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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-02-2018

Jorge del Cura trabaja desde hace ms de 40 aos en temas relacionados con la tortura y la represin
El 1-O se tortur: la polica castig por desobedecer y gener miedo

Snia Calv
La Marea


El 1 de octubre 1.066 personas resultaron heridas, segn cifras facilitadas por el Departament de Salut de la Generalitat. La ONG Human Rights Watch denunci el uso excesivo de la fuerza por parte de la polica el 1-O y reclam una investigacin efectiva de la actuacin del cuerpo por parte de expertos internacionales. La polica puede haber tenido la ley de su parte para hacer cumplir una orden judicial, pero no les daba el derecho de usar la violencia contra manifestantes pacficos, afirm Kartik Raj, investigador para Europa occidental de HRW. Ante esto, Jorge del Cura va un paso ms all y asegura que en el 1 de octubre se tortur.

Este ingeniero naval de formacin empez a frecuentar crculos antirrepresivos y antifranquistas a partir del asesinato de Salvador Puigantich en 1974. Pocos aos ms tarde, en 1977, con el motn de Carabanchel, del Cura comenz a colaborar con el Comit en Apoyo a la Coordinadora de Presos Espaoles en Lucha (COPEL). A partir de ah, su lucha sigui a travs de los comits de apoyo del caso Scala, a presos anarquistas, la CNT Hasta que se cre, en 1985, la Asociacin Contra la Tortura. Ahora trabaja como funcionario de justicia en Madrid y es portavoz de la Coordinadora para la Prevencin y la Denuncia de la Tortura (CPDT). Hablamos con l a raz de las jornadas organizadas por el Observatori del Sistema Penal i Drets Humans (OSPDH) sobre violencia institucional en Catalunya.

Las Naciones Unidas definen la tortura como cualquier acto en el que un funcionario pblico inflija intencionadamente a una persona dolores, fsicos o mentales, con el fin de obtener una informacin, castigarla, intimidarla o coaccionarla. Podemos diferenciar tortura de malos tratos?

La convencin de las Naciones Unidas de 1984 se ha quedado anticuada, ya que est ms enfocada al dao fsico que al psquico. Adems, distingue tortura o malos tratos segn la gravedad del dao producido. Esto hay que cambiarlo. Las secuelas pueden ser ms o menos graves, pero es tortura. Hay otro problema que es la intencionalidad, las Naciones Unidas recoge la obligatoriedad de que para ser tortura sea un dao intencional, pero esto a da de hoy habra que superarlo. Es el caso de los entornos torturantes que estn diseados con el objetivo de causar dao.

Por ejemplo?

Las crceles de mxima seguridad o las celdas de aislamiento en las prisiones. No es un funcionario el que te asla para torturarte, sino que el propio aislamiento est generado para condicionar esas situaciones de dao, dolor y castigo. Cumplen todas las funciones, por eso hay que actualizar la convencin.

El Cdigo Penal tiene un artculo que hace referencia a las torturas y otros delitos contra la integridad moral.

Hay muchas variedades entre tortura, maltrato y pena cruel, inhumana y degradante, es un proceso largo. Por un lado est la tortura y luego las secuelas. Una cosa es la sancin, qu pena corresponde a cada caso de tortura, que ah habra que ver si es tortura, trato cruel, inhumano, degradante, de lesiones, etc. Y otra cosa es la tortura como figura e intencionalidad, hay que separarlo. Si empezamos a distinguir entre tortura y maltrato, esa distincin est bien desde el punto de vista penal, pero no del punto de vista tico o educacional.

Hay una tendencia preocupante que es judicializar toda lucha por los derechos humanos. Una cosa es que hay que judicializar pero no es la nica ni la ms importante. Nos hemos olvidado de la funcin de formacin, tanto a los funcionarios como de la sociedad civil, a los particulares, individuos. Hay que combatir la tortura en ese campo ideolgico. Cuando planteamos esa diferencia creo que no estamos haciendo mucho bien a la lucha contra la tortura.

