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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-09-2018

Notas para una crtica al concepto de Estado en Amrica Latina

Leonardo Bacher Medeiros
Rebelin


Para proponer una crtica a la idea liberal sobre el Estado [i] partimos de un problema fundamental: la reduccin del estado al mbito de sus instituciones. Esta nocin trabaja, en sntesis, con nfasis en el conjunto de instituciones polticas como sinnimas de Estado, ajenas a la sociedad dividida y neutra en las disputas econmicas, polticas y culturales. Como resultado, el concepto minimalista de Estado oculta la lucha poltica y la naturaleza de clases de la propia forma estatal.

Las teoras crticas de esta visin pueden contribuir a desentraar esas relaciones encubiertas y para construir una mirada particular sobre la forma estatal en Amrica Latina, en la medida en que tambin posibilitan comprender las especificidades de esa forma poltica en la regin. Para ello traen a la discusin, sobre todo a travs de autores latinoamericanos, algunos elementos tericos que enriquecen el pensamiento crtico acerca del Estado en la regin, como es el caso de las nociones de "formacin social abigarrada" (Ren Zavaleta) y "zonas marrones" (O'Donnell).

Para esa lnea crtica, el Estado es el centro de la disputa en la sociedad de clases. En el plano terico, o por medio de la lucha por la ocupacin de sus instituciones, es a travs del antagonismo sediado y mediado por el Estado que se impone determinado modelo histrico de produccin y reproduccin social.

La definicin del trmino "Estado" es estratgica en el debate terico y forma parte de la disputa por su significado. Al no explicar su significado en el contexto acadmico, se pasa a tratar al Estado como una categora residual, que mezcla diversas otras categoras igualmente importantes como la de gobierno, estructura de poder, dominacin de clase, direccin ideolgica, y otras (dice Lechner). La ausencia de una explicacin acerca de su significado puede comprometer tambin una discusin calificada sobre diversos temas derivados de la cuestin estatal, como por ejemplo el debate sobre la democracia, sobre estrategias de desarrollo econmico o sobre la poltica internacional.

La crtica a la visin minimalista sobre el Estado es importante para el campo terico porque posibilita advertir sobre los problemas en esos estudios, sea por la omisin o por la insuficiencia para atribuir significado a esa forma poltica. De esta forma, la ausencia de una discusin sobre su naturaleza capitalista y la falta de debate acerca de sus caractersticas especficas en la regin latinoamericana impide una aproximacin ms amplia de esa realidad.

El anlisis crtico sobre el Estado capitalista debe partir fundamentalmente de las categoras extradas de las relaciones sociales de produccin de las sociedades capitalistas. As entendido, el Estado no es slo una categora poltica desvinculada de la realidad material, sino su producto. Es en ese sentido, una forma histrica expresin del capitalismo y, a partir de esa caracterstica se limita al modo de funcionamiento de ese sistema.

Como forma histrica de las relaciones sociales, el Estado se presenta como el signo constitutivo que determina e identifica un modo de vida colectiva (sealan Bacher y Granato). Este modo de organizacin social es, en la contemporaneidad occidental, identificado por el capitalismo. En consecuencia, el concepto de Estado es retroalimentado por los fundamentos de la sociedad de clases, y por eso est condicionado a una naturaleza conflictiva. Ante el antagonismo de intereses, el funcionamiento del Estado se hace posible por la imposicin de una clase o fraccin, o de sus intereses, sobre otra parte de la sociedad, y al mismo tiempo es el elemento que permite la imposicin de esos intereses.

En este aspecto, lo que el Estado produce es el monopolio de la vida poltica, pues es el lugar donde el conflicto ocurre y, al mismo tiempo, es mediado de modo exclusivo por la centralizacin del poder poltico y coactivo de sus instituciones.

En la medida en que es expresin de las relaciones clasistas, se transforma en arena de disputas, pues es de la lucha por la ocupacin de sus instituciones que se enfrentan a los intereses de diferentes clases, fracciones de esas clases y otras "fragmentaciones sociales" (segn Garciarena), como por ejemplo, algunas regiones, etnias con culturas propias y grupos religiosos.

En la sociedad en lucha, las relaciones sociales estn marcadas fundamentalmente por la relacin de dominacin entre el capitalista y el trabajador asalariado. Los dos identificados, en sntesis, por su posicin en la relacin de produccin siendo, el primero, asociado a la posesin de la propiedad privada sobre los medios de esa produccin y, el segundo, a la venta de la fuerza individual de trabajo.

A diferencia de otras formas histricas de dominacin, sin embargo, el Estado moderno posibilita, a travs de su aparato, la separacin formal entre el ejercicio del poder poltico y el poder econmico. Esto nos lleva a la impresin de que los conflictos de intereses entre las clases fundamentales son mediados por el Estado de manera imparcial, ya que sus instituciones estn aparentemente desvinculadas de las relaciones de produccin.

Al entender el Estado como una de las formas que asume el capitalismo, esa separacin no es posible. El agente estatal, en la prctica, no acta de manera imparcial en la relacin capital y trabajo. En cambio, como seala O'Donnell, acta como garante de esa lgica. Es por medio de sus instituciones que el Estado promueve y preserva esas relaciones de clase al asegurar, tanto al capitalista y al trabajador la relacin jurdica de igualdad entre propietarios y asalariados.

