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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-01-2018

Irn
Tras el terremoto, la sacudida social

Houshang Sepehr
Europe Solidaires Sans Frontires


La clase obrera iran, mucho tiempo reprimida y brutalmente explotada, ha hecho la irrupcin en la escena poltica, sacudiendo el rgimen burgus-clerical iran. Irn ha sido sacudido estos ltimos das por protestas contra la subida de los precios de los productos alimenticios, el paro masivo, las desigualdades sociales crecientes, el brutal programa de austeridad y la represin poltica. Las manifestaciones comenzaron el jueves 28 de diciembre en la segunda ciudad de Irn, Mashhad (ciudad santa, santuario del Imn Reza), y luego se extendieron a una cuarentena de ciudades y pueblos del pas, as como a la capital Tehern.

El alcance y la intensidad de este movimiento, la adopcin rpida de consignas contra el gobierno y el sistema poltico autocrtico han sorprendido a las autoridades iranes y a observadores internacionales. Sin embargo, esta irrupcin ha estado precedida por meses de protestas de los trabajadores y trabajadoras contra las supresiones de empleos, los cierres de fbricas as como los salarios y subsidios sociales impagados.

Segn fuentes gubernamentales, 21 personas han muerto y alrededor 2000 ha sido detenidas en enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden. Un responsable de Tehern ha admitido que 450 personas estaban detenidas en esta ciudad desde el sbado 30 de diciembre y que 70 personas han sido detenidas el domingo por la noche en Arak, una ciudad industrial situada a 300 km al suroeste de la capital. Segn una responsable del rgimen, entre el millar de personas detenidas, el 95% tiene menos de 25 aos. El rgimen ha anunciado la muerte en la prisin de Evin de Sina Ghorbani, un manifestante de 23 aos.

Desde el comienzo del movimiento el gobierno ha reducido, e incluso bloqueado, las aplicaciones de las redes sociales Telegram e Instagram a fin de suprimir las informaciones sobre las manifestaciones futuras y la importancia del movimiento.

La amplitud y la intensidad de las manifestaciones han sacudido al rgimen burgus clerical iran e incitan ahora a sus facciones rivales a reagruparse para reprimir el movimiento. Durante el fin de semana del 30-31 de diciembre, el presidente iran Hasn Rohani ha declarado que la ciudadana iran tena el derecho a manifestarse pacficamente y que su gobierno tomara pronto medidas para responder a las reivindicaciones socio-econmicas de los y las manifestantes, aadiendo: "No tenemos mayor desafo que el paro". Pero sus ministros y portavoz, as como las agencias de seguridad juran ahora querer erradicar el movimiento de protesta. El cuerpo de los Guardianes de la Revolucin Islmica se dice dispuesto a utilizar un "puo de hierro".

Los dirigentes del rgimen -desde el gua supremo, el ayatol Al Jamenei, al general Sanayeee, pasando por el antiguo presidente "reformista" y aliado del movimiento de 2009, Mohammad Jatam- "justifican" su represin brutal con alegaciones falaces que acusan a la gente que se manifiesta de estar manipulada por Washington y sus aliados regionales, Israel y Arabia Saudita, en el marco de una campaa incendiaria para provocar un cambio de rgimen en Tehern.

Pero la ola actual de protestas tiene un carcter de clase bien diferente del de la de 2009 bajo la bandera del autodenominado "movimiento verde". En 2009 el movimiento de protesta contra la reeleccin fraudulenta del expresidente ultraconservador Mahmud Ahmadineyad haba sido violentamente reprimido.

Sobre la base de los informes disponibles que se han filtrado a travs de la censura del rgimen iran o aparecidos en los medios occidentales, es evidente que la ola actual de protestas es, en el fondo, una rebelin naciente de la clase obrera. Ciertamente, las manifestaciones son socialmente heterogneas y hay mucha confusin poltica entre la gente que participa. Adems, como poda esperarse, la corriente monrquica y otros elementos de derechas aliados al imperialismo intentan desviarla en su beneficio.

Pero las manifestaciones, aunque no son an un movimiento de masas, han estado compuestas principalmente por trabajadores, pobres, parados, jvenes y mujeres de los barrios pobres. Expresan una clera de clase profundamente enraizada en un pas en el que 3,2 millones de personas, es decir el 12,7% de la poblacin activa, estn oficialmente en paro. La tasa de paro real de la juventud es del orden del 40% y, ms del 50% vive en la pobreza. Sin embargo, segn el World Wealth and Income Database, el 1% de la ciudadana iran ms afortunada posee el 16,3% de la riqueza, es decir el equivalente a lo que posee el 50% de la poblacin. El 10% ms rico tiene el 48,5% de la riqueza nacional (sobre la base de los datos de 2013).

