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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-06-2018

Entrevista a Vronique Boyer, etnloga especialista en comunidades negras en la Amazonia
Fluidez y construccin de la identidad

Alejandro Ferrari
Brecha (Uruguay)


Razones de parentesco, inicialmente, la vincularon con Brasil, pas del que se enamor. Hace 30 aos se radic en Beln, capital del estado de Par, en la desembocadura del Amazonas, y slo luego de 15 aos regres a su Francia natal, donde cre, y desde entonces dirige, el imponente proyecto Mundos Americanos, una unidad mixta de investigacin en ciencias humanas y sociales bajo la tutela del Centro Nacional de Investigacin Cientfica (CNRS) y la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales (EHESS). A travs de su investigacin sobre la cambiante realidad de los negros amaznicos, Vronique Boyer sigue vinculada a esta parte del mundo que la maravill. Autora de Femmes et cultes de possession au Brsil: les compagnons invisibles (1993), Expansion vanglique et migrations en Amazonie brsilienne. La renaissance des perdants (2009) y de mltiples artculos acadmicos, viaj recientemente al Ro de la Plata para compartir su trabajo.

Alejandro Ferrari.- Cul fue la punta del hilo de la madeja de su investigacin?

Vronique Boyer.- Cuando llegu a trabajar a Brasil, a finales de los ochenta, me interesaba estudiar los llamados cultos de posesin. En esa poca los antroplogos pensaban estos cultos de una manera dicotmica: por un lado el candombl como una religin, y por el otro la umbanda, asociada a la magia. En Beln repar que el campo era mucho ms diverso, all los mdiums se apegaban ms a la llamada mina, otra variedad de culto, que era una acomodacin para conseguir el brillo del candombl, con sus ropas y los tambores, y entrar en la incorporacin y posesin de la figura del caboclo.

El caboclo represent durante mucho tiempo al indio ya mezclado; no aquel indio verdadero, sino una copia de lo que fue en el pasado.

Caboclo tambin es un trmino para designar al otro, pero siempre de una manera peyorativa. En el norte de Brasil el trmino se usa para nombrar a las personas de la ciudad o a alguien que vive en un pueblo. Para el que vive en un pueblo el caboclo es un indio. Nadie se dice caboclo.

Y sin embargo los cultos de posesin de Beln estaban centrados en la figura del caboclo, que era el ser ms poderoso, al que se llamaba para tratar a las personas e interactuar. Era una paradoja.

De esta paradoja me surgi una visin. Porque esa dicotoma siempre tena a aquella figura del indio reinventado que estaba presente en la Amazonia. No funcionaba ms esa oposicin entre negros y blancos, porque estaba esa figura del indio siempre presente en el discurso. Porque los indios son los antepasados, tambin. Todas estas personas venidas del interior tenan una filiacin con los indgenas, de mltiples etnias, la mayor parte de las veces habiendo perdido la memoria de cul etnia en concreto provenan.

Alejandro Ferrari.- El comienzo de su trabajo coincide con la nueva Constitucin brasilea de 1988, que atendi reivindicaciones de los pueblos indgenas y de otros grupos.

Vronique Boyer.- En aquel momento nadie hablaba de negros o de indgenas. La poblacin de la Amazonia no tena autoidentidad. Las personas tenan un dficit de identidad.

Haba movimientos sociales en la Amazonia, la cuestin indgena siempre estuvo presente, pero ligada al verdadero indio, las reservas, los territorios, las tierras indgenas. Pasaron los aos y apareci este nuevo cuadro legal de la Constitucin que reescribi los derechos indgenas pero tambin de los negros y especialmente de los quilombolas [1]. La Constitucin prevea otorgar derechos a grupos en situaciones excepcionales. Y estaba pensado como una redistribucin para pocos grupos. Pero las personas se fueron apropiando de este nuevo cuadro legal, buscando reivindicar sus derechos a travs l. Y de ah comenzaron a surgir muchas demandas de reconocimiento de personas que se fueron reinventando, reencontrando o privilegiando una narrativa negra, quilombola o indgena.

