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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-06-2018

Anbal Quijano: Vivir contra el poder, contra todo tipo de poder

Roberto Espinoza
Rebelin


Anbal Quijano parti a otra dimensiones, y deja decenas de publicaciones, ideas, teoras, apuestas. Pero deja tambin el ejemplo y la inspiracin, de una vida dedicada a la lucha contra el poder, para su transformacin o mutacin sustancial. No fue una vida dedicada al arribismo, oportunismo, violentismo, para administrar, asaltar o co-gobernar ese poder, sino para diluirlo, socializarlo, mutarlo, en la forma comunidad. Una vida para la descolonialidad del poder, del saber, ser y sentir. Deja una herencia de ruptura terica, poltica, acadmica, activista, vital, personal, contra todo tipo de poder: el del capital pero tambin de las burocracias de todo tipo. Imposible reducirlo simplemente al aporte acadmico o terico, con la importancia que ello pueda tener. La actitud de insumiso vital, en la teora y en la prctica, como mencionara Danilo Quijano.

Que rastros hay de ese ejemplo y trayectoria personal? Habra que partir desde las luchas populares de los aos 50 al 70, pero prefiero dar testimonio de lo que conoc directamente, como homenaje a un querido maestro, lder y sobre todo compaero de tantas jornadas, desvelos y desafos. Y ya que le molestara muchsimo cualquier culto a la personalidad, haremos el esfuerzo de diluir a Anbal en la historia de las luchas donde se sumergi desde los 70 en adelante, luchas donde convergi, aprendi, debati, activ y teoriz.

El gobierno militar de los 70 tena atrapada a gran parte de la izquierda, confundida e ilusionada con las reformas nacionalistas, los dogmas y fantasas de la burguesa nacional e incluso, hasta dispuesta a diluir al movimiento sindical en una central gobiernista y subordinar los dems movimientos barriales, campesinos, magisteriales y populares a ese nacionalismo.

El desafo de la autonoma poltica luchaba por abrirse paso, y el profesor universitario Quijano, opta por confluir con ese proceso, opta por no hacer carrera universitaria, sino fundirse en ese proceso. El nmero 4 de la revista Sociedad y Poltica (SyP) que diriga, es requisado por la polica, por atreverse a demostrar que no haba tal revolucin sino una variante de capitalismo de estado junto con corporativismo, que pretenda subordinar y castrar al movimiento popular, y era indispensable poner por delante la autonoma poltica.

Fue deportado en 1974 por hacer crtica terica consecuente, y a su regreso al pas, la accin poltica no se detuvo y la revista SyP no se congel en los kioskos, sino que pas a ser discutida y debatida en diversos espacios populares en el pais. Esta energa desatada, dio lugar a que en 1976, en Lima, se funde el Movimiento Revolucionario Socialista (MRS) compuesto por lderes obreros textiles, metalrgicos, mineros, magisteriales, aymaras, estudiantiles, campesinos, barriales, universitarios y profesores que abran paso a las teoras crticas en universidades cuestionando un marxismo-leninismo dogmtico, economicista, sectario, estatalista. y muy ambicioso de poder: el poder gremial-estatal-electoral.

Miles de horas de Anbal en reuniones, evaluaciones, volantes, manifiestos, anlisis para SyP Quincenal y para el vocero del MRS, el peridico Revolucin Socialista. Un MRS que naca cuestionando el centralismo democrtico de las izquierdas, que serva para encubrir los cacicazgos y dictaduras internas partidarias, y la construccin de maquinarias polticas adictas de poder. Un rarsimo MRS que naca no para hegemonizar ni tener arrastre electoral sino para aportar humildemente a la autorganizacin popular, a su autonoma contra todo tipo de burocracias y poder, y con esa bandera se lanz a zambullirse en el volcn social de esos tiempos.

Los apristas pretendan doblegar y amansar a los trabajadores textiles, y son enfrentados por el Comit de Lucha Textil para defender con autonoma poltica la escala mvil de salarios ya conquistada. El aluvin social al arenal de pamplona a 25 kms del centro de lima, es penetrado por el SINAMOS de los militares, ante lo cual reacciona la autonoma poltica, de la Comunidad Urbana Autogestionaria de Villa El Salvador (CUAVES) para defender su autogobierno y autogestin social. Los maestros del SUTEP son aprisionados por un partido que opta por burocratizar al gremio y romper su frente nico, y surge la reaccin autnoma de democratizacin radical de la organizacin mediante elecciones universales. En Puno, se cuestionaba los lmites campesinistas, y se avanzaba en la autonoma identitaria como Unin de Comunidades Aymaras articulando las estructuras comunales.