Ascenso de la oposicin de la clase obrera

No hay humo sin fuego. La ola actual de protestas ha estallado tras meses de agitacin obrera y de manifestaciones populares, en particular contra las supresiones de empleos, la falta de pago de los salarios, la indiferencia de las autoridades hacia los millones personas ahorradoras arruinadas por el hundimiento fraudulento de numerosas instituciones financieras no reglamentadas. El abandono total de las vctimas de los recientes terremotos as como la corrupcin astronmica han tenido un papel importante en el desencadenamiento del movimiento.

En septiembre pasado, por ejemplo, en Arak, la gente que trabajaba en dos fbricas privatizadas en los aos 2000 se ha enfrentado con la polica durante dos das, despus de que las fuerzas de seguridad intervinieran para dispersar las movilizaciones contra la falta de pago de sus salarios. Segn un informe de la Agence France-Presse, "manifestaciones menores comenzaron a producirse las semanas que han precedido a los disturbios actuales", "centenares de trabajadores del petrleo y camioneros protestando contra el pago tardo de los salarios, los fabricantes de tractores en Tabriz contra el cierre de su fbrica, y los trabajadores de neumticos de Tehern contra el no pago de los salarios". Estas protestas han sido tratadas con indiferencia por los medios occidentales, mientras que las autoridades iranes han hecho todo lo que han podido por ocultarlas.

En los das que precedieron a la ola actual de protestas, se produjo en los medios sociales una discusin intensa y generalizada sobre las desigualdades sociales crecientes. El desencadenante de esta ola de clera ha sido la publicacin del ltimo presupuesto de austeridad del gobierno, que prev el aumento del precio de la gasolina un 50%, a la vez que reduce an ms las subvenciones a los precios de la energa. Las subvenciones a los productos alimenticios bsicos y a los servicios esenciales fueron suprimidas entre 2010 y 2014, durante las presidencias de Ahmadineyad y de Rohani.

El movimiento de 2009 estaba centrado casi exclusivamente en Tehern, en particular en sus barrios ms ricos del norte. En cambio, la ola actual de protestas ha sido mucho ms amplia geogrficamente. Estn tambin afectadas las ciudades ms pequeas y ms pobres que han constituido la base poltica de Ahmadineyad y de la llamada fraccin "dura" de la lite poltica del rgimen, que combina la ortodoxia chiita con los llamamientos populistas a los elementos plebeyos de la sociedad iran.

De forma an ms significativa, y contrariamente al movimiento de 2009, la movilizacin antigubernaental actual est motivada por la oposicin a las desigualdades sociales. Los "Verdes", que apoyaron masivamente la eleccin de Rohani en 2013 y su reeleccin en mayo pasado, han evitado las manifestaciones actuales. Eminentes representantes de los "Verdes" han expresado su profunda inquietud en cuanto al carcter "sin jefe", "violento y no democrtico" de las manifestaciones.

Por su parte, en las manifestaciones no se ha lanzado ningn llamamiento en favor de los principales dirigentes verdes y de los desgraciados candidatos en las presidenciales de 2009, Mir Hossein Mussavi y Mehdi Karrubi, que siguen en situacin de detencin domiciliaria. En lugar de ello, se han planteado consignas hostiles al rgimen clerical-capitalista en su conjunto.

El acercamiento de Rohani a Washington y la austeridad

La aguda crisis social que conoce Irn es el producto de una presin econmica y militar-estratgica de los Estados Unidos as como de las sanciones econmicas, de la crisis econmica mundial y sobre todo del hundimiento del precio mundial del petrleo, del fracaso de las polticas econmicas neoliberales y sobre todo de las medidas de austeridad brutales que Rohani ha puesto en marcha con el objetivo de cortejar la inversin occidental.

Durante aos Rohani, siguiendo a su mentor poltico, el difunto presidente Hachmi Rafsandjani ha sido el defensor del acercamiento a las potencias imperialistas occidentales. En 2013, subrayando las consecuencias socialmente explosivas de las sanciones econmicas americanas y europeas sobre Irn, convencieron al ayatol Jamenei y a las dems componentes clave del rgimen de la necesidad de un cambio de direccin. De ah una nueva tentativa de compromiso con Washington y la Unin Europea.