Con lo dicho hasta ahora, las imgenes que dej en algunos casos la actuacin policial del 1-O, se podra llegar a considerar mal trato o incluso tortura?

Segn el ltimo informe del Relator Especial de la Tortura, por la definicin que hace de tortura, lo que pas el 1 de octubre es tortura, porque entra en la definicin de las Naciones Unidas, que es que funcionarios pblicos castigaron a alguien por algo que ha hecho o se supone que ha hecho, adems se coaccion a todo un colectivo. Es un caso de tortura generalizada. Las lesiones no son especialmente graves, pero el miedo que se gener en la sociedad es muy grave.

Es un caso claro de tortura punitiva, donde se castiga a una serie de personas por desobedecer unas rdenes, por ser independentistas, hay un castigo en la sociedad catalana por haber desobedecido o incluso haberse enfrentado al Estado espaol. Es un caso de tortura evidente si bien las consecuencias personales de cada uno no son especialmente graves. Insisto, el Cdigo Penal espaol as lo recoge, una cosa es el delito de torturas, que tiene que ir acompaado del delito de lesiones, que ir segn las secuelas.

Hace aos que entidades que defienden los derechos humanos piden que se incorpore el Protocolo de Estambul como mecanismo para prevenir la tortura, ya que permite hacer una evaluacin psicolgica y determinar el grado de maltrato o tortura. Espaa cumple con este protocolo?

El Protocolo de Estambul no es de obligado cumplimiento, es una recomendacin de las Naciones Unidas. Eso hace que los jueces no lo conozcan o no le den credibilidad. Luego, en los juzgados espaoles, todas las valoraciones periciales psicolgicas son rechazadas y despreciadas. Para ellos o hay un hueso roto o no hay dolor. No estn preparados para ser sensibles al dolor del ciudadano. Es un problema importante.

En el caso de las prisiones, concretamente, hay un problema importante con el protocolo y en general con el sufrimiento psquico. Cuando el suceso de torturas es puntual o reducido a un espacio temporal limitado, de pocos das de aislamiento o detencin, es fcil acreditar que ha habido tortura y qu secuelas ha habido en ese espacio de tiempo. Pero en situaciones de privacin de libertad prolongada es ms complicado. Con el Protocolo de Estambul, si ha habido sucesos de tortura prolongados en un tiempo se puede acreditar que hay estrs postraumtico, aunque es difcil de concretar donde, cuando y como. Alguien que ha estado 25 aos en la prisin y que ha vivido varios momentos de tortura, el dao se ha acumulado. En este sentido los jueces lo ponen muy difcil porque necesitan un culpable. Esto es parte del error que cometemos cuando hablamos de tortura: aunque no haya un culpable hay tortura.

Entonces, ante estas dificultades, vale la pena denunciar?

El objetivo de denunciar tortura no debe ser la condena de una persona. Muchas veces caemos en la trampa de la impunidad, pero la impunidad no es el problema, es el sntoma. Cuando alguien dice que no pone una denuncia porque no sirve para nada o porque se va a archivar, debemos cambiar el discurso. La denuncia tiene un objetivo legtimo que es la responsabilidad personal, que el torturador sea investigado y sufra la sancin que corresponda. Pero la denuncia tiene otros objetivos como saber qu esta ocurriendo y cmo se est tratando a las personas. Cuando sepamos esto, podremos poner solucin.

Puede poner algn ejemplo?

Muchas de las denuncias de la CPDT no llegan a buen trmino, en el sentido de conseguir que se juzgue o se condene a alguien, pero cuando conseguimos focalizar la atencin en un centro de detencin, sea una comisaria, una prisin o un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE), somos conscientes de que aunque nos digan que no es verdad lo que estamos denunciando, la administracin pone medidas. Durante un tiempo el rgimen de vida en esos centros mejora, disminuye la agresividad, disminuye la presin Es efectivo. Nunca nos reconocern que hay tortura, pero mejora. Por eso el objetivo de la denuncia no tiene que ser castigar, sino visibilizar qu sucede para poner remedio y sensibilizar a la ciudadana. Hay impunidad porque la sociedad no est en contra de la tortura.

