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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-12-2017

La izquierda espaola y la cuestin catalana

Jaime Pastor
Viento Sur


La expresin poltica de la identidad catalana es demasiado persistente e intensa como para desvanecerse annima en una nica polis y, en democracia, rotas las ataduras del miedo, el proyecto unitario de Espaa presenta otras debilidades aadidas que cumple no agitar (Pas Vasco, Galicia). Este diagnstico de un exministro socialista de Justicia, Francisco Caamao, publicado en la Presentacin de una Antologa reciente de Daniel Guerra, El pensamiento territorial de la Segunda Repblica espaola (Athenaica, 2017), viene a sintetizar la constatacin del fracaso histrico del nacionalismo espaol dominante no slo en torno a la cuestin catalana, sino tambin en su proyecto de asimilacin de la diversidad nacional y cultural existente dentro del Estado espaol.

En efecto, ese nacionalismo, representado principalmente por el tripartito del rgimen monrquico, tiene un problema doble: buscar una respuesta a ese fracaso tanto en su relacin con un amplio sector de la sociedad catalana como ante la cada vez ms visible realidad plurinacional. Esa respuesta, si quiere ser democrtica, exigira aceptar la necesidad de un trato de igual a igual con Catalunya (o sea, respetar su derecho al divorcio) y, a su vez, repensar Espaa renunciando a la concepcin uninacional del Estado en la que se ha basado su construccin a lo largo de la historia para pasar, como tambin propone Caamao, a proponerse como politeia.

Es evidente que ni PP ni Cs estn dispuestos a dar pasos adelante en ese camino. Al contrario, con la aplicacin extensiva del artculo 155 de la Constitucin y los ataques no slo al autogobierno sino tambin a la lengua y a la enseanza en Catalunya, ambos partidos parecen aspirar a una recentralizacin del Estado e incluso a una renacionalizacin espaola en toda regla.

Lo ms preocupante est en que tambin las elites dirigentes del PSOE, una vez domesticado Pedro Snchez y enterrada la plurinacionalidad, han cerrado filas tambin en torno al artculo 155 y a la defensa fundamentalista de la Constitucin y de la unidad de Espaa, limitndose a prometer una reforma constitucional moderadamente federalizante que, como ya hemos escuchado, ni PP ni Cs estn dispuestos a negociar.

En realidad, no deberamos extraarnos mucho de tal evolucin del socialismo espaol. Recordamos que ya a finales de 1989, frente a una declaracin que a iniciativa de ERC aprob el Parlament -en la que se deca que el acatamiento del marco constitucional vigente () no significa la renuncia del pueblo cataln al derecho de autodeterminacin-, el entonces presidente del gobierno Felipe Gonzlez manifest que estara dispuesto a utilizar algunos de los mecanismos excepcionales previstos en el Ttulo VIII de la carta Magna. El artculo 155 de la Constitucin faculta al Gobierno a tomar las medidas necesarias para forzar a las Comunidades Autnomas al cumplimiento de sus obligaciones legales y al abandono de toda actuacin que atente gravemente contra el inters general de Espaa.

No puede sorprender, por tanto, que fuera el mismo Felipe Gonzlez el principal impulsor del golpe de estado interno que sufri Pedro Snchez ante su aspiracin de convertirse en alternativa de gobierno despus de las elecciones de junio de 2016 con el apoyo de Podemos y de las fuerzas independentistas catalanas.

En cambio, debera reconocerse desde Catalunya como un dato muy positivo que desde la campaa electoral de diciembre de 2015 Unidos Podemos haya asumido la defensa de la plurinacionalidad y del derecho a decidir de Catalunya, ya que es la primera vez que una fuerza poltica con posibilidades de convertirse en alternativa de gobierno asume esas demandas. Tambin lo es que, aunque sea tardamente, presente ahora un recurso de inconstitucionalidad contra la aplicacin del artculo 155 de la Constitucin.

Con todo, hemos podido comprobar que su propuesta de repensar Espaa parece limitarse a buscar el encaje de Catalunya en aquella. Formulada as, no parece que su asuncin de la plurinacionalidad acabe de romper con una concepcin de Nacin de naciones que sigue atribuyendo a la nacin catalana la condicin de subalternidad respecto a la espaola.

Esa ambigedad calculada podra explicar tambin su vocacin de equidistancia ms preocupante an en el caso de IU- entre el nacionalismo espaol dominante y el cataln, o su reticencia a apoyar la participacin efectiva en el referndum del pasado 1 de octubre. Posicin que entr en contradiccin con la adoptada por Podem y que ha conducido finalmente a imponer desde Madrid medidas que han venido a recordar las prcticas centralistas de la vieja izquierda espaola.

Jaime Pastor. Politlogo y editor de Viento Sur.

Fuente: http://vientosur.info/spip.php?article13287


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