En la medida en que el acceso a los medios de coercin, de produccin normativa y cultural es conquistado a travs de la posicin de clase, las instituciones pasan a actuar de manera interesada en favor de una clase sobre otra, sobre todo al establecer normas jurdicas basadas en el principio de igualdad formal aplicado, de manera general, en las relaciones de trabajo.

Esta confusin entre la naturaleza del Estado y el aparato estatal oculta, por lo tanto, la relacin entre las clases fundamentales y el conflicto de sus intereses inherente a esa dinmica tiene como consecuencia terica y prctica la atribucin de una caracterstica que no es del Estado, la de interventor externo neutro a las relaciones sociales. Este Estado se presenta, pues, como una "unidad estrictamente poltica de una lucha econmica", seala Poulantzas, ocultando as su carcter de clase.

Este enfoque, intencionalmente o no, ignora toda la actuacin estatal en la creacin, implementacin y garanta del orden jurdico y econmico que consolida las relaciones de produccin colectiva y apropiacin privada del capital. Toda esa dinmica depende del alcance territorial del aparato estatal y su adherencia al tejido social.

Ambas cuestiones inspiran el debate cuando pensamos el Estado en Amrica Latina, en la medida en que estn asociadas al poco alcance territorial de la ley y la heterogeneidad de la sociedad latinoamericana. No hay duda, sin embargo, que el Estado en esta regin est impregnado por las relaciones de dominacin tpicas del capitalismo, aunque esa relacin ocurra de modo reflejo en las zonas de menor permeabilidad de la estructura social.

Para el anlisis del Estado en Amrica Latina es necesario, en este sentido, considerar que la centralizacin de la poltica es un fenmeno institucional, que se deriva de lo Ren Zavaleta Mercado llama de abigarrada formacin social. Segn esta nocin, el Estado moderno tiene su gnesis en un proceso de superposicin de culturas, cosmovisiones, organizaciones polticas y sociales previas al colonialismo y al capitalismo contemporneo.

Este estado abigarrado en la sociedad explica en parte la baja adherencia, la ineficacia de la ley, o el pequeo alcance burocrtico del Estado en la mayora de los pases de la regin, lo que O'Donnell llama "zonas marrones". Estas zonas seran, segn el autor, espacios territoriales en los que el Estado est funcionalmente ausente, donde, en razn de ello, produce un vaco de poder formal ocupado por oligarquas regionales que se apropia del aparato estatal para beneficio propio.

Estos vacos de poder asociados a la superposicin de esos modos de vida originarios generan un debilitamiento an mayor del Estado en trminos funcionales. En esa realidad, el aparato estatal ocupa esencialmente las regiones centrales del territorio, donde el proceso de ocupacin colonial es ms exitoso.

Esta dinmica configura, en la mayora de las veces, y un proceso incompleto de hegemona, por el cual el modelo de Estado europeo no alcanza una transposicin coherente a las sociedades latinoamericanas. Lo que resulta, en muchos casos, es la emergencia del "subsuelo poltico" (al decir de L.M. Tapia), cuando, frente a los momentos de fragilidad de las instituciones del Estado, los grupos sociales parcialmente "encubiertos" o excluidos de la institucionalidad poltica emergen con sus demandas. Son casos ejemplares los movimientos indgenas en Bolivia (2000 - 2005) y en Mxico (1994), con la insurgencia zapatista.

A partir de esos aspectos introductorios al debate es posible identificar la dificultad de intentar transponer el concepto minimalista de Estado a la realidad de Amrica Latina. Esto porque, primero, el Estado debe ser entendido dentro de su contexto ms amplio, dentro de la lgica que lo acompaa de produccin capitalista. El nfasis en el aparato estatal y en su identificacin como "el propio Estado" trae la ausencia de una reflexin sobre las especificidades que esa forma poltica puede asumir por medio de sus instituciones, as como sus objetivos dentro de la lgica social.

Reducirlo, por tanto, a sus instituciones ya una actuacin neutra en la sociedad de clases oculta las relaciones de dominacin que el Estado seda y consolida como relaciones sociales entre iguales. Adems de la necesidad de partir del anlisis de las categoras extradas de las relaciones sociales de produccin, es importante entender la forma Estado en su contexto histrico especfico. En el caso del Estado en Amrica Latina, se debe considerar al menos la extrema distincin en relacin al modelo terico propuesto por las teoras eurocntricas.

Estas especificidades, como se percibe, demandan una elaboracin terica autctona, genuina y vinculada a las relaciones fundamentales presentes en esas sociedades. En consecuencia, lo que se propone, es que el estudio del Estado, especialmente en Amrica Latina, se origine no slo del estudio de las instituciones, sino ms bien, de las relaciones sociales que lo fundamentan y de sus particularidades como forma poltica e histrica.


Nota

[I] La idea de tradicin liberal a la que se refiere este artculo se identifica por una visin minimalista del Estado, que en su dimensin terica se expresa como un sinnimo de las instituciones polticas, como un actor neutral a la lucha por el poder poltico y econmico y garante del bien comn.

Leonardo Bacher Medeiros (ODELA)

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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