Como en el caso de los dirigentes del movimiento "Verdes", cuatro aos antes, esta poltica estaba ligada a una nueva tentativa de eliminar lo que quedaba de las concesiones sociales hechas a la clase obrera como consecuencia de la Revolucin de 1979. En el curso de los cuatro ltimos aos, el gobierno de Rohani ha proseguido la privatizacin y la desreglamentacin, como su predecesor Ahmadineyad, siguiendo las prescripciones del FMI en materia de austeridad, as como adaptando las reglas que rigen las concesiones petroleras a fin de seducir a los gigantes petroleros europeos y americanos.

A fin de cuentas, en enero de 2016, las sanciones americanas y europeas ms severas fueron levantadas o suspendidas a cambio del desmantelamiento por Tehern de una gran parte de su programa nuclear. Pero en la medida en que el levantamiento de las sanciones ha estimulado la economa, las ventajas han beneficiado casi exclusivamente a las capas ms privilegiadas de la poblacin.

La respuesta de Rohani, como muestra el ltimo presupuesto, es acentuar la austeridad para las masas, a la vez que aumentan los presupuestos de las instituciones religiosas y del clero.

Una nueva etapa de la lucha

Las manifestaciones de la primera semana de enero anuncian una nueva etapa en la lucha de clases en Irn. A travs de todo Medio Oriente, incluyendo Israel, existen signos de una oposicin creciente de la clase obrera. La cuestin crtica es la lucha por armar la naciente oposicin obrera con una estrategia socialista internacionalista. Los y las trabajadoras, la juventud iran deben luchar por la movilizacin de la clase obrera como fuerza poltica independiente, en oposicin al imperialismo y a todas las fracciones de la burguesa nacional.

Todas las fuerzas de derechas que preconizan en el seno del movimiento antigubernamental una orientacin hacia Washington y/o las dems potencias imperialistas deben ser combatidas y polticamente aisladas. Es el imperialismo quien, durante el pasado siglo, ha asfixiado las aspiraciones democrticas y sociales de los pueblos de Medio Oriente. Son las potencias imperialistas quienes ha devastado la regin durante un cuarto de siglo de guerras, y amenazan hoy con hundir al pueblo iran y a toda la regin en una conflagracin an ms sangrienta.

La burguesa iran, como muestra ms de un siglo de historia desde la revolucin constitucional de 1906, es totalmente incapaz de establecer una verdadera democracia y de librarse del imperialismo. Pues para ello sera necesaria una movilizacin revolucionaria de las masas de una amplitud que pondra en peligro sus propios intereses y ambiciones de clase.

La gente trabajadora y la juventud deberan tambin rechazar a quienes afirman que el ascenso de las masas resolvera todo, pues en realidad denigran la lucha por un programa revolucionario y su leadership. Hay que sacar las lecciones de la historia, incluyendo la "primavera rabe" de 2011 y de la revolucin iran de 1979.

La revolucin iran de 1979 que, hace cuarenta aos, derroc el rgimen tirnico del Sha apadrinado por los Estados Unidos, era una explosin social masiva, antiimperialista. Y fue la clase obrera quien dio el golpe definitivo. Fue una ola creciente de huelgas polticas que rompi la espalda del rgimen del Sha. Y en los meses que siguieron, los y las trabajadoras tomaron las fbricas, colocndolas bajo el control de los consejos obreros. Pero la clase obrera estaba sin organizacin independiente de clase y polticamente subordinada al partido estalinista Tudeh, as como a diferentes fuerzas de izquierda pequeoburguesas. Desgraciadamente la mayor parte de esas organizaciones corran detrs del ala supuestamente antiimperialista de la burguesa nacional dirigida por el ayatol Jomeini y el clero chita. Habiendo tomado el control del aparato del Estado, estos reprimieron salvajemente todas las formas independientes de expresin y de organizacin de clase. Estabilizaron el orden capitalista en el marco de un sistema teocrtico indito.

Hoy, en Irn, una recuperacin de la clase obrera debe y puede arreglar cuentas con el sistema poltico islmico, la burguesa iran en su conjunto, as como el imperialismo, pero a condicin de inscribirse en la perspectiva de una revolucin socialista internacional.

La tarea de la gente socialista revolucionaria es dirigirse hacia ese movimiento, y luchar por armar a la clase obrera internacional de una comprensin de la lgica de sus necesidades, de sus aspiraciones y de sus luchas. El capitalismo es incompatible con las necesidades de la sociedad. La gente trabajadora, la clase que produce las riquezas del mundo, deben unir sus luchas a travs de las fronteras y los continentes para establecer el poder poltico de los y las trabajadoras, para emprender la reorganizacin socialista de la sociedad y poner fin a la guerra imperialista.

Fuente: http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article42842

Traduccin de Faustino Eguberri para Viento Sur



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