Anbal debati y estuvo presente, acompa, aport, y sobre todo aprendi, en estos y otros procesos, del cual formaban parte miembros del MRS como Apolinario Rojas, Leopoldo Rubio, Julio Pedro Armacanqui, Jess Cocha, Jorge Cristbal, Bonifacio Cruz, Roberto Martinez, entre tantos otros. Fueron germinando y madurando las intuiciones de autonoma, democracia radical, autogobierno, comunidad, que ms adelante sern parte sustancial de nuevos horizontes. Quijano aport sealando como estas apuestas estaban presentes de modo semejante en la prctica y teora mariateguista, pero no solo de l, sino que poda rastrearse en una larga historia de rebeldas y herejas, desde rosa Luxemburgo frente a Lenin, el soviet heroico de Kronstad masacrado por los bolcheviques y Trotsky, y en todos los procesos de transformacin social, la tensin entre el poder popular, la democracia radical, la socializacin del poder, y la partidarizacin, burocratizacin, estatalizacin y regresin del cambo social.

Entre los aos 70-80, debatir todo esto, era sacrilegio, sancionado con ser de lo peor: Troskista, anarquista, basista, largo plazista, etc, etc. Se nad contra la corriente, y los esfuerzos autonomistas fueron marginalizados, rechazados, tanto a nivel popular como de la izquierda. Las expresiones mayores de esta contradiccin fueron las crisis de la CUAVES y las del ARI, ambas azuzadas por las ambiciones y borracheras electoreras.

La experiencia de la CUAVES demostr que era posible construir una ciudad en el arenal de la nada, en base a la autorganizacin, autogestin, autonoma, poder popular, democracia directa, basada en las asambleas generales de grupos de cada 22 manzanas, que construy sus estructuras comunales de gobierno propios sobre todos los aspectos de la vida social. Apolinario Rojas lder de ese proceso comparti, ense y apasion al MRS, en esa gran apuesta y Anbal la enriqueci agregndole la perspectiva de la socializacin del poder. Gran parte de la izquierda no lo entendi y prefiri destruir la CUAVES: los violentistas, acusando que el autogobierno comunal es autoexplotacin, y los otros, prefiriendo sustituirlo por la burocracia municipal. Los extremos coincidieron, y una vez ms los poderes partidarios sacrificaron el poder comunitario.

El ARI fue la primera gran Alianza Revolucionaria de Izquierda en la cual el MRS y Anbal Quijano participaron activamente. Quedar en la memoria el mitin del ARI en Villa El Salvador, donde Anbal emocion con su mensaje incluyendo parte del poema de Vallejo: Seor ministro de salud, nunca la salud estuvo tan enferma!!. Se busc cambiar la borrachera electorera, con el desafo de una estrategia electoral no electorera, es decir, basada y controlada por la organizacin popular, como aos despus se practicara en Mxico y otros pases. Pero en el Per, esa era otra hereja ms, que debi enfrentar la reaccin del ya fuerte virus electorero que llev a la explosin del rompimiento del ARI por el simple cuoteo o repartija de curules parlamentarias entre todas las tendencias.

Ya se evidenciaba lo que sera la larga cadena mental de la izquierda de que salvo el podertodo es ilusin. Curiosamente coincidiendo en este fetiche, tanto Sendero, MRTA y el resto de la izquierda. El poder-aparato cosificado en el Estado, para capturarlo va la violencia sanguinaria o el marketing electoral, aunque los abismos y desgarramientos sociales se mantengan.

Producidos los enfrentamientos y las derrotas, el MRS se disuelve, pero no desaparecen las apuestas, los horizontes, los principios, la tica aprendida. Paralelamente explotaba la URSS, y todo el campo socialista regresaba al capitalismo, siendo los viejos jerarcas del partido los alegres nuevos burgueses, manteniendo la verticalidad del poder de siempre. Fukuyama decreta el fin de la historia y en el Per el fuijimorismo junto a sendero, imponen una muy pesada lpida a toda idea de cambio social. Era un momento de revisin total, de poner en cuestin todo lo pensado, pero manteniendo la visin esencial de cmo luchar en estos nuevos y duros tiempos contra todo tipo de poder. Y al igual que en los aos 50 desde la crcel, luego en los 70 en el MRS, desde los 90, Anbal resiste y busca dar respuesta a las grandes cuestiones de la profunda derrota histrica sufrida en el mundo por las izquierdas y los socialismos. Una vez ms, la opcin no era ni fue replegarse a la observacin, especulacin, o peor, la ingeniera social para oxigenar las viejas estructuras de opresin y explotacin. Haba que revisar todo y entender por qu pas lo que pas.

