Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-11-2018

Capitalismo, tecnologa y pulsin de la muerte
Las selfies suicidas

Renn Vega Cantor
Rebelin/Periferia


La selfies son una de las derivaciones recientes de las innovaciones microelectrnicas que son presentadas como una notable expresin de libertad individual. Uno de sus aristas perversas, y del capitalismo en general, es el incremento de muertes por las fotografas extremas. Una investigacin realizada en los Estados Unidos registra 259 muertes en el mundo, ocasionadas por tomarse selfies en el perodo transcurrido entre 2011 y 2017. Esta cifra, que debe ser considerada como conservadora, indica la magnitud de lo que est ocurriendo con la utilizacin de esta nueva tecnologa de la muerte. Vale la pena preguntarse que est detrs de esta epidemia de suicidios, y qu relacin tienen con el capitalismo.

La tecnologia y la imposicin del individualismo compulsivo

El capitalismo representa la imposicin del individualismo compulsivo, entendido como la creencia ilusoria de que la sociedad no existe sino solo los seres individuales, como lo proclam Margaret Thatcher, uno de las vedettes del capitalismo realmente existente. De eso se deriva la suposicin de que el individuo es el centro del mundo, y nada puede oponerse a sus designios de maximizacin de ganancias, acumulacin, superacin y ruptura de cualquier lmite. El individualismo egosta, posesivo y hedonista es una caracterstica central de la ideologa capitalista que se ha universalizado en nuestra poca. Solo existe el yo y no el nosotros, lo cual quiere decir que mi existencia individual es ms importante que cualquier grupo o colectivo humano y de eso se deriva que a diario se deba (de)mostrar que el yo (el individuo) es el centro del universo. No importan, o mejor no existen, los lazos sociales, ni vnculos de solidaridad, fraternidad o ayuda mutua. Eso es cosa del pasado, porque ahora, en el perpetuo presente en que se despliega el yo, solo vale y existe lo que haga un individuo, el que necesita mostrar a cada rato su presencia, porque de lo contrario se considera frustrado o incompleto.

Para hacerse notar, ahora el yo cuenta con dispositivos tcnicos que se encargan de potenciar y difundir su presencia en el mundo; y el ms poderoso de esos dispositivos tcnicos es el celular, con todos sus variantes, o ms precisamente la difusin de imgenes visuales que se hace a travs del smarphone, y que difunden de manera inmediata, instantnea y directa todo cuanto hace una persona, hasta sus actos ms privados, que ahora son puestos a la vista pblica, sin pudor alguno. Porque con la utilizacin de las nuevas tecnologas se pierde la idea de dignidad, de auto-estima, de respecto y se proclama que lo privado ya no existe, que cualquier acto de nuestra vida debe darse a conocer a los cuatro vientos, por medio de las fotos que un individuo se tome de s mismo y difunda a travs de las redes informticas. Lo que antes se consideraba de la esfera privada, y hasta de la intimidad de las personas (como su vida sexual) hoy debe compartirse con otros individuos, con la pretensin de demostrar que se es importante, y sus acciones individuales tienen reconocimiento y le confieren prestigio ante otros individuos.

Por eso, se ha impuesto una especie de voyerismo universal, sin cortapisas, en que se muestra y se exhibe lo que est referenciado con el yo y una forma expedita de lograrlo es a travs de las selfies, que apenas son tomadas se envan para que circulen por las redes y lleguen a los ojos de los amigos, conocidos o admiradores. El me gusta es el premio, de una banalidad risible, que al otro lado de la red se le atribuye a quien enva la ltima foto (de hace unos segundos) de cuanta estupidez se le ocurre registrar. Quien tenga una mayor cantidad de me gusta y de seguidores en las redes es considerado una estrella. El problema es que esa sensacin es efmera y requiere de estarse activando minuto a minuto, lo cual genera una terrible sensacin de frustracin, que debe ser superada con nuevas fotos, que aumentan la frustracin en una forma patolgica, en un crculo vicioso que no tiene fin.