Constitucin de Brasil (1988)
Artculo 231: Se les reconoce a los indios su organizacin social, costumbres, lenguas, creencias y tradiciones y los derechos originarios sobre las tierras que tradicionalmente ocupan, competindole a la Unin demarcarlas, proteger y hacer respetar todos su bienes.
Disposicin transitoria, artculo 68: A los remanentes de las comunidades de los quilombos que estn ocupando sus tierras les es reconocida la propiedad definitiva, debiendo el Estado emitirles sus ttulos respectivos.

Este nuevo marco legal dio lugar a una reelaboracin de los trminos del conflicto.

Las poblaciones tradicionales que viven en las resex (reservas donde estn prohibidas las actividades extractivas, creadas para preservar modos de vida tradicionales y donde se les permite a los pueblos hacer usufructo de la tierra de manera sustentable para su supervivencia) gozan de un contrato de uso que debe ser renovado cada diez aos. Si las autoridades consideran que el grupo no ha respetado la naturaleza, que no ha cumplido con las obligaciones, etctera, pueden quitarle la tierra y acabar con la resex.

Entonces, a partir de las posibilidades que presentaba la nueva Constitucin comenzaron a surgir casos de poblaciones que decidan salir de la resex, simblicamente, volverse indgenas y pedir la demarcacin de un territorio indgena porque daba mayor seguridad territorial.

Alejandro Ferrari.- Cul fue su experiencia como antroploga en esta nueva realidad?

Vronique Boyer.- Mi primer contacto con los quilombolas ocurri cuando estaba investigando la expansin evanglica en la Amazonia y surgi una situacin de conflicto entre quilombolas y evanglicos. Fui, observ y convers con todos los involucrados, y entend que volverse evanglico representaba una manera de oponerse al pedido de reconocimiento quilombola. Era necesario apegarse a un lenguaje religioso para responder a una eleccin poltica; no era una cuestin de identidad, sino que haba otras cuestiones subyacentes, y fue necesario analizar la cuestin a niveles diferentes. Por ejemplo, conoc otro conflicto en una comunidad quilombola donde primero todos sus integrantes queran ser quilombolas y luego nadie quera serlo. Y en otro conflicto que estudi, en el que se oponan quilombolas e indgenas, los orgenes se hallaban ms atrs en el tiempo. Se trataba de un conflicto parental que ya exista antes de las demandas identitarias. Haba lazos de compadrazgo y de parentesco, y estas comunidades funcionan mucho basadas en las facciones. En estos casos el lenguaje tnico se vuelve un lenguaje adicional para expresar los desentendimientos. Y en este caso en particular no haba un racismo contra negros o indgenas, se trataba simplemente de una manera de expresar nueva y pblicamente estos viejos conflictos.

Alejandro Ferrari.- Cmo se apropian del territorio estos grupos?

Vronique Boyer.- La ley dice que el territorio debe ser colectivo y que tiene que estar demarcado para asegurar la proteccin y seguridad territorial de las personas. Pero muchas veces estas personas no piensan el territorio de esta forma; poblaciones en las que yo trabaj lo piensan en cuanto espacio exclusivo de un grupo domstico, como un acceso a un rea de pesca, de recoleccin de aai, de caza o de plantaciones.

La apropiacin del territorio entonces puede ser conflictiva; antes de que llegara el Estado y pidiera demarcaciones fijas del territorio, existan acuerdos informales entre las poblaciones: ustedes pueden plantar ac, ellos pueden pescar all. Pero a partir del momento en que las personas ejercen su derecho a un territorio en cuanto quilombola, esta comunidad puede vedar a los otros el acceso a esas reas. Es decir, cuando el Estado exige que se establezcan lmites fijos introduce una relacin diferente con el territorio que conlleva ms conflictos entre personas que tienen la misma condicin socioeconmica.

Creo que esto es un problema serio. La ley no permite la creacin de zonas de uso comn, por eso tenemos 70 casos de superposicin del territorio en estas demandas territoriales. Quienes las presentan pertenecen a grupos tnicamente diferentes que compartan el mismo espacio geogrfico. Y los antroplogos en el Brasil estn reflexionando acerca de este grave problema.

