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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-10-2017

Prrroga para la Repblica Catalana

Jess Gellida
Rebelin


Cuando Carles Puigdemont solicit el aplazamiento de una hora del inicio del pleno, un run run recorra el Parlament , el paseo Llus Companys de Barcelona y las decenas de concentraciones en las plazas de pueblos y ciudades de toda Catalua. Expectantes por la ms que posible declaracin de independencia, se intua un cambio de guion en los rostros de los miembros de la CUP y; as fue, Puigdemont impuso una tregua, haciendo un ltimo llamamiento al dilogo con el Estado espaol a travs de una mediacin.

El presidente de Catalua declar que se asuma el mandato de los resultados del referndum del 1 de octubre para constituir Catalua como un Estado independiente en forma de repblica, no obstante, justo a continuacin dejaba en suspenso la declaracin. Una pausa para ms dilogo y para reducir la tensin. Posicin pensada para ganar ms legitimidad de cara afuera, pero que deja debilitada la unidad independentista en el Parlament y en las calles. En este sentido, la CUP considera "tocada" la confianza en el Gobierno y decidir en su Consejo poltico la posibilidad de abandonar "la actividad parlamentaria ordinaria". Han pedido a Puigdemont que limite a un mes el periodo abierto de dilogo y se preguntan: Negociacin y mediacin con quin?.

Por su parte, la lder de la oposicin, Ins Arrimades, tilda la estrategia de Puigdemont de formula de chantaje, que, segn la cabeza de lista de Ciudadanos, supone un descrdito para el Parlament , una farsa democrtica en un intento de ganar una batalla meditica, un ultimtum para negociar fuera de la Constitucin, que confirma el golpe a la democracia" y, exige al ejecutivo de Mariano Rajoy mano dura con la aplicacin del artculo 155 de la Constitucin espaola y la convocatoria inmediata de elecciones autonmicas en Catalua.

El PSC gana margen para no avalar el artculo 155, pero pide que se deroguen las leyes del referndum y de transitoriedad jurdica, solicitud inverosmil para el campo independentista. En su discurso en el Parlament , Miquel Iceta ningune los resultados del 1-O, obviando que este referndum no haba tenido una mayor participacin como consecuencia directa de la brutalidad policial. Los socialistas catalanes consideran que la suspensin de la declaracin de independencia, podra dar argumentos al PSOE para desmarcarse de una eventual intervencin de la autonoma por parte del Estado. No obstante, ante el aplazamiento sine die, los socialistas concluyen que, ante la complejidad e incertidumbre del momento actual, la nica salida es convocar elecciones. En cuanto al PSOE, Pedro Snchez ha declarado que es evidente que "se est activando el artculo 155" y anuncia un acuerdo con Rajoy para abrir el debate de la reforma constitucional. Un subterfugio de los socialistas para continuar dilatando un problema poltico, negando la posibilidad de autodeterminacin de los pueblos del Estado espaol.

En la amalgama del mundo de los Comuns y de Podemos se ve "inadmisible" que el gobierno espaol no acepte el dilogo con la Generalitat y que, en ningn caso se puede justificar la aplicacin del 155 y la suspensin del autogobierno de Catalua. En este sentido, Podem Catalua reivindica la unidad en las calles desde el 1-O y apuestan por la apertura de un proceso constituyente desde abajo para construir, entre todas, el modelo de pas.

El paso intermedio de Puigdemont ha dejado descolocado al gobierno del PP, el cual tena asegurado el apoyo del PSOE y de Ciudadanos para aplicar el artculo 155 y, toda una serie de medidas restrictivas del autogobierno. No obstante, los populares, en palabras de la vicepresidenta espaola, ya han rechazado la propuesta de mediacin internacional porque consideran que el gobierno cataln est fuera de la legalidad. El gobierno espaol ya ha dejado muy claro que no aceptar que se d validez a los resultados del 1-O. En este sentido, en la comparecencia posterior al Consejo de Ministros extraordinario, Rajoy ha interpelado a la Generalitat a que aclare si ha declarado la independencia" y si acatar la legislacin espaola y, ha continuado argumentando que "dependiendo de la respuesta del presidente Puigdemont, se sucedern las respuestas". En este sentido, hay que recordar que este requerimiento es el inicio de los trmites para la aplicacin del artculo 155, es decir, la continuacin de la mano dura en la intervencin de Catalua.

Dos elementos clave para analizar la situacin. El primero es que las fuerzas autodenominadas constitucionalistas (PP, Ciudadanos y PSOE), no consideran Catalua como sujeto poltico soberano que, de igual a igual, pueda negociar con el Estado espaol los trminos de la autodeterminacin. El segundo elemento a tener en cuenta es que la batalla por el relato se juega en el campo internacional. En este sentido, la prensa internacional interpreta que la independencia en suspenso abre una ventana al dilogo y a la posibilidad de resolucin negociada del conflicto poltico, mientras que la prensa convencional espaola lo considera una nueva trampa para ganar tiempo, que sumerge a Catalua en el caos y el desconcierto. En lo que se refiere a los pases e instituciones europeas no hay ninguna propuesta formal de mediacin y, hoy por hoy, no van ms all de los llamamientos genricos a un dilogo que no llega. Un laberinto donde no se divisa la salida.

En cuanto a las entidades soberanistas, la ANC --en palabras de su presidente Jordi Snchez--, da pleno apoyo a la que ya se ha denominado la va eslovena hacia la independencia de Catalua. Por su parte, Jordi Cuixart, desde Omnium, exige concrecin en los tempos de esta nueva variante de la hoja de ruta del Procs. Unas entidades que continan bajo el punto de mira de la Fiscala y que tienen a sus dos presidentes investigados por sedicin.

Una nueva hoja de ruta que puede abrir, o no, un dilogo y que traslada la pelota al Estado espaol. No obstante, esta va tambin puede ser interpretada como una fuga hacia adelante de un procesismo que, peridicamente, se reinventa. Una situacin no deseable, que tiene el peligro de volver a cerrar por arriba el movimiento soberanista, el cual --para que eso no ocurra- necesitar, una vez ms, de la movilizacin ciudadana y de la autoorganizacin y empoderamiento popular desde la base a travs, por ejemplo de los CDR y otros espacios amplios, para continuar el camino hacia la Repblica Catalana del 99%. Una Repblica que necesita abrir, urgentemente, un proceso constituyente desde abajo para decidir el modelo de pas, siendo este el mejor instrumento para ganar ms apoyos populares.

@jesusgellida

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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