Durante el franquismo, por ejemplo, se torturaba con el fin de obtener informacin. Esto ha cambiado?

La tortura tiene tres objetivos principales: obtener informacin, castigar o coaccionar. Hay otro objetivo claro que es el de generar miedo, tanto a la persona concreta que se tortura, por ejemplo por disidencia poltica, como a su entorno. No obstante, con las nuevas tcnicas de tortura hay personas que no saben que estn siendo torturadas. La gente cuando habla de tortura est pensando en las palizas, en arrancar las uas, rotura de huesos, golpes la parte fsica y ms sangrienta. Sin embargo, la tortura, la ms habitual actualmente, es la que intenta romper a la persona para luego conseguir lo que sea, informacin, justificaciones o coacciones.

Nos encontramos muchas personas que han participado en una manifestacin, han sido detenidas, y que cuando son puestas en libertad y les preguntamos cmo les han tratado, nos dicen: Bien, me pegaron cuatro bofetadas y no me dejaron dormir, me obligaron a estar contra la pared, pero bien. Al cabo de unos das empiezan las pesadillas y la ansiedad. Pero como las secuelas fsicas aparentemente no son graves, nadie asocia eso con tortura. Por ejemplo, si no te dejan dormir, tu capacidad de reaccin es menor, eres ms dcil, hay un castigo y un objetivo claro de humillar y destrozar psquicamente a esa persona. Si t como funcionario tienes a una persona privada de libertad, si la destrozas y la desquicias anmicamente, va a ser mucho ms fcil poder gestionar la vida de ese centro.

Un caso as, en una prisin, debe ser difcil de denunciar.

S, las prisiones tienen un problema en general que es que son centros muy cerrados. Los muros de la prisin no solamente tienen el objetivo de que el preso no se escape, sino de que la sociedad no entre y no vea lo que pasa dentro. Por eso se intenta que las crceles cada vez estn ms lejos del resto de la sociedad. Luchamos por romper esto, con informacin y sensibilizacin. Por ejemplo, el protocolo de prevencin de suicidios de las prisiones no funciona bien ni se aplica correctamente, eso es por desinters, por falta de medios y por la deshumanizacin de las prisiones y de las personas presas.

Entonces, podemos decir que hay tortura en democracia?

En los medios de comunicacin la palabra tortura viene aparejada normalmente a una situacin que se vive fuera de Europa, ya que se supone que las democracias no torturan. Pero justamente las democracias son las que ms han investigado en tortura. Hay el ejemplo de Francia, despus de la guerra de Argelia, o Estados Unidos con Guantnamo. Hay otro problema que es que todo el mundo rechaza la tortura cuando soy yo el torturado, pero cuando el torturado es un culpable o un malo, prefiero no saberlo pero no me opongo. En Europa, el apoyo a la tortura en casos de terrorismo est en las encuestas a un 20% en Espaa o un 60% en Francia. La tortura no se aplica a los buenos, eso es inadmisible, pero a los malos, como no son personas, s que se puede. Es la deshumanizacin de la persona. En Espaa la tortura sigue siendo sistemtica en todo el Estado. Obviamente no todos los funcionarios torturan, pero es una prctica mucho ms que habitual, pero seguimos sin llegar a ciertos sitios ni conseguimos dar todo el apoyo jurdico ni psicosocial a los torturados que querramos.

Qu recomienda que haga una persona que ha sufrido tortura?

Lo primero es tener ayuda, ya sea a travs del protocolo de Estambul o de tratamiento psicolgico o apoyo psicosocial. La gente que ha sufrido tortura se puede recuperar con apoyo, sobre todo de su entorno ms cercano. Es igual de crucial el apoyo jurdico como el social. Es muy importante no decir que algo habrn hecho porque, independientemente de si o han hecho algo o no, no se puede torturar a las personas.

Fuente: http://www.lamarea.com/2018/02/19/policia-tortura-desobedecer-miedo/



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