Alejandro Ferrari.- Qu papel han desempeado los propios antroplogos en la aplicacin de este marco legal?

Vronique Boyer.- El rol del antroplogo ha sido fundamental en los dispositivos de Brasil. Pero ha habido un cambio. En los aos sesenta y setenta los antroplogos estuvieron muy comprometidos con las luchas polticas, de mujeres, indgenas, etctera, pero lo hacan de manera individual, como ciudadanos. A partir de los aos noventa y los dos mil la Associao Brasileira de Antropologia (Aba) tom otro rumbo; quiso constituirse como un cuerpo de profesionales que deba trabajar junto al Estado, haciendo laudos y pericias de las poblaciones. En este movimiento la antropologa gan en influencia pero perdi en parte su identidad y se fraccion en varios campos de estudio. Hay antroplogos especializados en quilombolas, otros en indgenas. Dej de haber una interrelacin que permitiera tener una visin ms global.

Alejandro Ferrari.- Qu otros actores participan del proceso de reivindicacin identitaria que comenta?

Vronique Boyer.- La actuacin de la Iglesia Catlica ha sido fundamental desde los aos sesenta. Especialmente la corriente de la teologa de la liberacin; tuvo una influencia muy grande que cambi, incluso, la conformacin de los pueblos. Antiguamente los miembros de esos pueblos eran simples habitantes dispersos, pero en los sesenta y setenta la Iglesia promovi un movimiento eclesial de base que insisti en que las poblaciones tenan que organizarse para luchar. Se moviliz de manera importante para alfabetizar a las poblaciones. La Iglesia intent organizar a las poblaciones en comunidades. Pero su idea de comunidad era una categora religiosa, porque supona unin y cohesin donde antes no la haba, pues estas poblaciones funcionan a menudo segn un tipo de faccionalismo.

Esto termin generando cambios. Para organizarse como comunidad y conseguir mayor visibilidad del Estado se cre un ncleo poblacional a partir de la actuacin de la Iglesia, que junto a la del Consejo Indigenista Misionario (Cimi) fue muy importante en el caso de los indgenas, incluso con los indios amaznicos reemergentes.

Hay otros sacerdotes que cuidan de los quilombolas. Las iglesias evanglicas no hacen esto. Donde estudi ese conflicto entre quilombolas e indgenas observ que haba pastores evanglicos quilombolas y pastores indgenas que circulaban, no haba conflictos o intentos de crear clientelas slo entre los quilombos o entre los indgenas. Las iglesias evanglicas estn en otra lgica, quieren ganar clientela donde hay gente.

Alejandro Ferrari.- Una cuestin que sobrevuela esta temtica es la tutela y la imposicin que pueden llegar a sufrir estas comunidades por quienes dicen servirlas. Por ejemplo a la hora de definir o alinear sus identidades o su cultura

Vronique Boyer.- Son cuestiones muy sensibles. Sacerdotes especializados tanto en quilombolas como en indgenas trabajaban con la cuestin de la cultura. Un trabajo guiado por la idea de que los quilombolas tienen que practicar una religin de matriz africana, danzar capoeira, etctera, y los indgenas tienen que usar plumas, aprender a pintarse, etctera. Se parte de un marcador de la cultura y las personas tienen que trabajar sus cuerpos, su representacin corporal para que sea conforme a la imagen del negro o del indgena. Y el papel que juega la Iglesia en este proceso es fuerte.

De la misma manera, a raz de las versiones de los antroplogos e historiadores sobre el origen de sus ancestros, si eres indgena tienes que venir de una regin determinada, si eres quilombola vienes de los esclavos.

En verdad las personas son una mezcla. No mienten sino que orientan su narrativa para satisfacer al antroplogo o al misionero. Cuando vuelven a quedar solos cuentan otra historia. Sus relatos tienen varios registros. El registro poltico pone en relieve aquellos signos culturales que tienen que ver con la identidad, mientras que en la historia que van a contar tomando un caf con sus parientes pueden llegar a decir: Mi padre es quilombola y mi madre es indgena, y no hay problema.

