Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-08-2018

La determinacin de la gente en Colombia que rechaza la expansin del Fracking de ConocoPhillips

Sian Cowman
Rebelin


ConocoPhillips no se convirti en una de las compaas ms grandes de petrleo y gas del mundo por respetar las regulaciones socio-ambientales de los pases a donde va. La empresa ocupa el 13vo lugar de empresas petroleras ms grandes a nivel internacional, con ganancias anuales en miles de millones dlares. Segn su sitio web, esta multinacional es "la compaa de exploracin y produccin independiente ms grande del mundo basada en produccin y reservas probadas", con operaciones en 17 pases y 73 mil millones de dlares en activos.

Sin embargo, hay una serie de costos externalizados que no son incorporados en sus ganancias adems del cambio climtico provocado por la humanidad. La empresa no tiene un buen historial de seguridad para sus trabajadores y para el medio ambiente, con ms de 266 millones de dlares en pagos a tribunales por concepto de infracciones ambientales y de seguridad desde el ao 2000, un dato que toma en cuenta solamente los costos de los procesos legales denunciados y en los que la empresa fue multada.

A pesar que toda esta informacin est disponible en internet, no fue un impedimento para que sus representantes corporativos traten de convencer a los habitantes de San Martn, Cesar, en el norte de Colombia, de que extraer hidrocarburos no convencionales mediante la fractura hidrulica, o Fracking ', puede ser responsable y segura, como ellos afirman.

Desde el ao 2015, el municipio de San Martn se ha convertido en el ltimo destino de ConocoPhillips para implementar el fracking. Ese ao esta multinacional firm un contrato con la Agencia Nacional de Hidrocarburos de Colombia, en el que es la operadora mayoritaria del bloque VVM-3 (el 20% es propiedad de CNE Oil & Gas), que cubre ms de 33,000 hectreas de dos provincias.

El 27 de septiembre de 2017, ConocoPhillips convoc a una de varias reuniones de socializacin de su proyecto, una especie de reunin pblica en un hotel de San Martn. En la ocasin estuvimos presentes por invitacin de la organizacin local CORDATEC (la Corporacin en Defensa del Agua, el Territorio y los Ecosistemas) LINK a CORDATEC. Este tipo de reuniones pblicas de supuesta socializacin es un requisito para que ConocoPhillips solicite una licencia ambiental para la exploracin de hidrocarburos no convencionales (actualmente la empresa solamente tiene una licencia para convencionales). Es ms que obvio pensar que sus representantes no se habran tomado la molestia de pasar todo el da en esa habitacin con aire acondicionado si no tuvieran que hacerlo para solicitar su licencia.

Cuando el personal de ConocoPhillips comenz a repartir refrigerios, seguimos el ejemplo de los activistas locales y les dijimos que no. La regla es, no aceptes sus regalos. Tampoco firmamos la hoja de asistencia, era una forma de reforzar las verdaderas intenciones de la empresa. Sin embargo, y desafortunadamente, la sola presencia de gente en el auditorio poda ser considerada una forma de cumplir con los requisitos de licencia.

Esta fue una dinmica bastante frustrante para los activistas del lugar, que no queran perder la oportunidad de enfrentarse cara a cara con la corporacin y expresar su desacuerdo con el proyecto. Pero tambin ramos muy conscientes de que slo por estar all ya estbamos legitimando un supuesto proceso de 'consulta' con la comunidad, y por lo tanto estbamos contribuyendo involuntariamente a la solicitud de la licencia de la corporacin. Incluso con tcticas como no firmar la hoja de asistencia, las fotos y los videos que ConocoPhillips registr ese da, seran ms que suficientes para demostrar que su reunin fue concurrida por pobladores del lugar.

Mientras los representantes de la corporacin se esforzaban en ocasiones para encontrar las palabras que pudieran responder a las preguntas y contundentes afirmaciones que les hacan los miembros de CORDATEC, la enorme diferencia de poder era clara. ConocoPhillips estaba cumpliendo una formalidad: no estaban pidiendo comentarios sobre las preocupaciones de quienes viven en el lugar para tenerlos en cuenta. Aunque era obvio que no esperaban encontrarse con una oposicin tan informada en el auditorio.

