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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-01-2018

Cataburlas, esa copia de la realidad

Domingo Sanz
Rebelin


He conocido a Felipe, Luis y Poncio, lo dije hace unos das. Son tres nombres de guerra, de los que ahora llaman nicks, que ocultan a otros tantos compaeros de fatigas contra los grises en los ltimos aos de la dictadura o, como dice Rajoy, de un gobierno no democrtico que haba en Espaa. Solo por violar la norma fundamental que establece que no hay que definir algo con palabras que indican lo que no es, toda la oposicin debera ponerse de acuerdo el primer lunes despus de Reyes y sacar de La Moncloa al jefe del PP, sean cuales sean sus otras virtudes. Nadie es imprescindible.

El caso es que dos de ellos coincidieron en la Facultad de Polticas de la Complutense, que lleg a juntar la clula con mayor nmero de militantes de PCE de toda la Universidad, segn me cuentan. Ms tarde dos se conocieron en la Agrupacin de Aluche, el barrio de Madrid donde vivan, una vez que la direccin del partido en el exilio impuso una reestructuracin que quizs tuvo mucho que ver con el fracaso electoral a partir de 1977. Si usted ha ledo mal estar pensando que 2 + 2 = 4, pero la explicacin est en que uno de los tres se movi en ambos ambientes y conoci a los otros dos por separado.

Ninguno de ellos naci ni vive en Tabarnia ni en el resto de Catalunya, por lo que esta vez no pisarn la crcel. Adems, tienen ms de 60, esa edad en la que cuando te ests duchando comienzas a pensar en cosas interesantes. Y prefieren que esta entrevista no se reproduzca como una sucesin de preguntas y respuestas sino en forma de relato que, me avisan, solo suscribirn con el afortunado que est aqu sentado si les gusta.

Interesados los tres por el comportamiento humano, sobre todo en condiciones de libertad, y motivados por un presente que les recuerda aquella Transicin que tantas ilusiones decepcion, asustadas por los ltimos coletazos del antiguo miedo, en lugar de batallitas del pasado me han contado lo del proyecto Cataburlas, un entretenimiento que se han inventado al calor de los titulares de cada da y que ha consistido en anotar, clasificar y calificar el trato dispensado hacia la mitad rebelde de Catalunya por parte de firmas de categora ms que acreditada. Han conseguido el material con lo publicado en quince peridicos de papel y/o digitales durante 47 das seguidos, a partir del 31 de octubre de 2017.

Me han dicho que no hay como investigar sobre copias fieles de la realidad, pues eso son los registros de Cataburlas, para encontrar sorpresas. Eran las 8 de la maana del 2 de enero de 2018 y, por tanto, haca ms de diez das que se haba consumado el fracaso de los que, sin reparar en excesos ni defectos, intentaron la derrota de los independentistas. El caso es que, probablemente para comprobar algn detalle del proyecto, uno de los tres retrocedi en el tiempo y abri la pantalla correspondiente al editorial de El Pas del 15 de diciembre, titulado Grave traspi de Iceta. A la derecha del texto y para informar sobre la lnea seguida por PRISA ante lo de Catalunya aparece, textualmente, lo siguiente:

EDITORIALES ANTERIORES

Un pacto en Catalua (10/12/2017)

Campaa tensa (05/12/2017)

Ideas claras (03/12/2017)

Como nuestro cataburlante buscaba un ttulo diferente, se di cuenta que esa lista no inclua toda la verdad. Lo comentaron entre ellos y no saban si llamar mentira o posverdad a la ausencia. Me lo cuentan y compruebo que acudiendo al buscador Google y escribiendo xtasis del disparate aparece que El Pas public un editorial con ese sugerente ttulo el da 8 de diciembre de 2017, una fecha que siempre estar despus del da 5 y antes del da 10 de cada mes pero que, precisamente esa, tendr para siempre nombre propio pues fue la de la manifestacin de 45.000 catalanes apoyando a Puigdemont en Bruselas. Escapar de Internet no resulta fcil para un medio de comunicacin de los antiguamente sistmicos y, por tanto, usted tambin puede leer ahora mismo el tal xtasis que, por si el ttulo no resultaba suficientemente elocuente, al listo de turno se le ocurri subtitularlo con la magistral frase La marcha de Bruselas sella la ruptura separatista con la democracia y Europa , tras lo cual se debi quedar ms ancho que largo y quizs pens que, gracias a l, los de Puigdemont acababan de perder dos diputados. Para completar el xtasis personal del autor, como no recordar que en la misma portada El Pas coloc tambin una muy recordada noticia que titularon El separatismo pasea su odio a Espaa por las calles de Bruselas .

Puede que hasta sea injusto sospechar intenciones a partir de una evidencia tan patente y que todo lo anterior no corresponda ms que a un error simple, informtico por supuesto, pues las casualidades existen. En ese caso, quedamos a la espera de que lo arreglen. Pero por si les hemos dado una mala idea y en el futuro van a dosificar a conveniencia los accesos a su hemeroteca para no estropear el relato, permitan que les aconsejemos el ttulo ALGUNAS EDITORIALES ANTERIORES en lugar de EDITORIALES ANTERIORES. Por nuestra parte sabremos interpretar que podran faltar aquellos que, a la vista de lo sucedido a posteriori, les podran avergonzar por haber escrito y publicado lo que se atrevieron a malpensar.