Pero el Estado exige una claridad que no existe en la realidad.

Mi inters es saber cmo estas poblaciones lidian con estas situaciones, cmo dependen de las situaciones locales y cmo todo esto es incorporado por las personas para poder sobrevivir y construir un futuro.

Alejandro Ferrari.- Estas influencias o imposiciones se notan hasta en el lenguaje

Vronique Boyer.- Denoto una patrimonializacin de la cultura. Cuando trabaj con los cultos de posesin qued impresionada por la facilidad con que las personas usaban la palabra sincretismo, que es un trmino erudito. En Francia hay mucha gente que no conoce esta palabra, y all en los barrios populares, en los cultos, todo el mundo conoca esta palabra. Eso vena de los antroplogos. Y ahora todo el mundo sabe lo que es etnia. Diez aos atrs nadie saba de estos trminos: patrimonio, cultura.

Son palabras clave que son reapropiadas.

Alejandro Ferrari.- A su juicio, ha cambiado la situacin en los ltimos 30 aos?

Vronique Boyer.- Desde el punto de vista territorial no ha cambiado demasiado, porque todava las cosas han quedado en el papel. Pero lo que es cierto es que las personas que consiguen hacer su demanda de reconocimiento territorial tienen acceso a derechos en materia de salud y de educacin que antes no tenan. La demarcacin territorial no se concreta porque hay muchos pedidos que el gobierno no quiere resolver. Y con el actual presidente brasileo, Michel Temer, no mejor la situacin. Si consiguen que su expediente sea aceptado por las instituciones del Estado pueden pedir un profesor ms para la escuela, les entregan una credencial que les permite entrar ms rpido en el hospital, consiguen otros derechos, pero no el territorial.

Alejandro Ferrari.- Cmo ve esta agenda de derechos por parte de indgenas y negros?

Vronique Boyer.- La palabra que usan es simplemente derechos, una palabra muy fuerte, no hablan de democracia. La manera de concebir la reivindicacin de los derechos no pasa por la idea de la democracia. Cuando hablan de derechos territoriales lo hacen porque saben que eso les permite tener derechos de educacin y salud.

Hace 30 aos, antes de las cuotas reservadas para las minoras para entrar a la universidad, ellos no entraban. Ahora s. Pero para ejercer este derecho, y volvemos al tema de la identidad, dependes de la carta de un lder que te reconozca como quilombola o indgena. La ley determina que es la autoidentificacin la que determina tu pertenencia a un grupo, pero de hecho no siempre funciona as. A veces el lder dice: T vives en la ciudad, entonces no te doy la carta.

Alejandro Ferrari.- Qu es lo que ms rescata de su trabajo?

Vronique Boyer.- Me di de frente contra dicotomas entre magia y religin, entre indgenas y quilombolas. Lo que me interesa es el desajuste entre esos abordajes, esas categoras duras, fijas, y la realidad que es mucho ms flexible. La antropologa tiene como misin darle voz a las personas, restituir lo que ellas piensan y su manera de vivir. As es que, tambin, apoyamos las luchas polticas. No vale la pena esconder determinadas cosas. Hay que restituir la publicidad de lo real.

Creo necesario comparar las situaciones, no necesariamente trabajar sobre un grupo o una temtica cerrada, sino ver la relacin entre las cosas.

Cuando trabajas con la etnicidad te tienes que interesar por las habladuras, por las tcnicas de cultivo, por muchas cosas, no simplemente observar tu objeto de estudio. Tienes que distanciarte y tener una visin ms amplia, para capturar otras cosas.

Nota
[1] Quilombolas es el nombre tanto de los habitantes como de las comunidades negras rurales integradas por descendientes de esclavos. En la actualidad hay casi 3 mil comunidades quilombolas en 24 estados brasileos.

Fuente: https://brecha.com.uy/fluidez-construccion-la-identidad/


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