En plena bsqueda, emergen de nuevo los movimientos indgenas con las autonomas Miskito, Sumo y Rama en Nicaragua, la plurinacionalidad en Ecuador con la CONAIE, el autogobierno Tzotsil, Tojolabal del zapatismo en Mxico, la autonoma originaria en Bolivia, los movimientos amaznicos, la lucha afrodescendiente, Quilombola, Dalits contra el racismo. Anbal se vincula, estudia, debate, aporta, y una vez ms, aprende, y devuelve, con el aporte clave de la crtica sustancial al lado oscuro de la modernidad, con sus traumas constitutivos del racismo social, poltico, ambiental y epistemolgico, y ayuda a que emerja la perspectiva de la Descolonialidad del poder, saber, ser y sentir.

Quijano reanima el debate de una izquierda arrinconada, proponiendo que fuimos derrotados por ser sutiles prisioneros del eurocentrismo, y no solo en el Per sino a nivel mundial. Aport con ese debate al impulso del Foro Social Mundial, para que Varios mundos otros.sean posibles no solo uno en la versin estatalista eurocntrica. La necesidad de las articulaciones globales de las luchas locales, para cambiar el capitalismo mundial o sistema mundo moderno-colonial.

Eurocentrismo, como el modo de recordar y de pensar generado en 500 aos de capitalismo, y del cual han bebido tambin las izquierdas, para asimilar de modo natural mltiples herencias de la modernidad, como son entre otras, las referidas a los mitos y las trampas del desarrollo, partido, estado, democracia, domino de la naturaleza, patriarcado; como enfoques superiores de una racionalidad instrumental. Anteojeras que impidieron ver que esa modernidad estaba genticamente constituda del genocidio y ecocidio de la conquista colonial basada en el cuento eficaz de la idea de raza. Ceguera que gener y sigue generando errores sucesivos: El capitalismo no se origina por la productividad europea, sino por el despojo del Abya Yala. Los modos de produccin no son etapas sucesivas ineludibles y homogneas, sino que la heterogeneidad estructural es permanente. El crecimiento de las fuerzas productivas no puede ser infinito. No solo existen clases sociales, sino racismo, patriarcado, antropocentrismo. La democracia y el estado, modernos, no son las nicas e ineludibles estructuras de autoridad. El inmenso error de no reparar que entre el individualismo y el estatismo, existi y existe la forma comunal (andina, amaznica, urbana) que combina el derecho de los individuos sin caer en el individualismo, y la dimensin pblica sin reducirse a lo estatal.

No le interes entonces, a Anbal ser rector, concejal, ministro, embajador, director de ONG, menos an congresista o cacique partidario, no poda vivir solo como acadmico ni solo como poltico. Todo eso era parte del poder, y opt por vivir para entenderlo, desnudarlo, desentraarlo y luchar, como deca, aunque sea como minora de a uno, desde dentro pero siempre en contra.

Hubo errores pero eso lo tratarn otros. Opto por rescatar su ejemplo de vida personal, sus apuestas vitales y sus aportes tericos, que son sustanciales en este periodo de crisis del patrn de poder eurocntrico, expresado en la crisis civilizatoria, donde se combinan y retroalimentan los conflictos en todas las dimensiones de la colonialidad del poder, sealadas por Anbal: el control del sexo, trabajo, naturaleza, subjetividad, autoridad.

Inmensos cuestionamientos y horizontes alternativos, por lo cual Anbal con la perspectiva de la descolonialidad del poder, aunque partiste fsicamente, sin embargo sigues quedndote entre las herejas y rebeldas que emergen una y otra vez a pesar de todo. Entonces, no te habrs ido, seguirs presente, activo y polmico, lo cual te agradecemos profundamente, y nos toca organizarnos y agruparnos, frente a todas las sombras, caras y dobleces que tendr la crisis de la modernidad-colonialidad. Nos seguiremos encontrando Anbal.

Roberto Espinoza. Red Descolonialidad y Autogobierno.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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