Por cierto, ya que gracias al fichero Cataburlas hemos reparado en El Pas, resulta de lo ms recomendable leer o escuchar a Antoni Bassas respondiendo al Juan Cruz capaz de escribir La construccin de la enemistad, otro ttulo de los inocentes en el diario de PRISA, este del 27 de diciembre. Se presta a colacin porque el periodista cataln hace referencia a la impresin que le caus el mentado artculo al que aqu se ha hecho referencia, el del paseo del odio hacia Espaa por las calles de Bruselas.

Cataburlas ha conseguido mucho material para seguir investigando. Por eso, no sera justo dejar pasar esta entrega sin repartir la justicia correspondiente a los mritos tambin atesorados por otros actores, tan activos la mayora. Terminaremos citando los ttulos de todas las editoriales de El Mundo que han cabido en los 47 das que ha durado el trabajo de campo. Sin duda, es el diario campen por nmero de artculos dedicados al conflicto. Se trata de un listado, a continuacin, con el que Felipe, Luis y Poncio me piden que termine esta entrevista y le invite a usted, que est leyendo, a reaccionar como si fuera uno ms de los destinatarios de estas 43 opiniones, cosa que podra depender de algo tan casual e inocente como que, por ejemplo, usted hubiera nacido en Catalunya.

Partiendo de esta premisa, y solo por ayudar, se me ocurren seis categoras distintas, seguro que salen ms, con la intencin de que haya siempre alguna en la que pueda encajar cualquiera de los 43 ttulos: 1) Presionando para amenazar; 2) Conscientemente embustero; 3) Seguramente irnico; 4) Indiscutiblemente ofensivo; 5) Equivocado de buena fe y 6) nicamente descriptivo.

El desafo al Estado no puede quedar impune

El peso de la ley no es virtual

Puigdemont sigue su juego y se entrega

Blgica arriesga su credibilidad con Puigdemont

Quin paga el show en Bruselas de los alcaldes separatistas?

La escuela y la TV como fbrica de mentiras

El PSC vuelve a caer en la alianza con los nacionalistas

Restaurar la ley exige controlar el orden pblico

La inestabilidad solo conduce a la ruina

Y al fracaso se sum el deshonor

De nada le servir a Forcadell su 'arrepentimiento'

Ada Colau, una separatista ms

La clave es movilizar a la mayora silenciosa

Una amenaza real para la democracia

El adoctrinamiento y la mmica del Gobierno

La peligrosa injerencia rusa a travs de la Red

El Estado, en auxilio de Barcelona

ERC elige a Colau para blanquear su insurreccin

Las listas del 21-D: entre el delirio y la esperanza

Puigdemont, casi al final de la escapada

Ada Colau, emperatriz del 'procs'

El PNV aprovecha la debilidad del Gobierno

Preservar la senda de Maza

Perder la EMA, un dao irreparable del separatismo

Junqueras, preso de su clculo electoral

Una investigacin conjunta para un delito colectivo

El "procs" lastra la legislatura

La raz populista del independentismo

El acatamiento del 155 no puede ser retrico

La quita del PSC aade al 21-D ms populismo

Un plan premeditado para permitir el 1-O

La excarcelacin no exime al juez de vigilancia

Cerco judicial a la pasividad de los Mossos el 1-O

La esperanza de enterrar el 'procs'

La impunidad de Puigdemont toca a su fin

El separatismo contra Europa

Dos bloques antagnicos y una sociedad dividida

El Govern minti a los catalanes con el 1-O

Sijena: cumplir la ley no es opcional

La agenda de la estafa del 'procs'

Ni impunidad ni indulto posible

La Generalitat actu como un estado totalitario

Una inamovible polarizacin

Ante una tan increble como verdadera secuencia de 43 artculos sobre Catalunya, firmados por la direccin de El Mundo en 47 das consecutivos y a los que se suman ms de 250 firmados por columnistas habituales del mismo peridico durante el mismo periodo de tiempo (una relacin en la que no se han incluido ni noticias, ni cartas al director, ni chistes, entre otras excepciones) las preguntas son inevitables:

Quin ha cultivado con ms ahnco este monotema, del que tantas veces se acusa a una sola parte de las enfrentadas?

Quin ayuda a destruir las convivencias familiares con titulares provocadores, que cada da leen millones de personas a quienes informan, forman y deforman?

Puede ofrecer El Mundo un currculum editorial similar en su denuncia contra otros problemas, esos que los espaoles s que han considerado prioritarios durante aos, como son el desempleo y la corrupcin?

Y una ltima que concierne a todos: Desde donde deben comenzar a tenderse nuevos puentes entre Catalunya y Espaa, sea cual sea la relacin futura que mantengan?

Si, habr ms Cataburlas en el futuro. Solo son una copia de la realidad.

Aprueban y firman el presente relato: Felipe, Luis y Poncio.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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