Un aspecto fundamental es que esta formalidad vaca pareca casi avalada por el estado. Esto porque en la reunin estuvo presente una representante de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), Laura Torres. Supongo que ella estaba all en su papel de funcionaria de la ANLA para asegurarse de que la reunin pblica se llevara adelante. Pero si no hubiramos sabido quin era, habramos pensado fcilmente que era una empleada de ConocoPhillips, dado el tono condescendiente ante las preguntas sobre presuntas irregularidades -, que usaba con los activistas locales para tranquilizarlos, dicindoles que el proceso de solicitud de licencia era legtimo, [LINK].

Pasamos gran parte del da escuchando al personal de ConocoPhillips dominando la reunin, sobre todo de un ingeniero en particular, Andrs Rojas, quien hizo todo lo posible para convencer a la gente de San Martn de que el fracking es algo bueno. En el mundo est tan bien documentado de que el fracking contamina el medio ambiente, a partir de los testimonios de quienes viven cerca de l y de vos de cientficos, que escuchar a los representantes de ConocoPhillips afirmar que el fracking puede co-existir en armona con el medio ambiente sin daar la salud de la gente, casi me hizo rer. Lo que me detuvo fue lo convincentes que en momentos sonaban. Los mitos publicitarios que rodean al fracking tienen mucho dinero y poder y una gran maquinaria de relaciones pblicas detrs de ellos. Los representantes de la empresa tambin le decan a la gente que no podan vivir sin combustibles fsiles, haciendo alusin a que no permitir la industria significaba un retorno al pasado y la pobreza.

Sin embargo, nuestros amigos de CORDATEC no se dejaron sorprender por los argumentos de la empresa. El activista local Carlos Andrs Santiago seal, "Si el fracking es tan bueno, si trae tantos beneficios, y no contamina, y somos nosotros los que estamos siendo alarmistas y mentirosos [acerca de los impactos negativos], entonces cmo es que en Australia cinco de los siete estados lo han prohibido? Por qu hace un mes en Irlanda el presidente promulg la prohibicin de fracking? Por qu Alemania y Francia estn avanzando hacia la prohibicin del fracking?".

De hecho, como activista anti-fracking irlandesa, podra opinar al respecto. Aos de campaas de base en Irlanda, impulsados por una lista interminable de preocupaciones legtimas acerca de los impactos ambientales y en la salud a causa del fracking, llevaron a su prohibicin en Irlanda el ao 2017. Fue una lenta pero progresiva construccin de poder que al final logr esa prohibicin. Hacer que los mecanismos democrticos estatales funcionen en favor de la poblacin y el inters comn requiere aos de trabajo. Esta vez en Colombia un pas en donde la poblacin tiene una fuerte tradicin organizativa para frenar los abusos del estado y de las multinacionales en sus comunidades -, los activistas estn en proceso de construir ms poder para frenar el Fracking.

Desafortunadamente las organizaciones en Colombia enfrentan una batalla ms difcil, precisamente debido a las prohibiciones de fracking que se dan en pases ms industrializados, como Irlanda, ya que las multinacionales como ConocoPhillips son ms propensas a dirigir su mirada a pases en los que podra haber polticas ambientales ms endebles, como Colombia (el director de British Petroleum dijo hace unos aos, que, si fracasaban en el Reino Unido, atraeran "el tipo equivocado de atencin"). Tambin enfrentan el desafo de que estas polticas se vuelvan an ms dbiles debido a la presin de las multinacionales y otros actores poderosos. Si bien esta historia se repite en todo el mundo, tanto en pases ricos como en los empobrecidos, puede ser ms difcil y ms desafiante en contextos como Colombia que tienen una historia basada en la extraccin de materias primas para exportar a los pases ricos, una dinmica que no se acabo con la colonia.