Las selfies mortales

Como las fotos normales ya no son atractivas y se tornan montonas, es necesario experimentar con algo inesperado y sorprendente, para evidenciar la centralidad del yo, y en consecuencia se debe acudir a experiencias extremas. Aqu es donde las selfies adquieren un rol principal como indicadores de ese individualismo hedonista que caracteriza al capitalismo, y se basa en un principio implcito: para el individuo, como para el capitalismo, no existen lmites, todo puede ser sorteado, sin importar los riesgos y peligros que se enfrenten, pero no con el deseo de una realizacin personal como tal y mucho menos en beneficio colectivo, sino porque eso es compensado con el consumo mercantilista del estrs y de las emociones fuertes, un gran nicho de mercado en el capitalismo de nuestro tiempo.

Al final, el premio es lo que cuenta: que una selfie arriesgada le de crditos al individuo que os desafiar hasta la muerte. Ese premio se expresa cuantitativamente en el crecimiento del nmero de seguidores en Facebook, Instagran o cualquier red parecida, quienes, como robots amaestrados, solo atinan a escribir me gusta. Pero esa accin arriesgada no es placentera sino obsesiva, y requiere nuevos retos extremos, para demostrarse a s mismo que se es importante y sobre todo que otros vean que si se es. Este comportamiento compulsivo aumenta la insatisfaccin, porque ya no hay techo ni lmite que satisfaga el deseo obsesivo de mostrarse como alguien destacado, como una luminaria del espectculo.

Este es un claro ejemplo de la pulsin de la muerte, que no se define solo por el deseo de morir, sino algo peor, segn las palabras del escritor ingls Mark Fisher: encontrarse entre las garras de una compulsin tan poderosa que uno se vuelve indiferente a la misma muerte. Lo ms trgico es la banalidad del contenido de esa pulsin, porque estamos hablando de personas que enfrentan la muerte, sin entender que esa posibilidad existe, por el deseo de figurar como los ms arriesgados o intrpidos, como sucede cuando se toma una selfie con una mano en la boca de un cocodrilo, al que otros sujetan, o en el piso 50 de un rascacielos, o se lanzan en un tren en marcha Esa intrepidez es la clara demostracin de que el capitalismo ha generado la idea, reforzada con las tecnologas microelectrnicas, de que no existen lmites a lo que quieran hacer los sujetos aislados, porque todo puede ser posible con tal de alcanzar la fama y el reconocimiento. Y este comportamiento que origina un espritu irresponsablemente suicida, es el mismo que caracteriza al capitalismo como un todo, puesto que se basa en la idea de que no existen lmites que impidan la acumulacin y el crecimiento econmico.

Con esa lgica suicida se est destruyendo el planeta, se est alterando el clima y se est poniendo en riesgo la existencia de la humanidad, porque lo que s es seguro es que as vamos directamente hacia el abismo, hacia la muerte como especie, de la misma manera que le sucede al individuo que piensa que puede burlarse de la naturaleza y de las leyes fsicas, cuando se toma una selfie junto a un tiburn, al borde de un precipicio, junto a un volcn en erupcin, subido en el techo de un tren o con una pistola apuntando a su propia cabeza.

En sntesis, el capitalismo y las tecnologas microelectrnicas que refuerzan el individualismo extremo, que enfatiza la centralidad exclusiva del yo, pretenden hacernos olvidar nuestro carcter efmero y perecedero, generando un insoportable espritu de grandeza individual, de vanidad y egolatra, que cree posible evadir la muerte, porque nos ha convertido en sonmbulos tecnolgicos, al suponer que en el mundo solamente existe mi yo y mis selfies. Esta es la religin del yo que prometi el capitalismo, que se ha impuesto a nivel planetario y que cree posible sortear la muerte, aunque se muera en el intento.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter