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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-04-2018

Declaracin de Lucha Internacionalista ante los ltimos encarcelamientos
Paremos la represin: Necesitamos un plan de lucha y una nueva huelga general

Lucha Internacionalista


Con el retorno a la prisin de ms consejeros/as, la ex-presidenta del Parlamento y la activacin de las rdenes internacionales de extradicin contra Puigdemont y contra los y las consejeras que estn en el exilio, el Estado ha subido un escaln ms en la escalada represiva. Esta ofensiva, contra los dirigentes independentistas, es la punta del iceberg del macro proceso contra bomberos, profesorado, payasos, mecnicos, concejales... Es el aparato del Estado que se ensaa contra todo el pueblo que se rebel el 1 y el 3 de octubre. Al mismo tiempo, el Estado ha suspendido la ley catalana de la sanidad universal, que daba una mnima cobertura sanitaria a los sin papeles. La ofensiva se da en todos los frentes.

La colaboracin de la Unin Europea (UE) y sus estados con la represin demuestra un vez ms que es un club de estados y de multinacionales y que los pueblos y la clase trabajadora no pueden esperar nada, ms all de las contradicciones que podamos generar entre unos y otros. Los mismos que hunden en la miseria al pueblo griego son quienes niegan el derecho del pueblo cataln a su autodeterminacin nacional.

Con esta situacin, es un error creer que el problema es constituir un Gobierno, aunque sea autonomista, para frenar el 155. Porque el problema no se limita al 155: el Estado ha creado los instrumentos para tener atadas las instituciones, con la intervencin de las finanzas y la amenaza permanente del golpe policial y judicial. Las autonomas tal como las hemos conocido son cosa del pasado. El Estado Autonmico de la constitucin del 78 ha entrado definitivamente en quiebra y se profundiza la crisis de la Monarqua.

Apoyamos la posicin manifestada por la CUP-CC de investir Puigdemont, que fue el presidente cesado por el 155, porque supone un acto de soberana ante las prohibiciones del Estado que niegan los resultados de las elecciones del 21 de diciembre. Esta decisin no tiene que implicar ningn compromiso con la poltica que pueda desarrollar el Gobierno cataln ni tiene que condicionar la nuestra. Se tiene que seguir denunciando pblicamente la dilacin y los reiterados acatamientos a la legalidad del Estado de JxC y ERC.

Cada paso atrs no frena la escalada represiva, al contrario lo estimula porque el Estado no busca un acuerdo sino una derrota histrica del independentismo para salvar la Monarqua, y a la vez, completar un largo proceso de recentralizacin que empez en 1982 con la LOAPA aprobada por UCD y el PSOE y continu con Aznar. Por eso son nefastas las continas vacilaciones y dudas que ha generado la direccin poltica de PDeCAT (o JXC) y ERC. Lo fueron cuando no se proclam la Repblica el 3 de octubre, en el mejor de los escenarios posibles, la huelga general. Lo fueron el 10 de octubre con la proclamacin suspendida, y lo fueron despus del 27 de octubre con lo entrega de las instituciones al 155 sin resistencia y sin llamamiento a la movilizacin. Lo fueron con las declaraciones ante el juez negando la efectividad de la proclamacin de la repblica catalana... renuncias que no han servido para sacarlos de la prisin, pero que han provocado desconcierto, desgaste y decepcin.

La clave de la situacin pasa por recuperar la movilizacin contra la represin y por la Repblica catalana. Nos hace falta un plan de lucha con nuevas convocatorias de huelga general, un plan debatido desde abajo. Y para hacerlo posible hemos de impulsar, desde los Comits en Defensa de la Repblica y desde la plataforma del sindicalismo alternativo y de las organizaciones polticas que convocaron la huelga general del 3 de octubre, una asamblea amplia de los dos organismos para aprobar el plan y la huelga general.

Necesitamos convocatorias para impulsar la participacin amplia y masiva, no acciones de unos pocos que alejen a la mayora. Hay que ensanchar la base, pero no retrocediendo hacia un autonomismo inexistente, sino conectando la ruptura republicana con la satisfaccin de las necesidades sociales de una mayora obrera. La lucha por la Repblica la ganaremos si la identificamos con unas pensiones dignas o con las reivindicaciones del da de la mujer trabajadora, contra los recortes y la precariedad, contra los despidos y en defensa de las condiciones de trabajo... porque es por eso que tambin queremos Repblica. Hay que estar junto a los y de las trabajadoras de la restauracin, del Lote 22, que luchan en huelga indefinida en el aeropuerto de Barcelona contra el desmantelamiento de las conquistas que quiere imponer AENA, como hay que estar con los y las trabajadoras de las Crnies en lluita en Vic (Barcelona) . Pero este compromiso hacia la clase obrera no lo puede hacer quin ha gobernado Catalua con recortes en la escuela y la sanidad pblica de los gobiernos de CiU o JXS con ERC. Hay que hacerlo desde la izquierda independentista y la izquierda revolucionaria, desde la CUP-CC. Necesitamos construir un slido referente de izquierdas por la Repblica Catalana, desde el internacionalismo y la solidaridad de clase.

Con esta actitud comprometida con las clases populares, hay que denunciar Ciutadans en el cinturn industrial ante un sector de la clase obrera que los vot, porque detrs de la bandera monrquica quieren ocultar que son un instrumento del Ibex 35 y de las polticas para atacar las clases populares, que son tambin las del PP, como el incremento del 025% de las pensiones. Son quienes ha pactado con el PP unos presupuestos para imponer nuevos recortes: reducir por debajo del 4% del PIB el dinero por educacin y del 6% los de sanidad, todo un rcord. Con el 155 en activo, se han blindado los ms de 1.000 millones en los conciertos educativos, pero no se hace ninguna inversin para mejorar la enseanza pblica.

La lucha por la Repblica la ganaremos si intentamos por todos los medios que no quede aislada y si hacemos de la solidaridad con el resto de pueblos del Estado e internacional una constante. Ha habido movilizaciones de apoyo en las Baleares, el Pas Valenciano, el Pas Vasco, Galicia, Madrid y en muchos pases. Hay que ampliar la campaa de solidaridad a todo el estado y a nivel internacional: desde With Catalonia se hace un llamamiento a la movilizacin el fin de semana del 14 y 15 de abril. Es responsabilidad de Podemos, que se escandaliza de lo que hacen los jueces y el gobierno del PP, hacer un llamamiento a llevarla solidaridad a la calle. Como lo es tambin de las direcciones de CCOO y UGT que tienen en sus manos la posibilidad de frenar la represin del estado si hicieran un llamamiento en solidaridad con el pueblo y los y las trabajadoras catalanas. Por eso hay que seguir trabajando en el marco de las Marchas de la Dignidad, que nacieron para defender pan, trabajo y dignidad y que han defendido el derecho de autodeterminacin y el referndum del 1 de octubre. La lucha por la Repblica Catalana es la lucha contra el rgimen del 78 que oprime todos los pueblos y trabajadores/as del estado.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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