Pese a todas estas dificultades, los activistas locales de San Martn se estn organizando para realizar una consulta popular, un mecanismo constitucional en Colombia que permite a los municipios llevar a cabo referendos vinculantes sobre el uso de la tierra. Nueve municipalidades en el pas ya han utilizado el mecanismo para prohibir la minera y la extraccin de combustibles fsiles en sus territorios. Si la mayora de la poblacin local en San Martin vota en contra del fracking, el municipio podra verse obligado a prohibirlo.

Desafortunadamente, aunque las consultas populares (aparentemente nica en Colombia) son una herramienta poderosa que las comunidades estn usando a su favor para frenar la minera destructiva y la extraccin de combustibles fsiles, hay procesos legales en curso - impulsados por una compaa de hidrocarburos - que podran convertir a las consultas populares en ineficaces legalmente. Las leyes y polticas pueden ser manipuladas de acuerdo a los intereses de los actores ms poderosos. La inclinacin del gobierno a favor de las empresas mineras y de combustibles fsiles es una dinmica recurrente en Colombia.

Mientras los activistas en San Martn estn construyendo un poder popular para detener el fracking (independientemente de si la consulta popular sigue adelante o no) el enorme poder de ConocoPhillips - y sus aliados dentro del estado- representan un poderoso adversario. Uno de los hitos ms importantes de la campaa anti-fracking de San Martn fueron las grandes protestas en 2016 para evitar el acceso de maquinaria al territorio de exploracin. Sin embargo, los pobladores pagaron un precio muy alto por sus acciones, traducida en procesos de estigmatizacin, brutalidad policial, criminalizacin e incluso la muerte (aunque es muy difcil probar que la corporacin podra estar detrs de las muertes sospechosas de los activistas locales). San Martn ya ha vivido mucha violencia por parte de grupos paramilitares en los peores aos del conflicto en Colombia, pero ahora la forma en que el gobierno usa principalmente al Escuadrn Mvil Antidisturbios - ESMAD para reprimir las protestas anti-fracking en San Martn, da continuidad a la devastadora tradicin de violencia que han vivido los pobladores.

Los tipos de tcticas corporativas que fueron utilizadas para impulsar el fracking en esa reunin, son las mismas que vi emplear en Irlanda: regurgitar mitos sobre la supuesta seguridad y los beneficios del fracking e intentar manipular y dividir a las comunidades con regalos y palabras dulces. Estas tcticas se ven en todo el mundo. Y dada la desigual dinmica de poder en juego entre las corporaciones que tienen una gran influencia sobre los gobiernos, y las comunidades estigmatizadas como "anti-desarrollo" por el hecho de cuestionar estos proyectos y considerarlo dainos, pueden funcionar. Las corporaciones tambin intentan usar su poder para seguir adelante sin importar nada: ConocoPhillips ha comenzado a realizar pruebas en su pozo de exploracin, en medio de denuncias de contaminacin del agua. [LINK]

Pese a todo en San Martin la mayora de la gente no se deja engaar, y ya han causado grandes dolores de cabeza a ConocoPhillips las muestras de conciencia de la poblacin acerca del dao que provoca el Fracking. Como nos comenta doa Dorys Stella Gutirrez, presidenta de CORDATEC: "De lo que estamos seguros es de que el mejor lugar del mundo es San Martn Cesar. Y quieren que seamos conejillos de Indias, quieren practicar con nosotros. Perder nuestra tierra no vale un puado de monedas. El gobierno piensa que el dinero es ms importante que nosotros los seres humanos aqu en San Martn. Es evidente que, si los pobladores continan denunciando y desafiando a la empresa y a la complicidad del estado detrs del proyecto, construyendo ms poder local a travs de la organizacin comunitaria, ya sea a travs de una consulta popular o no, es posible que puedan lograr expulsar a ConocoPhillips de su territorio.


Traduccin al espaol por Leny Olivera.

Este artculo fue publicado en ingls en Toward Freedom

Sian Cowman es investigadora y periodista, y trabaja en el Centro para la Democracia.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter