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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-12-2017

El independentismo resiste, pero sin clarificar la estrategia

Marti Caussa
Viento Sur


Las elecciones del 21-D han vuelto a confirmar la mayora absoluta independentista en el Parlament y esto ha significado la derrota poltica del artculo 155, a pesar de que este artculo y sus consecuencias an siguen vigentes. En contrapartida, el bloque unionista y partidario del 155 se ha hecho ms fuerte y agresivo, Cs ha ganado las elecciones tanto en diputados como en votos y se ha convertido en una fuerza an ms hegemnica dentro de este bloque. La mayora independentista en votos y escaos legitima la lucha por la Repblica catalana y los resultados del referndum del 1-O, pero contina la falta de clarificacin estratgica: el 27-O evidenci que la estrategia del independentismo mayoritario ya no serva, pero no se ha avanzado prcticamente nada en la reconsideracin y algunas propuestas van en una direccin preocupante.

La mayora independentista en el Parlamento (JuntsxCat, ERC y CUP) se ha revalidado, a pesar de la prdida de 2 escaos (70 en lugar de 72). El porcentaje se ha mantenido prcticamente igual (47,49 frente a 47,74 % de 2015) en una situacin de participacin extraordinaria (casi 82 %). Y el nmero de votos ha crecido ligeramente respecto del referndum del 1-O y de las elecciones "plebiscitarias" del 27-S de 2014 (2 063 361 frente a 2 044 038 y 1 897 274), pero en un contexto en el que se han emitido 245 000 votos vlidos ms que el 27-S.

Las relaciones de fuerzas dentro del bloque independentista se han modificado de forma sensible, pero no fundamental. La candidatura de Puigdemont ha conseguido mantener el liderazgo, gracias a una mayor autonoma respecto del PDeCat. ERC casi ha igualado los resultados de JuntsxCat, pero no ha conseguido superarlos, tal como anunciaban la mayora de encuestas, lo que hubiera significado que la izquierda moderada alcanzara la mayora dentro del bloque independentista y, probablemente, la presidencia para Oriol Junqueras. Pero el cambio ms importante ha sido el retroceso de la candidatura anticapitalista de la CUP, que ha perdido ms de 140 000 votos y 6 diputados. Esto implica que ser mucho menos decisiva que antes para condicionar la poltica del bloque independentista y para la eleccin del presidente.

Catalunya en Comn-Podem, que debe continuar calificndose como una fuerza de izquierda y soberanista a pesar de su campaa electoral, ha perdido casi 43 000 votos y 3 diputados. Ha obtenido 323 695 votos y 8 diputados, menos que Catalunya S Que es Pot en 2015 (366 494 votos y 11 diputados) y que ICV/EUiA en 2012 (359 705 votos y 13 diputados).

Los partidos unionistas y partidarios del artculo 155 no han podido impedir la victoria del independentismo, pero han conseguido acercarse mucho a sus resultados en votos (174 000 menos) y en porcentaje (4 % menos); la diferencia en escaos ha sido mayor (13). Esto significa que Catalunya se ha dividido en dos grandes bloques: uno independentista, con una influencia compartida entre el centro derecha neoliberal y la izquierda moderada; y otro unionista, defensor del antidemocrtico artculo 155 y hegemonizado por la derecha neoliberal. La izquierda rupturista es muy minoritaria dentro del bloque independentista, no existe dentro del unionista, y se ha debilitado Catalunya en Com-Podem, que no se puede incluir en ninguno de los dos bloques.

Cs es la fuerza ampliamente hegemnica del bloque unionista y partidario del artculo 155: ha ganado 367 000 votos y 12 diputados respecto a las elecciones de 2015 y sus resultados son especialmente buenos en el Barcelons, Valls, Tarragons, en todo lo que haba sido el cinturn rojo del PSC/ICV y que ya en 2015 se convirti en un cinturn naranja. Una parte muy considerable del aumento de Cs proviene del hundimiento del PP, que ha perdido 164 000 votos y 8 diputados, pero probablemente la parte ms importante se debe a que ha conseguido movilizar un voto tradicionalmente abstencionista. Sin duda, la derrota del PP, el partido con menos votos y menos escaos, es una buena noticia y probablemente pasar factura a Rajoy, debido a que no ha podido derrotar el independentismo, ha destrozado su partido en Catalunya y ha fortalecido el partido que le disputa la hegemona dentro de la derecha estatal. Iceta haba abierto la lista del PSC a Ramn Espadaler (antiguo secretario de Uni Democrtica y de CiU), a personas de Sociedad Civil Catalana o de la Tercera Va y se ha intentado presentar como el 155 amable; por ejemplo, cuando dijo que pedira el indulto para los presos polticos, pero lo retir cuando todo el bloque del 155 se le ech encima; el resultados de todas estas maniobras han sido moderados: ganar 80 000 votos y un diputado.

En definitiva, los resultados del 21-D deben permitir elegir un gobierno independentista y la presidencia de Puigdemont como cabeza de la lista ms votada. ERC ya ha explicado que esta era su propuesta. Pero falta ver cmo se pueden superar las dificultades derivadas de su condicin de exiliado e imputado por el Tribunal Supremo, que contina ampliando la lista de investigados por el delito rebelin con Mas, Pascal, Rovira, Gabriel y Lloveras.

De hecho la tarea ms urgente despus de las elecciones sigue siendo la retirada efectiva del artculo 155 y todas sus consecuencias, especialmente la libertad de los presos, el regreso de los exiliados y el sobreseimiento de los juicios. La campaa del lazo amarillo debe tomar un nuevo impulso.

En segundo lugar hay que concretar cmo avanzar en la conquista de la Repblica catalana independiente. Las elecciones del 21-D han vuelto a subrayar claramente cul es el principal problema: cmo superar ampliamente los dos millones de votos, como incrementar el apoyo social a la repblica particularmente en los pueblos y ciudades del Barcelons, los dos Valls, Tarragons, etc. La campaa electoral no ha servido para responder a esta pregunta y en cambio ha sembrado dudas importantes sobre la validez de las acciones unilaterales, como he explicado en un artculo anterior . La discusin sobre qu haba fallado y que haba que rectificar en la estrategia del independentismo mayoritario sigue estando pendiente. Pero es ms necesaria que nunca, para evitar fugas hacia adelante improvisadas o retrocesos injustificadas.

Marti Caussa, de la redaccin de Viento Sur.

Fuente: http://vientosur.info/spip.php?article13320


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