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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-09-2018

Ninguna perspectiva de superacin de la crisis poltica, econmica y social

Rosa Maria Marques
NODAL


Estamos en vspera de las elecciones presidenciales. Hace cuatro aos, en ocasin de la reeleccin de la presidente Dilma Rousseff, se inici la campaa de las fuerzas conservadoras y representativas del gran capital, nacional y extranjero, para sacarla de la presidencia. Todos los expedientes fueron utilizados y muchas veces fuera de la legalidad y/o de la tica en la poltica. Finalmente, hace dos aos y medio, fue disparado el golpe, cuando la Cmara de Diputados, en sesin vergonzosa, aprob su separacin y la apertura del proceso de juicio poltico (impeachment) de Dilma.

Durante ese tiempo, Brasil ha vivido su mayor crisis econmica de todos los tiempos, elevando la tasa de desempleo a las alturas, reduciendo el rendimiento de los sectores de ms baja renta, profundizando su proceso de desindustrializacin, y viendo sus indicadores sociales, tales como la tasa de mortalidad infantil y la poblacin que vive por debajo de la pobreza absoluta, subir nuevamente de forma significativa.

Se suma a esa crisis, la crisis social vivenciada por la poblacin y la crisis poltica, notndose que, a pesar del golpe, la oligarqua brasilea no consigui, hasta hoy, recrear las condiciones de normalidad democrtica burguesa para poder continuar su proyecto de reformas y de venta de lo que an resta del patrimonio pblico y nacional en el pas.

Pasados los primeros meses despus del golpe, cuando fue aprobado el nuevo rgimen fiscal, que congela el nivel del gasto federal por 20 aos (incluidas las prestaciones sociales y excluido el servicio de la deuda pblica), y cuando fueron aprobados cambios en la legislacin laboral, que anularon todos los dispositivos anteriormente existentes que impedan que el trabajador quedara sometido a negociaciones pura y simplemente con su empleador, el avance del proyecto del gran capital ha ocurrido en el margen, profundizando el foso entre el gobierno ilegtimo y la poblacin.

Tanto es as que sus representantes ms orgnicos en la contienda, estn prcticamente fuera de la puja electoral, a no ser que, en el tiempo que resta para la primera vuelta se produzca un hecho nuevo que introduzca un cambio cualitativo en la situacin poltica del pas.

Son ellos Geraldo Alckmin, del Partido de la Social Democracia Brasilea, y Henrique Meireles, del Movimiento Democrtico Brasileo. De continuar la tendencia actual, los dos candidatos que sern legitimados por las urnas para enfrentarse en la segunda vuelta son Jair Bolsonaro, del Partido Social Liberal, y Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores, indicado por Lula para sustituirlo.

El primero, capitn de la reserva, representa al sector ms a la derecha de la sociedad brasilea, abierto defensor de la dictadura militar y de la tortura, y expresa recurrentemente opiniones misginas, homofbicas, racistas, entre otras barbaridades. Su vice es Hamilton Mouro, general de la reserva que no ahorra palabras para amenazar con una intervencin militar en caso de que la poblacin elija el candidato indicado por Lula, Fernando Haddad.

As, la sociedad brasilea se encuentra polarizada, entre los que quieren el retorno del pasado reciente, pues comparan la situacin actual con la vivida en el perodo de los gobiernos de Lula y Dilma, principalmente en materia de empleo y renta, y los que quieren el orden a cualquier costo, dado que imputan todos los problemas del pas a la libertad que fue concedida a los movimientos sociales.

En este escenario, queda poco espacio para el crecimiento de los candidatos que estn ms a la izquierda en el espectro poltico, a no ser a nivel de los Estados, en las elecciones para diputados. Ese es el caso del candidato de la alianza del Partido Socialismo y Libertad, del Partido Comunista de Brasil y de algunos movimientos sociales, representativos principalmente de la lucha indgena y por la vivienda.

Igualmente, la izquierda radical puede desempear un papel fundamental en estas elecciones, de cara al futuro: sea trabando un combate sin cuartel contra el fascismo y su candidatura de extrema derecha, sea denunciando al golpe, a los golpistas y a sus cmplices, sea agitando la bandera de la revocacin de todas las reformas neoliberales antipopulares, sea finalmente presentndose como alternativa anticapitalista y ecosocialista, levantando temas que ninguna otra candidatura puede blandir, a partir de las plataformas de los movimientos sociales, ecolgicos, socioambientales, feministas, LGBTs, de derechos humanos, entre otros.

Este papel gana an ms importancia cuando tenemos conciencia de que las elecciones no van a resolver la crisis poltica del pas. Gane quien gane las elecciones, la nica certeza que podemos tener es que la crisis poltica se profundizar, abriendo un perodo de intenso conflicto, en el cual los partidos de izquierda ms consecuentes y los movimientos sociales irn ciertamente a estar al frente de las movilizaciones y de las luchas.

Rosa Maria Marques es profesora titular del Departamento de Economa y del Programa de Estudios de Posgraduados en Economa Poltica de la PUCSP y ex-presidenta de la Sociedade Brasileira de Economia Poltica (SEP) y de la Associao Brasileira de Economia da Sade (ABrES)

Fuente: https://www.nodal.am/2018/09/brasil-ninguna-perspectiva-de-superacion-de-la-crisis-politica-economica-y-social/


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