente eleccin presidencial en Brasil mostr una realidad que merece anlisis y drsticas conclusiones por parte de la izquierda que de verdad es poscapitalista.

Ocurri que al mismo tiempo en que los actuales Estado y orden capitalistas mostraban en ese pas todas sus facetas, la pseudoizquierda (encabezada por Lula, el PT y el lulismo), se empantan al interior de esa trama, sin plantearse nunca la superacin de la misma, o sea, del capitalismo; al mismo tiempo, quien se present y gan como anti-sistema (en especial opuesto a la partidocracia corrupta imperante) fue el fascista Bolsonaro.

Lo tragicmico es que aquella pseudoizquierda (que lleg al Gobierno con Lula en 2002 luego de que el mismo se reuniese con el dueo de la Red Globo y publicase la Carta a los brasileos en la que se olvidaba de la palabra socialismo), denunci la persecusin sufrida por los dueos del pas (latifundistas, banqueros y grandes industriales y comerciantes), el Estado burgus (en especial el Poder Judicial) y sus prolongaciones (como la gran prensa, encabezada por la Red Globo), pero no ces de apostar a las decisiones de los Tribunales vigentes, donde fracas una y otra vez (primero para intentar impedir la prisin de Lula, luego para intentar mantenerlo como candidato presidencial, y por ltimo para intentar sacarlo de prisin). Paralelamente, tras proclamar que una eleccin sin Lula es fraude y un nuevo Golpe tras el que derrib a Dilma Rousseff, acat luego el veto a Lula y se empe en la candidatura perdedora de Haddad; la misma, por cierto, se concentr en la segunda vuelta en desesperados intentos de unin con sectores corruptos de derecha con los que haban pactado y gobernado antes Lula y Rousseff, al tiempo en que renunciaba explcitamente a la idea de una Asamblea Constituyente exclusiva, tmidamente levantada en la primera vuelta.

Mientras ello ocurra, otro hecho tragicmico lo constituye el que Bolsonaro, fiel a su anticomunismo primario heredado de la dictadura inaugurada en 1964 (de la que siempre se declar defensor, incluyendo sus actos de tortura) bramaba que su gran enemigo era el comunismo y el socialismo simbolizado segn l: por el PT y Lula!!! Y centr su campaa en la corrupcin poltica reinante, que redujo exclusivamente al PT (omitiendo el hecho de que, segn las investigaciones oficiales, ms de 20 Partidos, desde la extrema derecha hasta la pseudoizquierda, estaban comprometidos con ella), y en el clamor ciudadano por ms seguridad, ante una violencia cotidiana creciente.

As recogi los frutos de las grandes manifestaciones populares del 2013 (opuestas a la corrupcin comprobada en las obras del Mundial de Ftbol y de las Olimpadas, eventos negociados por Lula y realizados durante los gobiernos de Rousseff), y de las manifestaciones derechistas patrocinadas por la Red Globo en 2016 para echar a Rousseff (con ms de 12 horas de transmisin diaria en directo, de cada una de ellas, a travs de la TV Globonews), acusada de ser por lo menos omisa en lo tocante a la gran corrupcin desvelada en Petrobras y grandes constructoras a favor del PT (y, como dijimos, de otra veintena de Partidos); hay que recordar, no obstante, que el motivo oficial esgrimido en el impeachment parlamentario de Rousseff fue su supuesta prctica de bicicletas fiscales, que inmediatamente despus de su destitucin fueron legalizadas por el Parlamento para ayudar a Temer en su tarea de vender el pas al imperio yanqui-OTAN y quitarle varios derechos sociales fundamentales a los brasileos.

Todo ese triste panorama me lleva a la siguiente conclusin genrica que luego habr que detallar en cada pas (en especial de A. Latina): la izquierda verdaderamente poscapitalista necesita presentarse y actuar diariamente como la verdadera oposicin antisistema al capitalismo (usando todas las formas de lucha, con excepcin del terrorismo, que siempre hemos condenado, por causar vctimas inocentes), y con propuestas que apunten claramente a superarlo en todos los rdenes (incluyendo en el rea de la corrupcin, que le es inherente); nos referimos, entre otros, a los planos econmico, poltico, tnico, intercultural, internacional, ambiental, sexual, de gnero, social-relacional, de seguridad y Defensa, comunicacional, educativo, deportivo, y religioso.

En suma, es la hora de calzar de nuevo con osada las botas de Marx, del Che y de Ral Sendic Antonaccio, y de caminar siempre hacia el poscapitalismo, sin tregua y sin concesiones claudicantes ante esta prehistoria de la Humanidad que es el capitalismo (como dijo Marx). En ese caminar habr que ser implacable en la lucha contra la corrupcin (en especial en la que aparezca en las propias filas) si se quiere ganar el respeto de toda la poblacin, a la que tambin habr que proponer una seguridad ciudadana basada en la auto-organziacin popular apoyada diariamente por los organismos especializados que se revelen necesarios (evitando que la derecha monopolice ese tema, con su habitual encare anti-popular y dictatorial).

Bibliografa mnima

Lpez Velasco, Sirio. tica ecomunitarista, Ed. UASLP, Mxico, 2009.

____ Ideias para o socialismo do sculo XXI com viso marxiana-ecomunitarista, Ed. FURG, Brasil, 2012.

____ & Israel Semino, Mara Josefina. Confieso que sigo soando, Ed. Baltgrfica, Montevideo, Uruguay, 2014 (ver Anexo sobre el pensamiento econmico del Che en su crtica al Manual de Economa Poltica de la Academia de Ciencias de la URSS).

____ Contribuio Teoria da Democracia: uma perspectiva ecomunitarista, Ed. Fi, Brasil, 2017 (disponible gratuitamente en internet).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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