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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-10-2018

Por qu triunfa la extrema derecha brasilea?

Guillermo Almeyra
Rebelin


Como en los aos 30 pero en una escala muy superior, mientras las grandes potencias preparan guerras que podran llevar al fin de la civilizacin, en los pases dependientes triunfan las dictaduras. El capitalismo en crisis sali de la guerra malherido pero entre el stalinismo y la socialdemocracia lo reconstruyeron y ahora vuelve en otro nivel de la espiral al punto en que ese proceso fue interrumpido por la guerra.

Desde mediados de los 30 vivimos en la barbarie (nazismo, stalinismo, goulags soviticos y campos de concentracin nazis, guerra mundial, Hiroshima y Nagasaki, guerra de Corea donde se discuti si se utilizaba o no el arma nuclear, atrocidades sin fin en Vietnam, masacres de Ruanda y Burundi, apartheid israel en Palestina, por nombrar slo algunas manifestaciones de la misma). La eleccin presidencial brasilea se hace sobre este trasfondo.

El fascista Bolsonaro prcticamente ya es presidente porque es casi imposible que Haddad (de centroizquierda) consiga suficientes votos de los otros candidatos vencidos. Incluso en el caso de un milagro producido por la abstencin de una parte de los electores de Bolsonaro que slo deseaban protestar contra la corrupcin, mantenida y fomentada por el PT, cuyos dirigentes, como Dilma Rousseff o el senador Suplicy, fueron repudiados por las urnas, Haddad ganara por una mnima diferencia y esa victoria sera desconocida por Bolsonaro y por las fuerzas armadas que estn detrs de ste.

Para que el fascista logre el 46 por ciento tiene que haber sido votado por millones de negros y de mujeres; el resultado demuestra adems el odio a todos los partidos y particularmente al PT, transformado, desprestigiado y prostituido por su direccin burguesa progresista durante muchos aos.

Su victoria es tambin fruto del deseo de orden de la poblacin brasilea, duramente golpeada por la delincuencia y la inseguridad, que la llev a aorar y desear la aplicacin de los mtodos de la dictadura miltar. Gramsci llam Orden Nuevo (Ordine Nuovo) al peridico de los socialistas revolucionarios para insistir en que el orden de las prisiones y cementerios que exigan los fascistas no era el nico posible. Mxico, al votar por Lpez Obrador, dio un cauce positivo a ese deseo de orden y renovacin que en Brasil, Colombia, Argentina, Nicaragua y en Europa tiene en cambio manifestaciones clerical-fascista y racistas y en FRani llev al gobierno de Macron, ese Bonapartito de pacotilla.

La mayora de los votantes brasileos, nos guste o no, eligieron la vuelta de los militares con un fascismo que ser an ms duro debido a la gran crisis econmica actual (y a la que vendr en los aos siguientes).

El PT, partido burgus por su poltica y su direccin pero con base popular, no podr revivir en lo inmediato porque es slo una mquina electoral muy maltrecha, no tiene utopas, mstica, no despierta esperanzas y en cambio tiene la imagen de la corrupcin de un rgimen que se pudre pero que debe ser enterrado. En cuanto a los partidos escindidos del PT por la izquierda, sumando sus votos, apenas alcanzan al uno por ciento del electorado y no tienen ninguna raz popular.

La lucha por el socialismo debe recomenzar de cero. En lo inmediato, de la defensa de la democracia votando por Haddad sin ninguna confianza pero para impedir que Bolsonaro, como Mussolini e Hitler, llegue al gobierno por la va legal y con mayora.

Pero el terreno de la reconstruccin de una izquierda no es el electoral sino el social. Como Anteo, ella debe retomar contacto con la tierra, o sea con la realidad del combate contra el racismo en los barrios discutiendo y formando grupos de autodefensa, contra el feminicidio, organizando grupos de mujeres. Debe tambin combatir la alienacin religiosa del evangelismo mediante una lucha por mejoras sociales y salariales inmediatas y por la ocupacin y tierras para trabajar, adems de la creacin de casas de cultura en los barrios, porque los locos no comen vidrio e incluso los dementes religiosos saben cules son sus necesidades y, aunque les piden soluciones a sus paes de santos y pastores-estafadores, tambin buscan soluciones terrenales.

La izquierda revolucionaria debe prepararse para la clandestinidad pero, ahora, organizar y crear puntos de apoyo y resistencia en los sectores populares y en el estudiantado. Debe tambin revisar su polica y su concepcin del partido, que es sectaria e inadecuada y no le permiti luchar en el PT para politizar y organizar al menos una parte de sus bases.

No hay tiempo que perder. Se acerca el tiempo del acero, que podra ser tambin el del cambio social que salve a la Humanidad.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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